Ciudadanos
La creación de una nueva asignatura que lleva por título educación para la ciudadanía se celebraba ayer como una buena noticia en algunos ámbitos, incluso docentes. A mí me parece una pésima noticia.
Yo fui profesor algún tiempo. Tuve alumnos de cinco años y de cincuenta, y en mi ingenuidad creía que las materias, los programas, los libros de texto, las clases, la escuela en general estaban encaminados precisamente a que los niños y jóvenes aprendieran a ser ciudadanos. Mal hemos debido de estar haciendo las cosas si 24 siglos después de la Escuela de Atenas de Platón y Aristóteles necesitamos esta nueva asignatura.
Han dicho que será obligatoria y evaluable. Quizá debieran de evaluarnos y suspendernos antes a nosotros, a todas las generaciones de docentes que hemos pasado por las aulas desde que el mundo es mundo.