Julio Llamazares, Premio Nacional de Narrativa 2026: “La memoria es un antídoto contra la guerra y la violencia”
Julio Llamazares ha ganado el Premio Nacional de Narrativa 2026, por su libro El viaje de mi padre. Un galardón que, reconoce a elDiario.es, le ha pillado “por sorpresa”. “Nunca he escrito pensando en otro premio o reconocimiento que no sea el favor del público y de los lectores”, reconoce. La obra por la que ha obtenido el reconocimiento tiene un componente especial y emocional para el escritor, ya que en ella rehizo los pasos que tuvo que dar su padre durante la Guerra Civil, participando en algunas de las peores batallas, como la de Teruel y la de Levante.
“Es un viaje a la memoria de mi padre, a la memoria de la Guerra Civil”, explica sobre el volumen, que define como un “homenaje a todos aquellos chavales que perdieron la vida, la juventud y la inocencia en un momento trágico de la historia”. A su vez es un “alegato contra la Guerra Civil y contra todas las guerras, incluidas las actuales, que siempre las pierden los mismos”. De hecho, el libro está dedicado a los que perdieron la contienda, “de uno y otro bando”. Incluido el perdedor, al que pertenecía su padre, junto a “todos aquellos chicos que fueron arrastrados a esa masacre sin desearlo y sin ningún sentimiento de heroicidad”.
“Con los vientos cada vez más oscuros que soplan en Europa y en España, conviene recordar que no estamos a salvo de repetir la historia”, advierte. Para Llamazares, “la memoria es un antídoto contra la guerra y contra la violencia; la ignorancia es el fuego que propaga esas desgracias”. “Creo que en España y en Europa hay mucha desmemoria e ignorancia del pasado, y por eso suceden las cosas que estamos viendo ahora”, lamenta.
Las huellas de la Guerra Civil
El jurado ha destacado El viaje de mi padre por “su profundo calado memorialístico y humano, con el que emociona con un relato donde los recuerdos, las heridas y tantas preguntas sin respuesta muestran cómo las huellas de la Guerra perviven en un territorio”. Sucede en el reconocimiento concedido por el Ministerio de Cultura a Paco Cerdá, vencedor del año pasado.
El comité alaba igualmente la forma en que Llamazares “combina con maestría la evocación personal y la dimensión histórica, revelando que los desplazamientos geográficos marcaron la identidad de varias generaciones”. También que a través de su prosa “poética, depurada y sobria, los paisajes y los personajes se convierten en los verdaderos protagonistas de un viaje en el tiempo que anuda espacio, pasado y literatura, aportando una mirada honesta, sin épica, vinculado a su lado más humano”.

El jurado señala que El viaje de mi padre “se configura como una obra de gran sensibilidad que invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y los vínculos generacionales, transformando una experiencia individual en una rebelión íntima contra el olvido y la desmemoria”. Define la novela como una “travesía de redención” que “ratifica” a Llamazares como “una de las voces clave de nuestras letras, poseedor de una facultad única para hibridar géneros, conmover al lector y fundir la geografía con el alma humana”.
De 'La lluvia amarilla' a 'El viaje de mi padre'
Julio Llamazares nació en Vegamián, León, en 1955; y durante su carrera ha ejercido como escritor, periodista y guionista. Su obra combina distintos géneros, como la poesía, con obras como La lentitud de los bueyes (1979) y Memoria de la nieve (1982). También ha publicado recopilaciones de artículos como En Babia (1991), Nadie escucha (1995) y Entre perro y lobo (2008); y de su literatura de viajes destacan títulos como El río del olvido (1990 y 2006), Trás-os-Montes (1998), Cuaderno del Duero (1999), Las rosas de piedra (2008), Atlas de la España imaginaria (2015), El viaje de don Quijote (2016) y Las rosas del sur (2018).
También ha escrito crónica como El entierro de Genarín (1981 y 2015), relatos cortos como En mitad de ninguna parte (1995 y 2014) y Tanta pasión para nada (2011), y el dietario Primavera extremeña (2020).
Además, entre sus novelas están Luna de lobos (1985), de la que también escribió el guion cinematográfico, La lluvia amarilla (1988), Escenas de cine mudo (1994 y 2006), El cielo de Madrid (2005), Las lágrimas de San Lorenzo (2013), Distintas formas de mirar el agua (2015) y Vagalume (2023).
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