📩 BOLETÍN | Ganador y perdedores
Buenos días
Agarra un café y vamos al lío.
Por dónde va el día: ganador y perdedores
Con unas elecciones generales que pueden caernos en cualquier despiste, la izquierda se apresura a hacer análisis más bien estatales de las elecciones en Aragón. Hay un dato que lo resume todo: el PSOE perdió 38.000 votos pero no se fueron a otros partidos de la izquierda. Si juntamos las papeletas de la Chunta, de IU-Sumar y de Podemos son solo 7.000 más que en 2023 (y sobre todo por la Chunta). Eso significa que existe un bloque de derechas, PP y Vox, disputándose a gente que sí vota; y que enfrente no tiene competencia, porque el votante de izquierdas está desmotivado y elige no elegir. Es una de las conclusiones de este análisis en ocho gráficos sobre este último mal resultado de la izquierda.
Hoy en el podcast, analizamos quién sale ganando de esta cascada de elecciones, con dos adelantos precipitados por el PP para conseguir dos cosas: que el PSOE se desangre y cortarle el paso a Vox. ¿Puede el éxito en el primer objetivo realmente compensarle por los riesgos de un Vox eufórico y disparado? ¿Qué puede hacer la izquierda al respecto?
Ayer te conté que Rufián había convocado un acto en Madrid para empezar a promover una nueva y renovada candidatura de confluencias con las izquierdas: desde ERC a Sumar, desde IU a EH Bildu, desde la CHA a Más Madrid, de Podemos al BNG. En las últimas horas, el runrún se ha agitado mucho. Tanto, que ERC ha tenido que salir, ojo, a decir que no tiene ningún interés en eso que propone su portavoz más mediático. “Nos presentamos por Catalunya y con nuestras siglas”. El resto de los interpelados ha sido también crítico o escéptico. Podríamos decir que el proyecto está muerto antes de nacer si no fuera porque a estas alturas sabemos que cualquier cosa es posible cuando el viento sopla a favor, aunque el partido esté en contra. Que se lo digan al Pablo Iglesias que estaba en IU en 2014 o a la Yolanda Díaz que estaba con Podemos en 2021.
Que no se te pase
- Sin huelga de trenes. Si tenías previsto coger un tren hoy, seguramente puedas hacerlo. Tras un primer día de huelga con cientos de viajes cancelados, los sindicatos mayoritarios de maquinistas han desconvocado la huelga desde hoy mismo. A cambio, el Ministerio promete más inversión en seguridad, puestos de trabajo y mantenimiento.
- Maxwell sigue viva. Jeffrey Epstein está muerto pero Ghislaine Maxwell, su pareja y cómplice para la red de explotación sexual y en las relaciones públicas, está viva. En la cárcel. Su abogado ha deslizado que podría testificar a favor de la inocencia Donald Trump y Bill Clinton. A cambio de inmunidad. No sabemos si es un farol, pero seguro que es un chantaje.
- Arder por nada. Voy a recomendarte que leas este texto sobre lo que ha ocurrido durante el último mes en Venezuela. Está escrito en primera persona por una periodista venezolana, Celina Carquez, que no defiende ni a Maduro, ni a Trump, ni a Delcy, ni a María Corina Machado, sino que denuncia desde la mirada más sencilla un desastre general.
Todo es política
- La actuación de la Super Bowl es política y la de este año (aquí el vídeo) merece triple ración en este boletín. La capa más evidente es la más potente: Bad Bunny realizó la icónica actuación musical en el descanso del evento deportivo más visto del año en EEUU, por primera vez íntegramente en español. Justo este año de redadas. Bad Bunny desató una tormenta de guiños políticos a la dignidad latina y salió una mezcla maravillosa donde ‘God Bless America’ no se refiere solo a EEUU. Y no tuvo que decir mucho más para hacer rabiar a Trump: “Este 'espectáculo' es una bofetada a nuestro país”.
- Una plantación de azúcar es política. El césped del estadio se convirtió en un cañaveral, pero no como paisaje turístico sino de explotación colonial, en el que se abre camino una cultura local que fue migrante y nos es familiar: el dominó, el hacerse las uñas, la ‘piragua’ (una especie de granizado). El ‘compro oro’. El baile orgulloso de mujeres que quieren perrear solas y libres. Y la imagen del cantante entregando su Grammy a un niño pequeño, en el que muchos quisimos ver a Liam Ramos, el niño ecuatoriano de 5 años detenido por ICE en Minnesota, aunque en realidad era un homenaje a su propia infancia. El remate: Lady Gaga cantando y bailando salsa, encarnación del EEUU que sí abraza la diversidad.
- Un poste eléctrico es política. En un momento de la actuación, Bad Bunny se sube a bailar y cantar a un poste eléctrico chisporroteando, una referencia a la fragilidad de la red eléctrica de Puerto Rico, que a su vez es el símbolo de la marginación de un territorio que es oficialmente parte de EEUU pero no tiene estatus de Estado oficial. El cantante llegó a sacar una bandera independentista puertorriqueña. Luego aparece Ricky Martin, también puertorriqueño, cantando “Lo que le pasó a Hawaii”: gentrificación, turistificación y expulsión.
Hasta aquí llegamos por hoy.
Un abrazo,
Juanlu.

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