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Un informe del Banco de España constata que los proyectos eólicos no crean empleo en los municipios afectados

Manifestación en Santander contra los proyectos eólicos de Cantabria. Archivo.

Rubén Alonso

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En pleno conflicto entre partidarios y detractores de instalar polígonos eólicos en determinadas zonas rurales, tanto en Cantabria como en otros territorios, el Banco de España ha publicado un informe cuyas conclusiones no serán del agrado de los colectivos vecinales que llevan meses expresando rechazo a estos proyectos. Y es que, según el citado documento, los municipios afectados no tendrán más empleo gracias a los molinos. En otras palabras, los eólicos no crean empleo local.

Esta es la conclusión a la que llega este trabajo publicado a finales del pasado mes de enero y que analiza si las inversiones en plantas solares y eólicas generan empleo en el municipio en el que se instalan. “En promedio, las plantas solares incrementan el número de empleados de las empresas locales, pero el efecto sobre el desempleo de los residentes en el municipio es reducido. En cuanto a las plantas eólicas, su impacto en el empleo y desempleo local es mayoritariamente no significativo”, concluye este informe.

En concreto, según dice, este tipo de proyectos generan empleo fuera de los municipios afectados: “La magnitud relativamente pequeña de los efectos locales, particularmente en inversiones eólicas, no significa que las inversiones renovables no creen puestos de trabajo a mayor escala. ”De hecho, es plausible que una gran parte de los beneficios del empleo se acumulen fuera de los municipios donde se realizan las inversiones“, sostiene el documento elaborado por Natalia Fabra, de la Universidad Carlos III, y por Eduardo Gutiérrez, Aitor Lacuesta y Roberto Ramos, del propio Banco de España.

“Partiendo de una base de datos con información mensual durante 13 años, el trabajo explota la variabilidad temporal de la apertura y el tamaño de las plantas renovables, utilizando información de más de 3.200 municipios de España, un país con una gran presencia de este tipo de inversiones”, señala el texto, que además incide en que “sus hallazgos tienen importantes implicaciones en términos de políticas públicas”.

El colectivo Eólicos No Cantabria se ha hecho eco recientemente del informe del Banco de España y ha lamentado que “la industrialización de los montes de Cantabria acabará dejando a los pueblos sacrificados sin forma de vida, sin futuro”.

“Los puestos de trabajo que se crean durante la construcción de un polígono eólico abarcan una amplia variedad de profesiones. Ahí los pequeños municipios de sacrificio pueden llegar a beneficiarse. Una vez en pie las infraestructuras, las empresas propietarias se llevan el mantenimiento técnico a las urbes. Las zonas rurales se quedan con las consecuencias perjudiciales de las palas y el hormigonado de los montes para siempre. Su futuro hipotecado”, ha señalado el colectivo en nota de prensa.

“Las conclusiones del informe sobre los polígonos eólicos cuestionan con crudeza el equilibrio entre equidad social, crecimiento económico y mantenimiento del medio ambiente. Tanto como para considerar que las renovables no son energías 'limpias'”, ha sentenciado.  

Cantabria anunció a principios de este año que espera tener en obra alguno de los seis proyectos eólicos que cuentan con trámite ambiental favorable. Así, la región, en su firme apuesta por los parques eólicos, pasaría de una a siete instalaciones de estas características, al sumar los proyectos de Somaloma, Campo Alto, La Costana, Cuesta Mayor, Bustatur y El Escudo.

Ese último, promovido por Biocantaber, es el que cuenta con el proceso más avanzado, ya que la pasada semana, el Consejo de Gobierno dio luz verde a la ocupación de los terrenos de los montes de utilidad pública para su construcción. Además, autorizó la tramitación por parte de la Dirección General Medio Ambiente de las concesiones administrativas pertinentes, cuyo paso posterior será su aprobación por parte de la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROTU).

“El Gobierno de Cantabria parece centrado únicamente en posicionarse del lado de las eléctricas o de los fondos extranjeros que compran los polígonos eólicos españoles”, lamenta el grupo Eólicos No Cantabria. “Todos ellos han visto en los fondos europeos Next Generation su oportunidad para apuntarse a la transición verdeHarían mejor en escuchar el movimiento social contrario a la implantación. Harían mejor en escuchar el movimiento social y las recomendaciones de los expertos en la materia y que ahora el informe emitido por el Banco de España avala, cuestionando los beneficios para los municipios donde se imponen dichos parques”, concluye el colectivo antieólicos.

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