Trump firma un decreto para poner fin a la separación de familias de inmigrantes

eldiario.es / Agencias

Donald Trump ha firmado este miércoles un decreto que permitirá poner fin a la separación de las familias de inmigrantes detenidos tras cruzar la frontera con México. El objetivo será “mantener unidas a las familias”, según dijo, corrigiendo una política que por primera vez consideraba un delito penal traspasar la frontera y por tanto permitía a la policía separar a padres e hijos.

El anuncio se ha hecho tras una reunión de Trump con congresistas republicanos que intentaban convencer al presidente de EEUU de que pusiera fin a unas imágenes que han recibido un rechazo generalizado en el país y también fuera de él.

“Vamos a firmar una orden ejecutiva en un rato para mantener juntas a las familias, pero aún así tenemos que seguir siendo duros o nuestro país quedará desbordado” por los inmigrantes, ha asegurado Trump en un encuentro con miembros del Congreso en la Casa Blanca.

El mandatario ha afirmado que su medida será “preventiva”, dando por hecho que el Congreso aprobará una norma sobre la cuestión, algo que no está asegurado ni pactado. 2.342 niños inmigrantes han sido separados de sus padres entre el 5 de mayo y el 9 de junio, según las autoridades. La cifra actual de menores afectados superará probablemente los 3.000.

La mencióna un plazo de tiempo “dilatado” de internamiento contravendría un acuerdo conocido como “Flores”, al que llegó el Gobierno de Estados Unidos con dos organizaciones humanitarias en 1997 y que establece que los menores detenidos en la frontera solo pueden ser privados de libertad durante 20 días.

El Gobierno del anterior presidente Barack Obama ya incumplió ese acuerdo cuando se produjo en 2014 una llegada masiva de menores procedentes de Centroamérica, lo que desató un litigio que llevó a un juez federal a determinar en 2016 que el límite de 20 días debía respetarse y aplicarse tanto a los niños como a sus padres.

Las separaciones de familias en la frontera son consecuencia de la política de “tolerancia cero” que puso en marcha en abril el Gobierno de Trump y que lleva a presentar cargos penales contra cualquier adulto que cruza irregularmente la frontera con México, quien es separado entonces de los niños con los que viaja.

“El dilema es que si eres débil, el país quedará inundado de millones de personas. Y si eres fuerte, no tienes corazón. Quizá prefiero ser fuerte, pero es un dilema difícil”, indicó Trump.

“Queremos fronteras fuertes. No queremos que entre gente de Oriente Medio usando a niños para pasar la frontera”, añadió. La referencia a Oriente Medio no tenía sentido porque todos los inmigrantes afectados proceden de México o Centroamérica.