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Colmenas de abejas habitan el tejado del Museo de Arte Moderno de Fráncfort

EFE

Fráncfort (Alemania) —

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Colmenas artificiales de abejas habitan en el tejado del Museo de Arte Moderno de Fráncfort, un proyecto artístico que demuestra una vez más que la apicultura está de moda en las grandes ciudades.

En otras urbes como Nueva York y Tokio también se pueden encontrar proyectos similares de apicultura y producción de miel propia en los tejados de famosos hoteles.

La cadena de hoteles de lujo Jumeirah tiene asimismo en la terraza de su rascacielos en Fráncfort algunas colmenas de abejas para el consumo de miel de sus huéspedes en el desayuno.

Esta práctica de apicultura también es habitual en otras grandes ciudades como en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York y en Tokio.

La miel está de moda, como demuestra también una de las últimas fragancias del diseñador Marc Jacobs llamada “Honey”.

Los artistas alemanes Florian Haas y Andreas Wolf son además apicultores y en el tejado del Museo de Arte Moderno de Fráncfort tienen varias colmenas de abejas metidas en unas seis u ocho cajas.

En la temporada alta llegan a concentrarse unas 50.000 abejas en cada caja pero en invierno el número se reduce porque muchas de ellas mueren.

Contrariamente a lo que se puede pensar, la apicultura es hoy en día más fácil en la ciudad que en el campo porque las abejas encuentran alimento de forma regular con más facilidad, explica Burkhard Haus, alumno de los dos artistas firmantes del proyecto en una visita guiada por el tejado del Museo de Arte Moderno de Fráncfort.

Las abejas están encantadas en las grandes ciudades donde disfrutan permanentemente del néctar y el polen de las flores que se encuentran en los balcones, parques y cementerios, añade Haus.

En cambio, en el campo aunque la cantidad de alimento que encuentran durante la floración de algunas plantas es mucho mayor, por ejemplo en el caso de la colza, el banquete sólo dura un par de semanas.

Los artistas Haas y Wolf se centran en trabajos relacionados con el tema de las estructuras sociales y el desarrollo y en este contexto han creado las colmenas de abejas en el Museo de Arte Moderno de Fráncfort.

La abeja europea (Apis mellifera) vive en sociedades -enjambres- formados por la reina, las obreras y los zánganos.

Sin embargo, otras especies de abejas son solitarias, es decir no forman colonias y sólo se encargan de la polinización de las plantas con flores.

Las abejas de Haas y Wolf han producido este año unos 120 kilos de miel, una cantidad muy pequeña debido a las condiciones meteorológicas porque el invierno se prolongó en Alemania hasta mayo.

La abeja reina, que es una larva alimentada con jalea real, es la única hembra fértil y tiene por función poner huevos y distribuirlos, uno en cada celdilla de forma hexagonal del panal que construyen las obreras.

Los zánganos se encargan de fecundar los 2.000 huevos diarios que pone la reina durante quince o veinte días y las obreras se encargan de recoger el néctar y el polen de las flores para fabricar la miel para su propia alimentación y para nutrir a las larvas de abeja.

Las obreras, que son más pequeñas que la reina y no son fértiles -aunque en ocasiones pueden poner huevos no fecundados que dan lugar a los zánganos-, desempeñan diferentes tareas dependiendo de su edad.

Las más jóvenes limpian la colmena, posteriormente producen jalea real y también protegen la colmena.

Posteriormente saldrán de la colmena para recolectar néctar, polen y agua.