Ana Mato tomó la decisión de abandonar la política después de dos conversaciones con Rajoy

“Ha sido una decisión muy meditada y totalmente personal. Ana ha sido una persona muy importante para el partido. Rajoy la tiene mucha estima y si ella hubiera querido, habría ido en las listas a pesar de todo lo ocurrido”. Así explican la retirada de la política de Ana Mato fuentes cercanas a la exministra del PP, después de que varios medios publicaran este fin de semana que no iría en la lista por Madrid como ha venido haciendo en las seis últimas legislaturas. Estas fuentes aseguran que Mato tomó esta determinación después de hablar dos veces con Rajoy, una a la vuelta del verano y otra hace unos días. El presidente del Gobierno entendió su decisión sin intentar convercerla para que continuara.

La situación de Ana Mato era muy delicada. De hecho, ese “todo lo ocurrido” que comentan las fuentes consultadas se refiere a su implicación en el caso Gürtel, motivo por el que tuvo que presentar su dimisión como ministra de Sanidad a finales de noviembre de 2014, justo la víspera del debate en el Congreso sobre las medidas anticorrupción que iba a defender ante el pleno el propio Rajoy. En aquella ocasión el presidente prácticamente tuvo que obligarla a que dejara el cargo. Su pésima gestión frente a la crisis del ébola tampoco ayudó a que sus compañeros de Gabinete salieran en su defensa.

La versión que dan estas fuentes sobre su retirada es que Mato se ha ido de forma voluntaria sin esperar a saber si Rajoy iba a contar o no con ella, algo que varios dirigentes del PP dudaban. No así los que conocen la gran amistad que el líder del PP ha mantenido con Mato durante los largos años en los que ha trabajado tanto en el partido como vicesecretaria General de Organización y de acción Electoral, como en el Gobierno como ministra. Estos dirigentes insisten en que si ella hubiera querido, habría continuado como diputada, o bien “le hubieran buscado otra salida”.

De hecho, nada más dejar la cartera de Sanidad, Rajoy ordenó a la dirección del grupo parlamentario que la hicieran un hueco en alguna de las Comisiones del Congreso. Mato fue nombrada entonces vicepresidenta de la Comisión de Cooperación, un cargo en el que cobra 1.046 euros mensuales extra a su nómina de diputada por Madrid, fijada en 2.813 euros, más otros los 870,56 euros para gastos.

A pesar de su anuncio de que no repetirá en las listas, Mato seguirá cobrando hasta mediados de enero su sueldo como diputada por Madrid y sus complementos como vicepresidenta de Comisión al ser vocal de la Diputación Permanente, al igual que los otros 102 diputados que integran este órgano de gobierno del Congreso.

Durante estos meses se ha especulado mucho con su continuidad mientras Mato guardaba silencio. La exministra decidió a la vuelta del verano hablar con Rajoy para tantear el terreno y dejarle caer que estaba dispuesta a dar un paso atrás. Pero no fue hasta hace unos días, después de escuchar y de “tener el apoyo de su familia” -Mato tiene tres hijos-, cuando le comunicó a Rajoy que se retiraba. El presidente se mostró “comprensivo”, según las fuentes, que no conocen muchos más detalles de la conversación al ser “personal”.

“Después de casi 25 años en política y de haber sido de todo, simplemente ha creído que había llegado momento de abrir una nueva etapa en su vida y dedicarse a otra cosa”, sostiene una de las personas muy cercana a Mato.

Lo que nadie discute es que su implicación en el caso Gürtel ha pesado mucho en su decisión, sobre todo después de que el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, anunciara juicio contra ella al sostener en un auto que fue “partícipe a título lucrativo” de los delitos que se le imputan a su exmarido, el exalcalde de la localidad madrileña de Pozuelo, Jesús Sepúlveda, acusado de malversación de caudales públicos, cohecho y prevaricación. La exministra, sin embargo, siempre ha mantenido que desconocía los regalos que aceptaba Sepúlveda -del que está separada- de las empresas de la trama.

Aunque se da por seguro que Mato recalará en breve en la empresa privada, no ha trascendido dónde irá. Las fuentes aseguran a eldiario.es que no tiene “en estos momentos” sobre la mesa ninguna oferta y que si la tiene no ha querido aún contarlo. Una de las posibilidades es que emprenda esa nueva etapa fuera de España, alejada del escándalo de corrupción que la persigue durante estos años. “Se va tranquila, porque siempre ha cumplido con sus responsabilidades”, zanjan las mismas fuentes.

Según su currículum, Mato es licenciada en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y fue profesora tutora de la UNED. La ley de incompatibilidades prohíbe a los ministros y altos cargos recalar en la empresa pública durante los dos primeros años inmediatos a haber abandonado sus cargos.