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Investigación

La Fiscalía investiga el uso de material caducado para hacer análisis en un hospital público de Málaga

Hospital de La Axarquía.

Néstor Cenizo

Málaga —
1 de julio de 2026 21:54 h

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La Fiscalía Provincial de Málaga ha abierto diligencias para investigar si en el laboratorio del Hospital de La Axarquía se utilizaron reactivos caducados de forma consciente y sistemática para la realización de pruebas analíticas, como avanzó elDiario.es Andalucía el pasado mes de mayo. El fiscal ha requerido documentación al hospital, según fuentes cercanas al caso, y, con la información que ahora recabe y el contenido de la denuncia formulada en su día por el sindicato CSIF, decidirá si hay material suficiente para presentar una denuncia por un presunto delito contra la salud pública.

La investigación tiene su origen en la denuncia formulada por el sindicato, que adjuntó fotografías, conversaciones del grupo de trabajo en Whatsapp y cuatro testimonios grabados en vídeo por trabajadores o extrabajadores del laboratorio. Los indicios apuntan a una práctica irregular que puede cuestionar la fiabilidad de cientos de pruebas, y que habría sido amparada por dos responsables, con la participación o tolerancia implícita de un número importante de técnicos y facultativos.

El pasado mes de mayo este medio recabó cinco testimonios de personas que aseguran que era habitual reutilizar reactivos caducados o que habían perdido la estabilidad indicada por el fabricante, que depende de la fecha en que se abrió o las condiciones de conservación. Los trabajadores y extrabajadores del laboratorio explicaron que el sistema se aplicaba al menos desde 2020, de manera cada vez más natural. “Se decía claramente en las reuniones”, aseguró a elDiario.es un facultativo con experiencia varios hospitales públicos: “Es el único sitio donde he vivido algo así”.

Los mensajes que se intercambiaban en el grupo eran del siguiente tenor literal: “Si algún reactivo sale caducado del Atellica [una de las dos máquinas provistas por Siemens al hospital] no lo tiréis, tapadlo y dejadlo en la cámara. Yo los aprovecharé en rutina”; “Hay varios diluyentes 3 del IMT caducados, para poder utilizarlos hay que realizar entrada manual y cambiar la fecha de caducidad”; “Buenas! Si el Atellica 1 expulsa este fin de semana algún reactivo que sea exclusivamente de rutina, necesito que no lo repongáis, por favor, estamos intentando alargar la estabilidad a bordo para que no se caduquen teniendo técnicas disponibles”. En esa conversación se habla abiertamente de reactivos “engañados”, que la máquina admite (cuando no debería) porque se les ha introducido mediante la técnica del pipeteo en un bote con una etiqueta falseada.

También hay indicios gráficos. Las fotografías aportadas por el sindicato al fiscal mostraban la nevera del laboratorio con varios botes envueltos en film transparente donde se ha anotado a rotulador: “Caducado”. “Arreglado. Uso”. Las etiquetas de algunos de estos botes no corresponden con la numeración proporcionada por el fabricante.  

Archivo de la investigación interna

CSIF denunció estos hechos en vía interna y más tarde públicamente, pero el gerente del área sanitaria, Miguel Moreno Verdugo, dio carpetazo al expediente de información reservada en menos de un mes. La resolución, fechada el 6 de marzo, no motivaba por qué se archivaba la investigación. Poco después, el sindicato presentó la denuncia ante Fiscalía. El fiscal, mes y medio más tarde, abrió unas diligencias que ahora trascienden.

En su respuesta a este medio (pero no en la resolución), la Consejería dijo que había constatado “con los responsables y el equipo del laboratorio” la “falsedad de estas afirmaciones”. Algunos extrabajadores y trabajadores explicaron a elDiario.es que el instructor no les había llamado a declarar, y otros que sí fueron llamados relataron un clima hostil y amenazante por las consecuencias de la denuncia.

En las últimas semanas, el sindicato y dos de sus responsables han sido citados a un acto de conciliación, paso previo a la posible interposición de una querella, con las dos responsables del laboratorio señaladas. Piden que se las indemnice con 20.000 euros a cada una por un presunto delito de injurias y por atentado contra su honor. El acto terminó sin acuerdo. La solicitud fue formulada antes de que este medio publicara varias informaciones con los testimonios e indicios gráficos y documentales de lo que ocurría en el laboratorio.

Varias trabajadoras han relatado a este medio que viven un clima laboral abiertamente hostil hacia ellas en el laboratorio, con actitudes que podrían constituir un acoso laboral.

Ahorro en reactivos

El presunto uso de reactivos en mal estado podría tener una finalidad económica. El laboratorio tenía como uno de sus objetivos anuales “no superar el presupuesto asignado para la Unidad en reactivos”, y los trabajadores tenían como objetivo individual “no tirar reactivos por pérdida de estabilidad en el analizador”.

De 2023 a 2024 el laboratorio redujo su objetivo de consumo de reactivos en un 30%. Todo el personal sanitario tiene una parte relevante de su sueldo vinculada a la productividad. En 2024 una jefa de servicio o una coordinadora de área del SAS podía percibir hasta 14.877,18 euros por la productividad variable. Un facultativo, hasta 8.456,86.

Este sistema de ahorro alcanza al uso de envases de reactivos cuyo contenido, por usarse de forma esporádica, puede caducar sin llegar a agotar el recipiente. De hecho, el SAS prioriza ahora que los reactivos infrecuentes se presenten en envases pequeños que eviten el sobrante, o los “culillos”, en la terminología que usaban en el laboratorio de La Axarquía.

El último acuerdo marco para el suministro de reactivos en todos los hospitales y centros sanitarios en la provincia de Málaga se licitó a finales de 2024, por un total de 137 millones de euros para los próximos cuatro años en 461 lotes.

En las últimas semanas, una de las dos jefas del laboratorio que presuntamente habrían amparado esta práctica renovó formalmente su cargo y sumó la jefatura de servicio de Anatomía Patológica.

Miguel Moreno Verdugo, gerente del área sanitaria, fue el primer gerente del SAS nombrado por Juan Manuel Moreno cuando se hizo con la presidencia de la Junta de Andalucía, en 2019. Economista y técnico de gestión administrativa, su llegada fue polémica porque traía un bagaje desde Castilla La Mancha, donde había aplicado un polémico plan de recorte de personal durante el mandato de María Dolores de Cospedal. Tras regresar a su plaza de técnico administrativo, fue recuperado para los puestos de mando por Ciudadanos, que lo nombró director general en la Diputación de Málaga en 2017.

De allí pasó a dirigir el transatlántico del SAS, pero duró apenas diez meses. Fue un periodo convulso marcado por las protestas sindicales. La Junta trató de recolocarlo en la gerencia del Hospital Regional, el más grande de la provincia, pero tuvo que abortar la operación, que generó muchas protestas sindicales. Al final lo envió al área sanitaria de la Axarquía, con una población diana de unas 150.000 personas, que puede triplicarse en verano.

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