Sánchez y Mamdani defienden “otro camino posible” frente a la América de Trump: “Nos temen los poderosos”
Federico García Lorca es un símbolo. El poeta, quien vivió en Nueva York nueve meses entre 1929 y 1930, en pleno mundo de Entreguerras, con Mussolini ya en el poder, con Hitler cerca y, más adelante, la Guerra Civil española que acabaría con su vida a manos del fascismo, ha vuelto a ser protagonista en aquella ciudad que recorrió hace un siglo.
El alcalde, Zohran Mamdani, ha recordado este miércoles uno de sus poemas durante su discurso en el acto sobre La Economía para la mayoría, celebrado en la residencia municipal, Gracie Mansion, donde recibió a Donald Trump el pasado lunes, con la participación del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley; y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
“Al esperar con ilusión este encuentro de hoy, he vuelto a las palabras de un hombre que sé que es un héroe para muchos de los presentes: Federico García Lorca”, ha dicho Mamdani, quien ha recitado: “Córdoba. Lejana y sola. Jaca negra, luna grande, y aceitunas en mi alforja. Aunque sepa los caminos yo nunca llegaré a Córdoba”.
El poema, que representa la inevitabilidad de la muerte, fue publicado en 1927, en un mundo “que al igual que ahora, atravesaba momentos de inmensa oscuridad y convulsión”, ha señalado Mamdani: “El fascismo avanzaba sigilosamente por Europa. Aquí en Nueva York, donde García Lorca había encontrado una profunda conexión entre la poesía afroamericana de Harlem y el flamenco de su España natal, el aislacionismo era la corriente dominante. Nuestra nación había quedado marcada por el conflicto y el sufrimiento”.
“En 1937”, ha recordado el alcalde, “no nos percibíamos como seres interconectados, sino que creíamos estar más seguros cuanto más separados estuviéramos. En España, mientras arreciaba la Guerra Civil, las fuerzas represivas de Franco cometían atrocidades contra quienes consideraban demasiado izquierdistas; un año antes de que se publicara Canción del escritor, García Lorca fue asesinado por los hombres de Franco, ejecutado por un pelotón de fusilamiento. Tenía razón: nunca llegó a Córdoba”.
Y Mamdani ha continuado: “García Lorca nunca ocultó sus convicciones. Creía profundamente en la posibilidad de un mundo mejor. Hoy, nueve décadas después, quienes estamos en esta sala tenemos el poder de hacer realidad esa visión”.
“En Nueva York, nos esforzamos por llevar dignidad a la vida de cada neoyorquino, no solo de aquellos que pueden permitirse comprarla. Es un verdadero privilegio poder aprender unos de otros, emular los éxitos ajenos y desarrollar estrategias que repliquen los grandes avances logrados por los presentes en esta sala. Así es como no solo conocemos el camino que tenemos por delante, sino también como nos aseguramos de que, algún día, nosotros también podamos llegar a Córdoba”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho una defensa de las medidas aprobadas por el Gobierno de coalición progresista: “Nuestras políticas funcionan y dan resultados para la gente común. Y funcionan porque la justicia social no es enemiga del crecimiento económico, sino uno de sus pilares. La gente vive la economía en su día a día, no en gráficos ni estadísticas, sino en cuestiones mucho más sencillas: ¿Puedo permitirme una vivienda? ¿Puedo sacar adelante a mis hijos? ¿Puedo pagar mis facturas? ¿Puedo construir una vida?”
“La asequibilidad no es una cuestión secundaria; es un tema económico central de nuestro tiempo, que se pone especialmente a prueba en momentos como los que vivimos, marcados por pandemias, tensiones geopolíticas y guerras comerciales no deseadas. Es en este contexto difícil donde nuestras políticas marcan la verdadera diferencia”, ha señalado el presidente del Gobierno.
Sánchez también ha defendido que “España es una de las economías avanzadas que más rápido crece en el mundo; el desempleo se sitúa en su nivel más bajo en casi dos décadas y la desigualdad está en su punto más bajo desde que comenzaron los registros en 2008”.
Y ha añadido, en el país que practica una represión de la migración de forma diaria, con deportaciones sin garantías judiciales y personas tiroteadas y asesinadas por agentes federales: “Hay otra lección de nuestra experiencia que quiero destacar aquí: en esta extraordinaria ciudad de inmigrantes, la migración ha hecho a España más fuerte. En los ámbitos económico, social y cultural, los inmigrantes trabajan en nuestras empresas, contribuyen a nuestras finanzas públicas, sostienen nuestro Estado de bienestar y enriquecen nuestras comunidades. Sin duda, la migración nos convierte en un país mejor”.
“Debemos asegurarnos de que la tecnología amplíe las oportunidades en lugar de concentrar el poder”, ha dicho Sánchez, “y debemos garantizar que la tecnología no socave la democracia; al contrario, debería fortalecerla. Los mercados son herramientas poderosas y la tecnología también lo es, pero ninguna de ellas decide qué clase de sociedad llegaremos a ser. Eso lo deciden las personas, la ciudadanía y la democracia. España está demostrando que es posible otro modelo económico, y Nueva York está mostrando que esa misma ambición puede transformar nuestras ciudades. Por eso nos temen los poderosos: porque día tras día demostramos que existe otro camino posible y que funciona. Un camino que da resultados a la gente común; lugares distintos, realidades diferentes, pero una misma convicción: una economía para la mayoría, una democracia para la mayoría y un futuro conquistado por la mayoría y para la mayoría, no para unos pocos”.
El presidente del Consejo Europero, António Costa, ha vinculado el acto con la Asamblea General de Naciones Unidas que se está celebrando estos días en Nueva York: “No podemos separar los desafíos globales del tema de nuestro desayuno, construir una economía para todos, porque las consecuencias de la guerra no se limitan al campo de batalla; la guerra es siempre una tragedia humana, y no solo para quienes están en el frente. La guerra de Rusia contra Ucrania desencadenó una crisis energética, que hace subir los precios y ejerce una enorme presión sobre las familias. Asimismo, la guerra en Irán ha aumentado la incertidumbre y la presión sobre las familias y la economía mundial. Estos conflictos afectan al coste de la vida, al precio de la vivienda y a la capacidad de las familias para llegar a fin de mes”.
“Pero la relación funciona también en sentido inverso”, ha añadido: “Cuando las personas sienten que la economía ya no funciona para ellas, pierden la confianza en las instituciones, en la política y en el futuro. Y cuando la política no responde a las necesidades de la mayoría, se abre la puerta a fuerzas que prosperan gracias a la división y la confrontación; fuerzas que transforman la frustración de la gente en nacionalismo”.
Costa ha insistido: “Debemos garantizar que las familias puedan permitirse una vida digna. Lograr que el coste de vida sea asequible es la tarea principal. Garantizar esa asequibilidad es la tarea fundamental para todos nosotros hoy en día”.
El presidente del Consejo Europeo, además, ha sentenciado: “No podemos construir una economía que funcione para la mayoría sin paz y estabilidad en el mundo, y no podemos construir un mundo más pacífico y estable si nuestras sociedades están divididas y las personas se sienten rezagadas. Por eso debemos defender el derecho internacional, respetar la Carta de las Naciones Unidas y trabajar por unas Naciones Unidas fuertes y eficaces; y por eso debemos situar el bienestar de nuestros ciudadanos en el centro de nuestras políticas”.
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