La consejera de Empleo de Andalucía: “No entiendo que se tenga que recurrir a migrantes para recoger la fresa con nuestra tasa de paro”

Esta era la pregunta: “¿Con la situación de paro que tenemos en Andalucía, cómo explica tengan que venir 21.000 mujeres migrantes para recoger la fresa en Huelva?”. Y esta fue la respuesta que dio la consejera de Empleo de la Junta de Andalucía, Rocío Blanco: “No entiendo que se tenga que recurrir a migrantes para recoger la fresa con nuestra tasa de paro”.

Así se ha expresado Rocío Blanco este jueves, en una entrevista de Canal Sur Radio, sobre por qué, con más de un 21% de paro en la comunidad autónoma, los empresarios de la fresa no consiguen cubrir los puestos de recogida con desempleados andaluces. A partir de ahí, ha matizado: “Tampoco le podemos poner una pistola a cada desempleado andaluz para que acepte una oferta”, aunque ha insistido en que el Servicio Andaluz de Empleo avisa a todos los desempleados que estén registrados. Se ve que “no les cuadra el empleo y los empresarios tienen que recurrir a personal de fuera”, cosa que se lleva haciendo “desde hace un lustro” con éxito.

Con las condiciones laborales que actualmente ofrece el sector, las empresas no encuentran suficiente gente en España y buscan mano de obra barata a Marruecos. Según el convenio del campo de la provincia de Huelva, recogido en este reportaje de eldiario.es, las mujeres cobran 40 euros por “seis horas y media” de trabajo, una cantidad de horas que sobre el papel permite pagar por debajo de lo que sería el salario mínimo para una jornada completa de 8 horas. Uno de los requisitos de los empresarios era, en esa convocatoria, que las candidatas tuvieran entre 25 y 45 años y tuviesen hijos a cargo.

Modificar la norma

Como solución, Blanco propone “un cambio de normativa estatal”. No ha dado detalles en la entrevista sobre esta posible modificación pero sí ha mencionado que “si una persona en paro rechaza una oferta de empleo justificada y con un salario justo, y está cobrando una prestación por desempleo... sería cuestión de modificar”. Señala pues un posible camino para endurecer las posibilidades de rechazar una oferta laboral en caso de cobrar el paro.

Será que, como ha rematado Jesús Vigorra en la entrevista, “hay trabajos que no queremos hacer”.