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Resident Advisor: “Hablar de artistas famosos para conseguir más visitas es una idea obsoleta”

Paul Clement y Nick Sabine, fundadores de Resident Advisor (2001), el mayor portal especializado en música electrónica del mundo.

Vanity Dust / Vanity Dust

Artículos que rondan las cinco mil palabras, periodistas que dedican semanas (incluso meses) a realizar sus piezas o la difusión de contenidos audiovisuales sin apenas presencia comercial. Descrito así, Resident Advisor (RA) parece un medio propio de los gloriosos años del Nuevo Periodismo de los ochenta del siglo pasado y no un proyecto surgido en plena era internet y unos años antes de la aparición de las redes sociales. 

Sus fundadores, Paul Clement y Nick Sabine, estuvieron en Barcelona para seguir de cerca la participación de RA en la curaduría de uno de los escenarios del viernes noche de la 23ª edición del Sónar

Los medios online especializados en música electrónica se dejan llevar muchas veces por la rentabilidad de los contenidos patrocinados o se lanzan a generan artículos con la esperanza de captar la atención de las marcas. Esta tendencia puede enmascarar una falta de creatividad a la hora de crear un modelo de negocio sostenible. Resident Advisor lleva más de 15 años en marcha y nunca se ha entregado al periodismo del clickbait ni un cúmulo de patrocinadores han distorsionado su criterio editorial. ¿Cómo habéis enfocado el proyecto desde el inicio hasta la actualidad para manteneros como un medio independiente y rentable al mismo tiempo?clickbait

Nick Sabine: Fuimos afortunados en este sentido ya que no empezamos con Resident Advisor (RA) pensando en hacer dinero y nunca ha pasado a ser una de nuestras motivaciones. Creamos RA para hablar de música electrónica, es el tema que más nos gustaba e importaba por aquel entonces y lo sigue siendo a día de hoy.

Este mantra, o ethos, se ha mantenido con el paso de los años y lo aplicamos a todo lo que llevamos a cabo. Paul y yo compartíamos esa pasión por la electrónica y a los veinte años vimos como natural dar el paso y crear una plataforma en la que hablar de ello con nuestra propia voz. No lanzamos RA pensando que podía haber un nicho de mercado ni nada parecido. 

Por supuesto que hay muchas marcas que nos contactan y nos ofrecen promocionar vídeos o pagarnos por determinado tipo de artículos, pero sencillamente sus propuestas no entran dentro de nuestros esquemas. La música electrónica sigue siendo lo que nos apasiona y si comprometes el proyecto por cuestiones económicas toda la idea cambia radicalmente.

Paul Clement: Si lo haces, comprometes especialmente la integridad periodística desde el punto de vista editorial. Si te ves forzado a trabajar para un target concreto o para alcanzar ciertas cifras, puedes acabar dependiendo de otros agentes del sector y de sus intereses.

Por ejemplo, quizás tienes que sacar un artista en portada porque una agencia te ha pagado esperando que eso repercuta en un aumento de las ventas o en la asistencia a sus actuaciones. Si eliminas esta presión a la hora de trabajar, puedes centrarte en lo que ocurre en el mundo de la música electrónica y en los temas que periodísticamente consideras más interesantes.

En este sentido, muchas veces ocurre que los temas que interesan a los periodistas también le interesan a todo el mundo. En cambio, es obsoleto pensar que hacer otro artículo sobre los grandes nombres o los mismos artistas te hará vender más copias o generar más visitas.

Sin embargo, se produce una paradoja: cuanto más apasionada y menos comercial resulta ser una publicación, más lejos parece estar de alcanzar algún tipo de viabilidad económica. Esa falta de expectativas económicas acaba la mayoría de las veces en una incapacidad a la hora de profesionalizar el equipo y rentabilizar el proyecto y se queda en algo parecido a un hobby.hobby

NS: Es importante no olvidar que RA tiene 16 años.

PC: En los inicios, RA fue también nuestro principal pasatiempo. Pagábamos las facturas de RA con nuestros sueldos y gracias a mantener nuestros respectivos trabajos. 

NS: Durante los primeros cinco años, Paul siguió trabajando en una agencia de diseño y yo mantuve mi trabajo en una agencia de publicidad. Trabajábamos en RA por la mañana, a la hora de comer y por la noche. Finalmente se pudieron generar dos trabajos a jornada completa. Nunca quisimos poner en riesgo nuestros ingresos por RA. De hecho, al mantener ambos un trabajo podíamos seguir con el proyecto tal y como queríamos y no depender de nadie a nivel económico.

El mundo ha cambiado mucho desde entonces. Ahora, todo parece partir de la inmediatez. Tienes que lanzar el proyecto y en seis meses alcanzar el éxito. Si quieres lograr eso, necesitarás una inversión enorme. Los inversores, lógicamente, podrán tomar decisiones relevantes desde el núcleo del proyecto. Al haber crecido orgánicamente durante un período tan largo de tiempo, nunca hemos tenido esas presiones comerciales. La única inversión que hicimos fue de 400 dólares australianos cada uno. Nunca hemos pedido dinero prestado y no hemos necesitado a nadie que viniese y nos dijese “aquí tenéis 100.000 dólares, pero tendréis que hacer esto y lo otro”. Solo hemos contratado a alguien cuando nos lo hemos podido permitir. El proyecto iba avanzando muy poco a poco. Este tipo de crecimiento es diferente al que domina ahora en el mundo de las nuevas tecnologías.

RA encontró su modelo creciendo en base a sus necesidades y no en base a las presiones comerciales que pudiesen comprometer su línea editorial.

A lo largo de los 16 años de trayectoria, ¿cuáles consideráis que han sido los momentos clave y las decisiones más determinantes que habéis tomado?

PC: Fue un gran paso el comenzar a trabajar a tiempo completo. Más adelante, el comienzo de nuestro servicio de venta de entradas. Luego, comenzar con los vídeos. También el rediseño del logo y el lanzamiento de la aplicación para móvil hace tres años. Me ocupo de la parte más técnica de RA y desde esa perspectiva sentí que como empresa y marca habíamos madurado un poco más. El logo anterior nos servía pero respecto al diseño no era relevante. Creo que con el cambio logramos finalmente comunicar lo que éramos a nivel visual. Confiábamos en que saliese bien porque el rediseño de RA de hace tres años lo emprendimos desde cero. 

Respecto a los vídeos de directos (RA Sessions), el primero que hicimos fue con Darkside. Nico (Nicolas Jaar) vino a la oficina un mes antes de sacar su álbum con Darkside. Le conocíamos porque le entrevistamos en 2009 y dos años después hizo un podcast para RA. También le habíamos incorporado en un par de eventos nuestros; intervino en la sala BeCool de Barcelona en la noche Resident Advisor de nuestro décimo aniversario.

NS: Creo que fuimos los primeros en España en contratarle para un directo.

PC: Es un músico con mucho talento y siempre seguirá haciendo cosas interesantes. A lo largo de esos años, le habíamos ido conociendo un poco mejor y creo él sabía que, de un modo u otro, RA le había ayudado en su carrera. Retornando a cómo surgió el primer vídeo con Darkside, ese día, cuando salimos del estudio tras escuchar su álbum, le comentamos la idea que teníamos de hacer grabaciones en directo y le propusimos si quería ser uno de nuestros primeros artistas en salir. Nos dijo que se iba de Londres al día siguiente pero que regresaría en dos semanas. El equipo de vídeo se reunió y decidimos cómo queríamos hacer las grabaciones. A su regreso, lo grabamos en la oficina. Fue un gran momento. De hecho, ese pequeño espacio sigue estando ahí. 

NS: Para mí, uno de los grandes saltos fue cuando pasamos a trabajar a tiempo completo. Ambos teníamos buenos trabajos y buenos salarios, y dimos ese salto teniendo fe en el proyecto, aun sabiendo que nos adentrábamos en un terreno desconocido. Si no lo lográbamos, pensamos que siempre estaríamos a tiempo de regresar a una agencia y conseguir otro trabajo.

PC: Podríamos haber tomado esa decisión antes, pero quizás habría sido precipitado. En cambio, en ese momento, ya teníamos una audiencia relevante, un buen equipo de colaboradores que escribía muy bien y ganábamos lo suficiente para mantenernos.  

¿Cómo fuisteis creando el equipo de gente que trabaja para RA?

PC: En un inicio, nadie cobraba. Los editores fueron de los primeros en tener un salario. Lógicamente, si no tienes un buen editor, difícilmente tendrás una buena publicación. Nos tomó bastantes años de trabajar bien a nivel editorial para que la gente se diese cuenta de que la calidad en este sentido era uno de nuestros puntos fuertes. Pasaron unos cinco años más hasta que logramos destacar como medio y la gente supiese que, si sacábamos una crónica o una entrevista, estas serían en profundidad.

Tenemos editores, en el sentido clásico del término. Además del editor general, hay uno para cada sección: noticias, reseñas, crónicas y entrevistas. Y luego tenemos subeditores, redactores y colaboradores externos.

La estructura empresarial de RA es relativamente plana, pero a nivel editorial mantenemos la estructura de un árbol convencional. De este modo, el equipo puede gestionarse a sí mismo y, además, permite que cada periodista pueda ir ocupando otras posiciones y responsabilidades con el tiempo.

Actualmente tenemos redactores y editores de noticias en Estados Unidos, Londres o Sidney, y redactores en otros países. También tenemos una pequeña redacción en Japón. La última vez que lo revisamos, teníamos cerca de cien colaboradores activos alrededor del mundo. Sus aportaciones varían en cuanto regularidad, en función de los temas o según la disponibilidad de cada uno.

Siempre hemos querido pagar a los periodistas acorde con su trabajo y teniendo en cuenta lo que ellos consideraban que debían cobrar, de manera que no tuviésemos que preocuparnos por si se iban a otro medio. Por eso, creemos que uno de los grandes pasos ha sido el poder llegar a mantener y a conservar el equipo con el paso de los años.

¿Qué otros medios, ya sean revistas o periódicos, os parecen un referente o soléis leer y consultar a menudo?

PC: Desde una perspectiva editorial hemos tenido muy en cuenta la revista New Yorker, en especial sus artículos de larga extensión. Para hacer textos, entrevistas o perfiles con seriedad, creo que es una publicación de referencia y se nota la cantidad de tiempo y energía vertidos en cada pieza.

NS: Para mí, The Guardian. No solo por su excelente trabajo periodístico, sino viéndolo también como medio de comunicación digital. Su buen trabajo se encuentra tanto en cómo presentan la información en portada o en los artículos hasta en la creatividad de las pruebas que realizan para seguir mejorando y buscando nuevas vías de rentabilizar los contenidos. Como medio, creo que están a la cabeza de los que buscan un modelo de periodismo sostenible y eso es un gran reto a día de hoy. Seguimos de cerca los avances de The Guardian. Sin duda, nos planteamos qué novedades o mejoras de las que hacen podríamos incorporar a Resident Advisor.

En este sentido, quizás ciertas colaboraciones pertinentes entre medios, ya sea por motivos temáticos, económicos o porque se complementan en distintos ámbitos, pueden resultar más provechosas que enrocarse en la competitividad o en la mera indiferencia. 

PC: En cada país, zona o incluso en cada ciudad, puede haber muchos especializados en la vida nocturna. Uno de nuestros retos constantes es cómo logramos conectar con nuestro público a un nivel local, a pesar de ser una marca internacional. Por ejemplo, no queremos centralizarlo todo en Londres o en Berlín. Por eso, tener grupos editoriales pequeños y colaboradores en distintos lugares del mundo nos ayuda a cubrir las noticias de cada lugar con mayor detalle. Por supuesto, hay que tener en cuenta que nuestra cobertura se limita a la música electrónica, y eso quiere decir que nos movemos en un mundo bastante más pequeño que el de un medio generalista como The Guardian.

Además de los contenidos dedicados a artistas, noticias o reseñas, el periodismo de investigación también puede llevarse a cabo en el terreno de la música electrónica. De hecho, como fenómeno social masivo y vinculado muchas veces al ocio nocturno, se presta bastante a ello. Sin embargo, este tipo de periodismo requiere más tiempo y recursos. ¿Qué importancia tiene para RA y cómo enfocáis este tipo de contenidos?

PC: En RA, los contenidos de este tipo, en especial las noticias, están enfocados a descubrir o a mostrar una historia que pueda resultar interesante, tenga un aspecto negativo o positivo o sea más o menos agradable. El objetivo de este trabajo es alejarnos de la publicación de las notas de prensa, los anuncios de lanzamientos de álbumes o la confirmación de los cabezas de cartel de los festivales.

Creo que uno de los mejores contenidos del año pasado fue el que hablaba de la escena de Los Ángeles. Entre otras cosas, el documental hacía mención al cierre de fiestas por parte de la policía y a sus intervenciones a la hora de detenerlas. Se generó un debate interesante y diversos promotores participaron a través de los comentarios.

NS: Creo que Paul está en lo cierto. Son la calidad y el interés de la historia lo que dictan la naturaleza del texto y si merece o no la pena que lo cubramos. No nos proponemos ir a buscar temas oscuros ni tampoco los rehuimos en caso de encontrarlos. Hace poco hicimos un artículo hablando de la gentrificación en Nueva York y del impacto que está teniendo en la vida nocturna de la ciudad. Creo que es un tema bastante contundente y crítico. Las fuentes eran sólidas y la investigación fue rigurosa, incluyendo declaraciones polémicas de personas relevantes en el tema. El artículo y su aportación merecían ser publicados y difundidos porque ello contribuía a enmarcar el debate. Los elementos más “oscuros” se incluyeron porque su presencia explicaba parte de la historia. Creo que los temas propios y de investigación que sacamos en RA han mejorado muchísimo en los últimos años, nos hemos esforzado internamente para lograrlo.

Ahora tenemos colaboradores especializados que pueden dedicar tres o cuatro meses a un solo tema. No es algo muy habitual en un medio digital independiente, es más bien un modelo antiguo de periodismo. Algunos de los mejores contenidos de RA han salido porque hemos preferido dedicar más medios para lograrlos hacer solo lo justo. Por ejemplo, para hablar de un sello y del equipo que le rodea, en vez de limitarnos a hacer una entrevista de ida y vuelta a la ciudad, queremos que el periodista viaje con el sello, vaya con ellos a América del Sur o Italia o a cualquier lugar que tenga relevancia y que pase una o varias semanas con ellos. Luego será el momento para escribir acerca de la experiencia. La calidad de la pieza resultante está tan relacionada con ese tiempo de trabajo que su éxito se nos hace evidente.

Actualmente estamos trabajando en una pieza acerca de la escena rave en Tiflisi, Georgia. Enviamos a un periodista durante una semana para que confirmase si el tema se sostenía y había realmente algo que contar. Al regresar nos dijo que creía que sí. Esa semana primera semana que pasó en la ciudad solo fue para determinar si el tema merecía ser investigado. Después de confirmarlo con él, el periodista regresó durante dos semanas a Georgia para trabajar en ello, entender bien la historia y documentarse a fondo. A su vuelta, después de trabajar todo el material el tiempo necesario, viajará de nuevo a Tiflisi una vez más para cerrar los últimos detalles y será entonces cuando tendremos la pieza completa. Es un trabajo que sigue el modelo antiguo, pero confiamos en la alta calidad de los resultados.

Alrededor de esta concepción del periodismo, ¿qué tipo de contenidos y formatos estáis estudiando y desarrollando de cara a un futuro próximo?

PC: Seguiremos trabajando y desarrollando los pilares actuales: las noticias, reseñas, entrevistas, crónicas y los contenidos audiovisuales. Esperamos seguir mejorándolos año tras año. Por otro lado, nos interesa el concepto que entiende el contenido más allá de la plataforma, el llamado homeless content. Los contenidos, planteados de este modo, quizás viven durante un tiempo en las redes sociales o en Youtube y luego reposan en otro espacio. En otro orden de cosas, estamos hablando con diversas empresas de Realidad Virtual para ver cómo se puede contar una historia usando la tecnología. Luego, hay aspectos más pequeños, como el test que el mismo Sónar hizo con Facebook live. Tuvo una buena acogida, con una audiencia de veinte mil personas. En cuanto a la Realidad Virtual, por ejemplo, quizás haya una historia que se desarrolle mejor planteada en un entorno tridimensional explorable, o puede que sea mejor narrada en palabras o mostrada en imágenes. Se trata de encontrar qué formatos son mejores para cada tipo de contenido y para cada una de las historias.

NS: Al mismo tiempo, creemos que también hay posibilidades interesantes a la hora de ampliar el alcance de nuestros contenidos. Por ejemplo, recientemente hemos dado licencia para que nuestros documentales Real Scenes puedan verse en la televisión por satélite de los Estados Unidos. Creo que ahora se puede ver hasta en 12 Estados. Resulta interesante que un editor web que produce piezas digitales alcance un contenido con una calidad suficiente para que las televisiones quieran tener una licencia para emitirlo. Diez años antes, este modelo, que va de los medios digitales en dirección a los convencionales ,hubiese sonado extraño. En cambio, ahora, lo vemos de manera bastante natural. En cuanto a otros contenidos, estamos rodando un trabajo importante con Carl Cox que será emitido en Channel 4, una de las mayores cadenas generalistas de Reino Unido.

Si bien entendemos RA como una plataforma para nuestros contenidos, en realidad están alojados en muchos otros sitios —como SoundCloud o Youtube—. De hecho, posiblemente haya gente que accede a RA usando esas otras plataformas como vehículo. El gran reto de los próximos años será comprender debidamente este escenario y encontrar los lugares adecuados para los contenidos. Respecto a las demás prioridades que tenemos, nos interesa acercarnos más y tratar de entender a las diversas audiencias que siguen nuestros contenidos pero que quizás nunca han entrado en RA. Queremos ir descubriendo cómo podemos dialogar con ellas, con qué frecuencia y qué tipo de información quieren que pueda ofrecerles RA.

Entiendo que el futuro pasa tanto por fortalecer RA como por ir encontrando los espacios en los que expandir y alojar los contenidos. Puede que, en un futuro, la obsesión de los medios por acaparar todas las visitas en su sitio, dejando de lado la relación con los otros lugares que los comparten, puede acabar perjudicando su crecimiento.

PC: Sí, se trata de plantearlo como un balance. Nuestra prioridad será producir los contenidos según creemos que deben ser tratados, y si encontramos otros medios, webs o espacios que valoren lo que hacemos y quieran aumentar su alcance, lo valoraremos como algo con un potencial beneficioso.

Hablando del concepto de RA, más allá de entenderlo como un medio de comunicación, habéis organizado eventos y colaborado con grandes festivales como ADE (Amsterdam Dance Event) o Dekmantel. ¿Cuál es vuestra visión respecto a implicar RA en el desarrollo de eventos de música electrónica?

PC: Como RA queremos mantener una visión global y local al mismo tiempo. Por eso, colaboramos con iniciativas locales pero no tendría sentido, por ejemplo, que nosotros tuviésemos un club propio. Eso nos haría gravitar geográficamente en un lugar concreto y limitaría nuestra imagen a escala internacional.

NS: Este año participaremos en unos sesenta eventos.

PC: Cabría la posibilidad de hacer un festival, pero si consideramos toda la energía y recursos que nos llevaría llevarlo a cabo, hace que sea mucho más lógico establecer colaboraciones.

Respecto a este 2016, destaca vuestra curaduría de uno de los escenarios de Sónar Noche. Habéis aportado a la programación artistas reconocidos dentro de la escena del techno industrial como el berlinés Rødhåd o el norteamericano DVS1 y también leyendas como Kerri Chandler o experimentados e imprevisibles genios como Intergalactic Gary. ¿Cómo ha surgido la colaboración y de qué manera la habéis desarrollado?uno de los escenarios de Sónar Noche

NS: Hemos estado asociados con Sónar siendo el principal medio internacional desde hace unos nueve años. A lo largo de todos este tiempo, hemos mantenido una relación fantástica con el festival y tenemos un respeto enorme por lo que es Sónar y su importancia dentro de la escena global. Cuando nos dieron la oportunidad este año, aceptamos prácticamente al momento, es algo que siempre habíamos querido hacer.

Desde el punto de vista creativo, creamos algo para cada escenario del que nos ocupamos. Tiene que sentirse de algún modo que es un escenario RA, tiene que ofrecer algo más allá que solo un cambio de nombre, algo que no hubiese tenido lugar sin nuestra participación. Eso no quiere decir que el equipo del Sónar no intervenga, sino que el resultado es una combinación de nuestras propuestas y sus opiniones y valoraciones.

PC: Hemos querido traer a artistas que en sus actuaciones son especialmente potentes y, al mismo tiempo, abarcar varios sonidos.

NS: El back to back entre Helena Hauff y Ben Ufo nunca antes había tenido lugar y el encuentro entre Rødhåd y DVS1 también es especial. Entendemos muy de cerca el trabajo de estos artistas y tenemos muy buena relación con ellos. Hemos intentado estimularles para que se lancen a hacer algo nuevo que quizás de otro modo no se plantearían y les invitamos a hacerlo en un marco que hará lucir su actuación.

En cuanto a los artistas que más os han marcado e influenciado a lo largo de vuestra trayectoria, aunque sean muchos, ¿podríais destacar algunos nombres?

PC: Jeff Mills fue una de mis primeras influencias más definitorias.

NS: A finales de los noventa y principios de los dos mil, cuando salíamos semana sí y semana también, el sonido predominante en Sidney y que más nos atraía era el house progresivo. Crecimos con nombres como Sasha, Digweed, Lee Burridge o Danny Howells. Este sonido nos sirvió como puerta de entrada al mundo de la electrónica. Desde entonces, obviamente, cubrimos un abanico mucho más significativo de sonidos y géneros.

Personalmente, escribía también acerca de otros géneros y artistas además del house progresivo, pero en un inicio esta fue la vía de entrada y lo que más me interesó en primer lugar.

Con el tiempo y con vuestra implicación cada vez mayor en RA junto a su crecimiento, lógicamente vuestros gustos han ido evolucionando.

NS: Ahora, gracias a RA, mis gustos son más amplios que nunca. Hace unos días hablaba con alguien acerca de la manera en cómo RA habla de la música y de qué tipo de música cubrimos. Creo que aquí puede haber la diferencia respecto a otros medios. Tratamos la música electrónica como una forma de arte y creemos que debe ser tratada como tal. Con esta concepción en mente surge el tono y el tratamiento que comentábamos antes. A partir de ahí, escribimos lógicamente acerca de aquello que más nos estimula y nos parece interesante. Con el tiempo, aunque hemos ido creciendo tanto en equipo como en temas y contenidos, nos hemos mantenido en un determinado punto de vista. 

Hay mucha gente que solía escuchar música comercial y que se ha ido interesando por el tipo de contenidos que cubre RA. El hecho de habernos mantenido en una forma determinada de ver y tratar la música electrónica es lo que nos ha permitido incorporar esa audiencia y seguir haciéndola crecer. 

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