Guardian ratifica su decisión de cerrar la histórica planta de Llodio de “manera urgente”

La dirección de la empresa Guardian Glass de Llodio ha ratificado este martes ante el Gobierno vasco su “decisión definitiva de cerrar la planta de manera urgente” y de no invertir en su continuidad, porque no ve “un plan de viabilidad a futuro” tras la avería que asegura haber detectado en el horno. Pese a esta decisión inamovible, sí ha aceptado la propuesta del Ejecutivo vasco de realizar un “apagado controlado del horno de la planta”, en lugar de consumarlo de forma inmediata este mismo miércoles, como había adelantado a los trabajadores.
“Esto asegura la integridad del horno, tanto como su fiabilidad y seguridad”, asegura el Gobierno vasco, y deja abierta la posibilidad de que puedan entrar nuevos inversores para acometer las reparaciones y garantizar la continuidad de la planta. Es decir, permite ganar tiempo al Gobierno vasco para buscar soluciones.
Representantes del Gobierno vasco, con el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, a la cabeza, así como representantes del Departamento de Economía, Trabajo y Empleo, han mantenido una reunión este martes por la tarde con los máximos responsables de la empresa Guardian Llodio, en la que han manifestado al consejero su disposición a realizar un “apagado controlado del horno de la planta”, atendiendo a la propuesta del Gobierno vasco.
“El enfriamiento planificado es un proceso controlado, con un alcance adecuado de acuerdo con la condición crítica del horno. La ejecución seguirá las más estrictas medidas de seguridad y protocolos de prevención”, ha señalado el consejero. Tras la reunión, el consejero ha destacado que este proceso de apagado paulatino del horno aceptado por la empresa, supone que “no se va a hipotecar el futuro del horno”, lo que “facilitará la entrada de nuevos inversores y proyectos industriales que traigan nueva actividad industrial a esta planta”. A este respecto, Guardian ha aceptado que sea el Gobierno vasco quien lidere la interlocución con dichos posibles inversores.
En este sentido, ha recordado que el ejecutivo solicitó a la empresa no realizar operación de enfriamiento no controlado, como inicialmente sugirió, ya que este hecho habría supuesto que “el horno hubiera sido irrecuperable”.
La plantilla tiene convocada una huelga a partir del jueves ya que estaba prevista revisar la convocatoria en función de si la empresa apagaba este miércoles de forma abrupta el horno o no. Precisamente el consejero Jauregi ha pedido a los trabajadores que se dé un cumplimiento de los servicios mínimos acordados por el comité de empresa. “Es imprescindible que los trabajadores de la planta ayuden y colaboren en este proceso de enfriamiento controlado y paulatino. Es la manera de dar una oportunidad a futuras inversiones”, ha señalado.
Para certificar que el proceso de apagado se realiza “con todas las garantías”, el Gobierno vasco enviará un equipo técnico de Osalan, Industria y Medio Ambiente este miércoles por la mañana para “verificar el estado real del horno, estudiar el plan de enfriamiento controlado y hacer un seguimiento de la operación”.
El TSJPV rechaza las medidas cautelares para suspender el apagado
El compromiso que ha adquirido la empresa con el Gobierno vasco es que no se iniciará el apagado del horno hasta que los técnicos lo revisen, de forma que se realice con todas las garantías. La dirección había comunicado su intención de realizar el apagado este mismo miércoles. Ante esta urgencia, el comité había pedido al Tribunal Superior de Justicia del Gobierno vasco (TSJPV) que decretara medidas cautelares para impedir el apagado, pero el tribunal ha desestimado este martes la peticición por no considerar que “no pueda aceptarse una conducta de mala fe por parte de la empresa”, materializada en el “ocultamiento de los daños del horno con el fin de utilizar ese hecho en apoyo desviado de llevar a cabo el despido colectivo”. Subraya el TSJPV que técnicamente carece de fundamento probatorio “para aceptar algo tan decisivo como es la irreversibilidad del apagado del horno”. No obstante, señala que “la empresa sin duda ha de ser consciente de la repercusión que el proceso de apagado generaría en una resolución judicial firme adversa a sus intereses. Al respecto resulta relevante la ausencia de informe técnico alguno de ningún organismo oficial competente en materia de seguridad y salud laboral”, apunta.
También se ha pedido por parte del comité la actuación de Osalan y de la Inspección de Trabajo.
De momento los trabajadores mantiene la convocatoria de concentración este miércoles por la mañana ante las puertas de la factoría y está previsto que el jueves inicien una huelga indefinida. La plantilla quiere evitar que se desplace personal externo a la fábrica para realizar las labores de apagado.
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