Cronología de una denuncia por agresión sexual que sacude al Gobierno de la Xunta de Galicia

La dimisión de Alfonso Villares como conselleiro do Mar sacó a la luz que estaba siendo investigado por una presunta agresión sexual, pero también que el jefe máximo del Gobierno gallego y del PP en la comunidad ya lo sabía desde hacía meses. La acusación contra Villares ha provocado una sacudida en la vida política gallega. La exhibición pública que han hecho los miembros de la Xunta de su apoyo y la exposición de la víctima se han encontrado con las críticas de oposición, colectivos de mujeres y organizaciones de periodistas.
Mientras el PP gallego se cierra en defensa de su estrategia, tanto de la decisión de que la salida no se hiciese hasta la comunicación formal de su condición de investigado como de los mensajes de apoyo y abrazos al ya exconselleiro, BNG y PSdeG piden explicaciones y recuerdan que la violencia sexual es una forma de violencia de género. También es violencia “señalar a la víctima”, dijo la ministra de Igualdad, Ana Redondo. La investigación a un conselleiro como presunto autor de un delito contra la libertad sexual ha concentrado la atención de las fuerzas políticas en la segunda mitad de la semana en Galicia. Esta es la cronología de lo ocurrido, según los datos que han trascendido hasta el momento.
Finales de diciembre de 2024. Los hechos denunciados.
Un familiar de la mujer presuntamente agredida pidió asistencia médica para ella con una llamada al 112. Según la información que publica ABC, se la encontró mareada y desorientada en las primeras horas de uno de los últimos días de diciembre. El Programa de AR aseguró también que ella dijo en su denuncia que sospechaba que había sido víctima de sumisión química. Se había despertado en su casa, en Ferrol, desorientada y sin recuerdos de lo que le había pasado, de acuerdo con el mismo espacio televisivo.
Principios de enero de 2025. La denuncia.
La denuncia fue presentada en esa ciudad unos días después de los hechos que la mujer narra en la misma. El atestado se remitió a un juzgado de Ferrol, pero al tratarse el denunciado de un aforado -Villares tenía esa condición por ser conselleiro-, el caso pasó al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que es el que debe encargarse de las investigaciones judiciales que afecten a personas con aforamiento.
Febrero de 2025. El presidente de la Xunta es informado de la denuncia.
La Policía Nacional llamó a Villares y le invitó a presentar declaración. Él acepta y acude a la comisaría en Ferrol. Es entonces cuando habla con el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, para ponerlo al tanto de la denuncia y del motivo de la misma. Rueda decidió mantener al conselleiro, muy cercano a él, en el cargo. Así lo contó él mismo este jueves, cuando respondía a preguntas de los medios que cubrían la toma de posesión de la nueva conselleira do Mar, en sustitución de Villares. “Yo le dije: 'Muy bien, cualquier pronunciamiento a partir de ahora, cualquier nuevo movimiento, me informas'”, fue la reacción de Rueda. Ese cualquier nuevo movimiento tardó cuatro meses en llegar, en los que el investigado continuó con sus responsabilidades públicas.
30 de mayo de 2025. El TSXG pregunta a la Xunta por el aforamiento.
Fue también Rueda el que relató qué día concreto recibieron un “pronunciamiento” de la Justicia. El viernes 30 de mayo entró en la Xunta una comunicación del TSXG. Es un procedimiento formal por tratarse el investigado de un conselleiro. El alto tribunal gallego estaba confirmando su condición de aforado, dado que el caso se había admitido a trámite y se iban a practicar diligencias.
3 de junio de 2025. La comunicación a Villares de que está imputado.
Según relató el ya exconselleiro al anunciar su dimisión, la decisión la acababa de tomar porque había recibido el día anterior, el 3 de junio, una comunicación del TSXG en la que se le informaba de que estaba siendo investigado.
4 de junio de 2025. Una dimisión entre aplausos.
La agenda pública de los altos cargos que la Xunta envía a los medios no incluía ningún acto de Villares para el 4 de junio, el miércoles. Pero a las 16.00 entró una ampliación de la actividad prevista. El Gobierno gallego convocaba a la prensa a una comparecencia, de la que no revelaba el asunto, del que era conselleiro do Mar para las 18.00. En una declaración de apenas tres minutos anunció su dimisión. Dijo solo que le habían notificado su condición de investigado por un asunto que presentó como algo de su esfera estrictamente personal. No admitió preguntas y su salida estuvo acompañada de los aplausos de su equipo, que estaba presente en la sala para darle su apoyo. Entre esas personas estaba Marta Villaverde, la nueva conselleira. Con Villares fuera del atril, fuentes de la Xunta sí confirmaron que la denuncia era por agresión sexual y también la identidad de la mujer que lo acusaba. El nombre de ella apareció de inmediato en los titulares, algunos de ellos machistas y revictimizadores, pese a que no ha hablado desde que se conoció la denuncia.
Con la dimisión llegó también el cierre de filas de la Xunta y del PP gallego en torno a Villares. En mensajes similares, todos los conselleiros -salvo el de Facenda, Miguel Corgos, que no tiene perfil en X ni en Instagram- trasladaron a través de las redes sociales su respaldo a su ya excompañero. Algunos fueron un paso más allá y recalcaron que, además de compañero, es “amigo”, como hizo el titular de Cultura, José López Campos. Otras decidieron que era el momento adecuado para destacar el buen trato con Villares. Fue el caso de la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, que escribió: “Como compañeros, solo tengo para él buenas palabras”. Y también el de Fabiola García, la responsable de las políticas de igualdad: “En lo que respecta al plano personal, yo solo puedo tener buenas palabras para Alfonso como compañero”.
Este es también el momento en el que, atendiendo a las declaraciones públicas de la secretaria xeral del PPdeG, Paula Prado, llegó a la cúpula del partido en Galicia la primera noticia sobre la denuncia. Esa información llegó acompañada de la petición de Villares de darse de baja temporalmente como militante. El portavoz parlamentario de los populares, Alberto Pazos, dijo el viernes que él también se enteró de todo el propio día de la renuncia. Agregó que el comportamiento del ya exconselleiro al abandonar sus responsabilidades públicas es “ejemplar”.
5 de junio de 2025. La despedida con un abrazo.
Alfonso Rueda ya había mostrado su apoyo públicamente a Villares poco después de la dimisión. Primero, lo hizo en un acto en Pontevedra, en el que ya pidió que la Justicia sea rápida y mostró su confianza en la inocencia de su compañero por la vía de decir que espera poder recuperarlo para la vida política. Pero al día siguiente volvió a explicitar su respaldo al investigado por agresión sexual. En la toma de posesión de la nueva conselleira do Mar no solo agradeció su trabajo a Villares, sino que le dio un abrazo ante las cámaras. El viernes justificó el gesto. Abrazar al conselleiro que acaba de salir del Gobierno por una acusación de agresión sexual pretendía ser “un agradecimiento a su labor”.
Al dimitir, Villares ha perdido la condición de aforado, de modo que el caso ha sido devuelto por el TSXG al Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, que será el que se encargue de practicar diligencias y hacer la investigación en la parte judicial para determinar si la causa sigue adelante.
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