El Servicio Marítimo de la Guardia Civil, concretamente la patrullera Río Gallo, rescató este lunes a cuatro tripulantes de una embarcación que había zozobrado en las costas de San Miguel de Abona, en las proximidades de la zona de Montaña Amarilla, informa el Instituto Armado.
El rescate se produjo a raíz de una alerta que informaba que una embarcación se encontraba en apuros, ya que tenía una vía de agua. La información se obtuvo casualmente ya que no se empleó el canal previsto para la transmisión de señales de socorro.
Una vez en el lugar, el equipo de rescate se percató de las dificultades debido al mal estado de la mar. Después de una intensa búsqueda se localizó a los tripulantes de la embarcación que se encontraban en el agua con sus chalecos salvavidas.
La embarcación se encontraba hundida, supuestamente al haber colisionado contra un bajo de la costa, y se da la circunstancia de que no se había activado ningún tipo de radiobaliza o sistema análogo.
Después de muchas dificultades los náufragos fueron rescatados teniendo incluso uno de los agentes que arrojarse al agua para efectuar la maniobra de rescate. Una vez evacuados al muelle de la zona de Amarilla Golf los tripulantes, dos hombres y dos mujeres, fueron identificados y trasladados a un centro médico de Arona ya que presentaban contusiones y golpes, además de haber ingerido bebidas alcohólicas, según precisan fuentes de la Guardia Civil.