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Investigadores analizan en Teruel el impacto negativo de las redes sociales en la salud mental adolescente

Seminario metodológico celebrado en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de Teruel

María Marzo

12 de febrero de 2025 06:45 h

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El perfil adolescente con mayor riesgo de conducta suicida son chicas, que tienen problemas con los padres, especialmente con madres que presentan un estilo parental negativo, que pasan más de cinco horas al día conectados y que sufren ciberbullying. Esta fue la principal conclusión del seminario metodológico que organizó en Teruel el Grupo de Investigación Aragonés Emoción, Regulación y Ajuste (ERA), en el que profesores y doctorandos en psicología, de ámbito nacional e internacional, estudiaron y perfeccionaron técnicas de análisis. La jornada celebrada el sábado 1 de febrero estuvo centrada en el Proyecto Acipres (Acoso, ciberacoso entre iguales y en parejas adolescentes: de la regulación emocional a la ideación suicida).

Por otra parte, los resultados destacan que los adolescentes que pasan más tiempo en Tiktok e Instagram sienten menos satisfacción con la vida, mayor tendencia a la conducta suicida, estrés y sintomatología depresiva. Ginesa López Crespo, investigadora principal del Grupo ERA, destacó que “estamos viendo que hay redes sociales, especialmente las de contenido audiovisual rápido como Instagram y TikTok, que generan una menor satisfacción con la vida y una mayor ideación suicida, sobre todo en chicas”. Esto se debe especialmente a la comparación constante con modelos irreales de belleza y éxito. Los adolescentes consumen estas redes, que muestran las vidas “perfectas” de los Influencers y famosos, lo que termina afectando gravemente a su autoestima y percepción de la realidad.

Para este proyecto se han recogido datos obtenidos mediante encuestas realizadas a más de 3.200 estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria de Aragón, Andalucía y Valencia. Pertenece al Plan Nacional de Investigación I+D+I 2020-2024 y lo llevan a cabo Terebel Jiménez Gutiérrez de la Universidad de Zaragoza, Estefanía Estévez López de la Universidad Miguel Hernández de Elche y J. Francisco Estévez García. El proyecto en el que han trabajado los últimos cinco años pretende profundizar y analizar la conducta suicida en los adolescentes. Además, también han participado otros 75 estudiantes y 25 profesores en diferentes grupos de debates para reflexionar sobre el bullying, ciberbullying, uso de las redes sociales y suicidio en adolescentes. Actualmente se han publicado los primeros hallazgos del Proyecto en la revista Psicothema y están pendientes de publicación otros tres artículos enviados a revistas internacionales. 

Terebel Jiménez matizó que el uso de otras redes como Youtube pueden tener ciertos efectos positivos ya que sus usuarios presentaban en este estudio menos niveles de estrés. López Crespo destacó que es importante alertar a los adolescentes y concienciar sobre estos problemas: “Creo que es fundamental que los adolescentes sepan que un uso continuado de redes sociales puede estar haciéndoles mucho daño. No se trata de prohibir, porque eso solo generaría un mayor atractivo, pero sí de educar y sensibilizar”. Estos datos respaldan medidas ya implantadas como prohibir usar los móviles en los centros educativos, las investigadoras concuerdan en que es beneficioso: “Nuestro estudio apoya esta medida y creemos que es una política adecuada para mitigar los efectos negativos en la salud mental de los adolescentes”. Algunos países ya están implantando medidas restrictivas, como Australia, que pretende prohibir las redes sociales a menores de 16 años.

Evaluar la conducta suicida es “complicado” porque todos investigadores concuerdan que son múltiples los factores que, además, están relacionados entre sí. Un ejemplo sería el estilo de crianza de los niños y adolescentes, un estilo sobreprotector puede ser perjudicial para la vulnerabilidad emocional de los jóvenes: “Si no dejamos que los niños y adolescentes se equivoquen y gestionen la frustración, los hacemos más vulnerables a problemas de salud mental”, comentó López Crespo. Por otro lado, la investigadora señaló que las nuevas generaciones están más avanzadas en ciertas cuestiones porque se muestran más abiertas a hablar sobre salud mental y han roto tabúes como el silencio en torno al suicidio. Es importante seguir hablando de la salud mental, decir a los jóvenes que busquen ayuda y, especialmente, dotar a la sanidad pública de la capacidad de ayudar. “Si sacas cita en terapia y te dan para seis meses hay un problema”, destacó López Crespo.

El Grupo ERA y sus colaboradores continuarán investigando para desarrollar herramientas de predicción de riesgo que ayuden a prevenir la conducta suicida en adolescentes. “Es nuestra responsabilidad como investigadores dar respuestas contundentes a problemas sociales”, afirmó López Crespo. En los próximos meses seguirán saliendo los resultados de este estudio en diferentes revistas. Estos estudios pretenden guiar las estrategias de intervención en los centros educativos y con las familias, concienciando y creando un uso más consciente y saludable de las redes sociales entre los jóvenes. 

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