Boris Johnson se guarda en el bolsillo el teléfono de un periodista que le mostraba la foto de un niño enfermo tirado en el suelo de un hospital

EFE/eldiario.es

El primer ministro en funciones y actual líder conservador británico, Boris Johnson, ha sido criticado tras negarse a mirar la fotografía de un niño de cuatro años enfermo y seguidamente guardarse en el bolsillo el móvil del reportero que se la mostraba.

Los hechos sucedieron este lunes, durante un acto de la campaña electoral. Johnson se guardó en el bolsillo el teléfono del periodista de ITV Joe Pike cuando, al preguntarle sobre el estado de la sanidad pública, este le quiso enseñar la imagen de Jack Willimant. El niño, afectado por una posible neumonía, tuvo que dormir en el suelo por falta de camas en un hospital de Leeds (localidad al norte de Inglaterra).

“Se niega a mirar la foto y ha cogido mi teléfono y se lo ha guardado en el bolsillo, primer ministro”, señala el periodista. Johnson entonces saca el teléfono y mira la imagen. “Siento haber cogido su teléfono”, concluye el primer ministro.

Tras su reacción inicial, que el periodista publicó en Twitter, el líder conservador finalmente se sacó el móvil del bolsillo, miró la foto en la pantalla y lamentó lo sucedido a la familia, aunque insistió en que la mayor parte de los británicos tienen mejores experiencias “que este pobre niño”.

La difusión del vídeo ha motivado numerosas críticas del público y la oposición política. Entre ellos, el líder laborista, Jeremy Corbyn, quien dijo que al primer ministro “no le importa nada”, ni la gente ni el impacto de los recortes de los conservadores.

A través de un comentario en su perfil de Twitter, el líder laborista ha expresado que negarse a mirar una foto “no ayudará a nuestro sistema de sanidad pública” (NHS, por sus siglas en inglés).

El caso del niño fue publicado inicialmente por The Daily Mirror, al que la madre, Sarah Williment, contó que aunque primero el hospital les ofreció una cama y oxígeno cuando fueron a urgencias el pasado martes, después se quedaron sin ella y su hijo tuvo que dormir encima de unos abrigos.

Tras las críticas por la reacción de Johnson, el ministro de Sanidad inglés en funciones, Matt Hancock, se desplazó rápidamente al centro hospitalario de Leeds, que a su vez se ha disculpado ante la familia.

Al ser preguntado más tarde por otros periodistas, incluida la BBC, sobre por qué se había negado a mirar la foto del niño enfermo, el jefe del Gobierno no respondió directamente, sino que enumeró sus propuestas para mejorar el servicio nacional de salud si gana las elecciones del 12 de diciembre.