Andalucía empuja para que toda la izquierda se alíe en una lista única al Senado: “Ningún partido sacrifica nada”
La plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia, un movimiento surgido de la sociedad civil para impulsar una candidatura única al Senado de toda la izquierda, también mueve ficha desde Andalucía para conseguir este objetivo. La propuesta es de ámbito nacional, pero este martes se ha presentado en Sevilla para transmitir que esta alianza dejaría en manos de la izquierda 24 de los 32 senadores que están en juego el 29N (el PP tiene ahora 21), fruto de que “no se desaprovecharía ni un voto” con una fórmula además en la que “ningún partido sacrifica nada” porque no hay que hacer renuncias al programa electoral al tratarse sólo de un listado de nombres.
El problema es que no sólo hay que poner de acuerdo al PSOE y a las formaciones a su izquierda, sino que además hay que hacerlo en un tiempo récord porque este viernes 16 de octubre expira el plazo para presentar coaliciones ante la Junta Electoral. Los nombres de los candidatos que concurrirían en las listas sí pueden esperar un poco más, pero no mucho, ya que el 26 de octubre se baja definitivamente el telón para ello.
El músico Kiko Veneno, los cineastas Benito Zambrano y Pilar Távora, el líder ecologista y jornalero Francisco Casero, el expresidente del Parlamento andaluz Diego Valderas, el sindicalista Antonio Rodrigo Torrijos o el catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo han sido algunos de los encargados de poner cara a esta presentación andaluza en Sevilla, a la que seguirán algunas provinciales, como en Córdoba, Granada y Málaga este miércoles. Y la propuesta es sencilla: como en cada provincia se reparten cuatro senadores, tres de los cuales suelen ir para el partido vencedor y uno para el segundo, el PP se está beneficiando de la fragmentación de la izquierda. De esta manera, copó el máximo posible en seis provincias, excepto en Sevilla (donde venció el PSOE y sólo cosechó uno) y en Huelva, donde se produjo un poco frecuente empate a dos.
Los partidos, en teoría por la labor
Con esta “propuesta ganadora”, como se ha definido, la izquierda multiplicaría sus opciones de hacerse con el control del Senado, que en sí no tiene un gran impacto práctico en la política nacional. Lo verdaderamente importante, se ha subrayado, es que la Cámara Alta es la llave para nombrar a cuatro miembros del Tribunal Constitucional –se hará en 2027 al dilatar el PP los plazos a la espera de unos resultados que le convengan más– y a diez vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que toca en 2029.
¿Y cómo debería formalizarse esta alianza de la izquierda? La plataforma señala que esto es cosa de la negociación entre partidos, pero que lo lógico es que dos fueran del PSOE y el tercero a repartir entre los diferentes partidos –incluido Adelante Andalucía– que están a su babor. “Todos ganarían”, porque los socialistas tendrían más senadores que ahora y el resto de formaciones los lograrían por primera vez, lo que les abriría la puerta a “una financiación pública importante”.
Por lo que les consta y han hablado con sus dirigentes, en Andalucía estarían por la labor tanto desde el PSOE como desde el Frente Amplio, otra cosa lo que resulte al final de una negociación que, de haber voluntad, se tiene que estar produciendo. “Hay que hacerlo ya”, se ha reiterado una y otra vez ante la premura de tiempo.
El Senado, “un aborto”
La voz cantante en el acto la ha llevado Javier Pérez Royo, que ha definido el Senado como “un aborto” que “no juega papel alguno” en el día a día del país como consecuencia de un sistema que deposita todo el peso en los hombros del Congreso. La Cámara Alta es así “una monstruosidad” que encima es notoriamente “anticonstitucional por la desviación brutal del principio de igualdad”, ya que por ejemplo las provincias de Madrid (con siete millones de habitantes) y Soria (con 90.000) tienen el mismo número de senadores.
“El Senado no sirve para nada, sólo para meter ruido”, y en este sentido ha apuntado al “uso fraudulento” que –con su mayoría absoluta– ha hecho el PP del mismo, “con más comisiones de investigación que en el resto de legislaturas juntas”. Al margen de funcionar como caja de resonancia, el verdadero peso político de la Cámara Alta radica en su papel clave en las renovaciones del Constitucional y el CGPJ, con un control muy férreo de los populares sobre los candidatos que propone y son elegidos.
“Hay cantidad de cosas esenciales que se pueden perder”, ha apuntado la cineasta Pilar Távora, que ha incidido en que esta iniciativa parte de la sociedad civil en un ejercicio de “responsabilidad política y ciudadana”, mientras que el músico Kiko Veneno ha apuntado que esta vuelta “a los tiempos de Hitler y Mussolini nos tiene que poner los pelos de punta”. El sindicalista Antonio Rodrigo Torrijos lo que ha hecho es advertir ante el “liberticidio” en el que puede traducirse la actual marea conservadora.
El cineasta Benito Zambrano, por su parte, ha recordado que, frente a la ola racista y xenófoba, los españoles fueron los “negros de Europa” en los años 50 y 60, y lo mismo los andaluces en Cataluña en los 70 y 80. “Aquí no se puede echar a nadie, todos somos necesarios”, alertando de que “podemos dar pasos atrás enormes”.
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