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Festival de Venecia

Javier Bardem y Penélope Cruz conquistan Venecia con 'Búnker': “Sería contradictorio estar aquí y decir que no hablamos de política”

Penélope Cruz y Javier Bardem en su llegada a la rueda de prensa de Búnker en Venecia

Javier Zurro

Venecia —
8 de septiembre de 2026 14:56 h

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Desde que se conocieran en Jamón Jamón, el encuentro que cambiaría sus vidas profesionales y personales, Javier Bardem y Penélope Cruz han ido coincidiendo en pantalla hasta en siete ocasiones. Sin embargo, había ganas de más. La química entre ellos, pareja en la vida real, es tan evidente que ver la suma de sus dos talentos es una experiencia que siempre merece la pena. Por eso Búnker se había convertido en una de las películas más esperadas del Festival de Venecia, porque ver por octava vez a los intérpretes españoles es una delicia que ningún cinéfilo debe perderse.

Y sobre sus hombros se sustenta y se alza Búnker, el nuevo filme de Florian Zeller (dramaturgo que debutó en la dirección con la estupenda El padre), que adapta de forma libre El hombre de al lado, la película de los directores argentinos Gastón Duprat y Mariano Cohn. Convierte la mala leche de aquellos en un tenso tour de force entre los intérpretes españoles, que dan vida a un matrimonio en una crisis que no se atreven a explicitar. Lo hacen cuando él, un arquitecto de éxito, recibe un tentador encargo: construir un búnker para un magnate tecnológico. Un trabajo por el que cobrará una millonada a cambio de vender sus principios. Un pacto con el diablo que se convertirá en la gota que colma el vaso del hastío de la rutina del matrimonio.

Ambos, Penélope Cruz y Javier Bardem, recibieron una tremenda ovación de la sala de prensa de Venecia. Nada más empezar, Zeller dejó claro porque les había elegido. Primero “porque están entre los mejores actores del momento”, y luego porque para esta pareja en la ficción era interesante que fueran pareja en la vida real para “captar algo especial, darle capas y desdibujar los límites entre realidad y ficción”. Les definió como “sin miedo y ambiciosos”, y se rindió, como todos a su talento.

La prensa les agradeció que, en un festival donde las preguntas políticas asustan a los cineastas y actores, ellos no tengan miedo a hablar. Y esta vez fue Penélope Cruz la que dio la respuesta más contundente diciendo que si haces una película como Búnker, que habla del miedo al otro, de los principios morales del artista, del poder de los oligarcas y del machismo, no tiene sentido sentarse en ese púlpito y esquivar la bala: “Sería contradictorio estar aquí, con una película como esta, y decir que no quiero hablar de política. De lo que habla esta película nos involucra a nosotros y a las nuevas generaciones”.

Bardem, por su parte, añadió que “seas fontanero, taxista o actor tienes derecho a decir lo que consideras importante”. “Yo tengo más medios para hacerlo porque tengo este micrófono delante y la responsabilidad es diferente, pero tengo una responsabilidad con el mundo en que vivimos, y no doy nada por asegurado”, dijo a la misma pregunta.

El punto de partida llegó de una noticia real que leyó el director, el de un multimillonario que había hecho una fortuna en conectar a la gente virtualmente que estaba trabajando en un búnker secreto. La información salió a la luz, y esa ironía entre lo que hacía en la vida privada y en su vida profesional le pareció un sitio desde el que tirar del hilo hasta llegar a un guion en el que quiere hablar de algo más anclado a la vida real: “Al final todos vivimos en un búnker de un grado u otro debido al estilo de vida que abrazamos cada vez más y que es el que promocionan esos multimillonarios que nos crean una ilusión de que no necesitamos a los demás”.

Es obvio que a quienes toman las decisiones los podemos contar con los dedos de una mano, y ese grado de manipulación es muy triste y va tan rápido que no da tiempo a reaccionar.

Penélope Cruz Actriz

A Cruz le da “pena y rabia” sentir que cada día “nos utilizan más como marionetas”. “Creo que es obvio que a quienes toman las decisiones los podemos contar con los dedos de una mano, y ese grado de manipulación es muy triste y va tan rápido que no da tiempo a reaccionar. Lo veo bastante oscuro y preocupante, pero lo que me salva es ver que la gente joven se da más cuenta de lo que pensamos de estas trampas. Hay que darles ese valor, porque la gente joven habla más de política que antes. Yo lo percibo así”, subrayó.

Por eso le enfada ver que esos empresarios hablen de “que la gente va a tener mucho tiempo libre después de cargarse un montón de puestos de trabajo”. “¿Cómo tienen la desfachatez de decir eso?, ¿tiempo libre para hacer qué? Para mí el tiempo libre sin propósito, y más si hablas de gente joven, es una depresión profunda. ¿Qué mundo quieren dejar? Al menos si no es por ellos que lo hagan por sus hijos y nietos. Búnker habla de esto, del riesgo de perder la conexión humana, y la esperanza está en la gente joven. Espero que reaccionen”, reflexionó.

Para su compañero, “la moralidad de aquellos que trabajan para crear diferencias para que no conectemos física y mentalmente con la gente, es una falta de moralidad”. Por eso él trabaja en su moralidad, y subrayó la opinión de Florian Zeller de que el filme —que cuenta con la española Mod como una de las productoras— habla de la “necesidad de conectar con los otros”.

Una de las cosas que les hizo decir que sí a este proyecto es que, por fin, sus personajes podían hablar como lo harían en la vida real, en español en la intimidad y en inglés con la gente de fuera. Esto, que ahora puede parecer una obviedad, “hace 15 años era un reto encontrar producciones así”. “Nos hemos peleado mucho en el pasado para convencer a productores y directores de que el público estaba listo, pero había miedo. Ahora los chicos crecen viendo versión original, películas e varios idiomas… hemos hecho de colombianos hablando en inglés, nos preparábamos meses un acento y luego tenías solo una escena en español. Es un alivio que sea así, porque es más real”, apuntó Penélope Cruz.

Hubo hasta tiempo para bromear sobre la presencia de ambos en la terna de películas preseleccionadas para representar a España en los Oscar. Bardem está con El ser querido, y Penélope Cruz con La bola negra. “En una sale ella y en la otra ya, así que no hablamos de esto mucho en casa”, dijo riendo el actor para añadir que es “una maravilla que haya tanta calidad en el cine español”, aunque cree que siempre ha habido, solo que ahora “viajan mucho, gustan mucho y las seleccionan en festivales importantes, y eso hay que celebrarlo independientemente de cuál sea finalmente la película elegida”.

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