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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La demanda sin fin de computación e inteligencia ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/demanda-computacion-e-inteligencia_129_13309718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2a1a99a-8e1b-4126-a4d7-c5b2b329e573_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La demanda sin fin de computación e inteligencia "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La demanda de computación e inteligencia no responde a un problema concreto o a un conjunto de ellos, sino que cada nuevo paso que damos no hace más que ampliar el espacio de posibilidades y de objetivos. Es como cuando insuflamos aire en un globo y con cada soplido crece aún más su superficie. Pero a veces los globos explotan 
</p></div><p class="article-text">
        La historia de la computaci&oacute;n, y ahora tambi&eacute;n la de la IA, se cuenta con una narrativa de &eacute;xito, incluso de manera triunfal. En cuanto a la capacidad de c&aacute;lculo de las computadoras no es para menos, habida cuenta de que el crecimiento ha sido y sigue siendo exponencial y de forma ininterrumpida durante m&aacute;s de medio siglo, algo que no tiene parang&oacute;n en la historia de la tecnolog&iacute;a. Es tan ingente la capacidad de c&aacute;lculo que hoy tenemos, que si hace unas d&eacute;cadas nos la hubiesen garantizado de por vida quiz&aacute;s la habr&iacute;amos considerado m&aacute;s que suficiente para resolver todos los problemas computables de inter&eacute;s. Pero no es as&iacute;, ni as&iacute; ser&aacute;, por mucho que siga creciendo. Bien al contrario, a medida que ha ido aumentando la capacidad de las computadoras nos las hemos ingeniado para necesitar m&aacute;s y m&aacute;s. El aumento de su capacidad nos ha abierto la puerta a &aacute;mbitos, problemas y escalas nuevos y mayores, en una ambici&oacute;n que no tendr&aacute; nunca ni l&iacute;mite ni respuestas definitivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio parec&iacute;a suficiente con que las computadoras se encargasen de hacer los censos, las n&oacute;minas y los c&aacute;lculos m&aacute;s largos y tediosos que ven&iacute;an realizando las personas. No se pensaba en general en problemas cuya resoluci&oacute;n no nos plante&aacute;semos resolver &ldquo;a mano&rdquo;, dig&aacute;moslo as&iacute;. Pero pronto se vio que eran a&uacute;n m&aacute;s interesantes estos problemas imposibles para las capacidades humanas y comenz&oacute; a desarrollarse la simulaci&oacute;n por computadora, la optimizaci&oacute;n, la representaci&oacute;n y procesamiento de gr&aacute;ficos, la criptograf&iacute;a y hasta el aprendizaje autom&aacute;tico. Y as&iacute; seguimos avanzando hasta simular con gran precisi&oacute;n una explosi&oacute;n nuclear, predecir el tiempo atmosf&eacute;rico o el plegamiento de prote&iacute;nas. Lo computable puede en general mejorarse con m&aacute;s computaci&oacute;n, aumentando la precisi&oacute;n de los resultados, escalando el tama&ntilde;o de los problemas o aproxim&aacute;ndonos m&aacute;s a la mejor soluci&oacute;n posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mejora igualmente exponencial de la eficiencia energ&eacute;tica de los chips -consumo por operaci&oacute;n realizada- se convirti&oacute; probablemente en el paradigma de la paradoja de Jevons: los procesadores m&aacute;s r&aacute;pidos, m&aacute;s baratos y con menor consumo no hacen m&aacute;s que aumentar el deseo de ir m&aacute;s all&aacute;, de modo que no deja de aumentar la demanda de c&oacute;mputo, incluso por encima de las ingentes capacidades que nos ha ido aportando el avance tecnol&oacute;gico. Hoy, por ejemplo, la demanda de c&aacute;lculo para el entrenamiento y uso de los modelos de IA crece tres veces m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad de c&aacute;lculo de los chips, aunque esta sigue cumpliendo la archiconocida ley de Moore, duplic&aacute;ndose cada a&ntilde;o y medio aproximadamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>software</em> se vuelve m&aacute;s complejo, los conjuntos de datos se agrandan m&aacute;s y m&aacute;s y las expectativas de negocio aumentan sin freno, aunque de momento son m&aacute;s expectativas que realidades. Los usuarios y clientes esperan respuestas instant&aacute;neas, mejores resultados, una mayor personalizaci&oacute;n y todo ello barato o incluso gratis, aunque de un modo u otro acabaremos pag&aacute;ndolo. Nuestras exigencias tambi&eacute;n aumentan m&aacute;s r&aacute;pido que la ley de Moore.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes piensan que la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica ser&aacute; la soluci&oacute;n a cualquier necesidad de computaci&oacute;n, se equivocan. No es aplicable a cualquier problema, ya que ni todos los problemas son computables, ni entre los que lo son todos van a beneficiarse de lo que la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica aporta. Es m&aacute;s, son muchos los problemas m&aacute;s importantes de la inform&aacute;tica que resultan extraordinariamente complejos y su coste computacional resulta inabordable a medida que crece el tama&ntilde;o del problema, incluso para la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica. Son los problemas denominados NP-completos. Por ejemplo, saber cu&aacute;l es el camino m&aacute;s corto que une N ciudades a trav&eacute;s de una tupida red de carreteras que las conecten entre s&iacute; puede resolverse calculando todas las rutas posibles, comparando despu&eacute;s sus longitudes y qued&aacute;ndonos con la de menor distancia. El algoritmo para obtener la soluci&oacute;n es trivial, pero el n&uacute;mero de rutas posibles es del orden de magnitud de factorial de N (N!), de tal modo que con 21 ciudades hay m&aacute;s posibilidades que el n&uacute;mero de neuronas en un cerebro humano y con 100 ciudades el n&uacute;mero resultante es inmensamente m&aacute;s grande que el n&uacute;mero de &aacute;tomos del universo. Ser&iacute;a m&aacute;s grande que un universo de universos, de hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy improbable, aunque no est&aacute; formalmente demostrado, que la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica llegue a cambiar esta realidad fundamental. Si bien las computadoras cu&aacute;nticas prometen aceleraciones espectaculares para ciertas clases de problemas (factorizaci&oacute;n, simulaci&oacute;n de sistemas cu&aacute;nticos, optimizaci&oacute;n combinatoria...), no hacen que la computaci&oacute;n sea gratuita o ilimitada. Adem&aacute;s, la existencia de la ventaja cu&aacute;ntica fomentar&aacute; la formulaci&oacute;n de problemas a&uacute;n m&aacute;s ambiciosos: simulaciones moleculares m&aacute;s precisas, an&aacute;lisis criptogr&aacute;ficos m&aacute;s profundos, modelos f&iacute;sicos m&aacute;s sofisticados y optimizaci&oacute;n a mayor escala. La computaci&oacute;n cu&aacute;ntica&nbsp;ampl&iacute;ar&aacute;&nbsp;el espacio de lo abarcable computacionalmente, pero no cubrir&aacute; el espacio de lo computable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la inteligencia artificial pasa algo parecido, pero quiz&aacute;s a&uacute;n m&aacute;s acentuado que con el avance de las computadoras. Arranc&oacute; el campo de la IA abordando problemas que hoy nos parecen rid&iacute;culos, por sencillos, como reconocer n&uacute;meros escritos a mano o distinguir objetos de distintos colores y formas. Algo parecido a aquello que aprendimos a hacer en la infancia, pero en nuestro caso con capacidades de percepci&oacute;n y manipulaci&oacute;n muy superiores a las de las primeras inteligencias artificiales y, en muchos sentidos, incluso a las actuales. Despu&eacute;s logramos que las m&aacute;quinas resolviesen juegos cada vez m&aacute;s complejos, hasta llegar a ganarle al campe&oacute;n del mundo de ajedrez, algo que sali&oacute; en las portadas de los peri&oacute;dicos del mundo en mayo de 1997. Hoy comienza a hablarse incluso de la proximidad de la IA general, que tendr&iacute;a una competencia comparable a la humana en el aprendizaje y la resoluci&oacute;n de problemas de todo tipo. Yo no lo creo, pero ciertamente no veo argumentos para negar la posibilidad de que alg&uacute;n d&iacute;a llegue a ser realidad. Si as&iacute; fuese, no ser&iacute;a dif&iacute;cil ir m&aacute;s all&aacute; del referente humano de inteligencia, alcanzando la denominada superinteligencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin irnos tan lejos, lo cierto es que a medida que mejoran los sistemas de IA y sus capacidades, aumentan nuestras expectativas respecto a la inteligencia de las m&aacute;quinas. Del reconocimiento elemental de patrones sobre im&aacute;genes hemos pasado al razonamiento visual; de sistemas de consulta en lenguaje natural limitados a dominios muy acotados y con un di&aacute;logo extraordinariamente encorsetado hemos pasado a no saber si estamos hablando con una m&aacute;quina o con una persona, salvo por el hecho de que no hay personas que sepan tanto de tantas cosas; comenzamos poniendo c&aacute;maras traseras en los coches para facilitar las maniobras marcha atr&aacute;s y ahora tenemos coches aut&oacute;nomos. El razonamiento l&oacute;gico elemental pronto se nos qued&oacute; escaso, y buscamos formas de razonamiento inductivo, abductivo, causal o de sentido com&uacute;n en las m&aacute;quinas, aunque todav&iacute;a los progresos son escasos. Las inteligencias artificiales, antes encerradas en las computadoras o en robots muy simples, han comenzado a desenvolverse en el mundo real, a manipular casi todo tipo de objetos y a colaborar entre s&iacute; y con nosotros en el mundo f&iacute;sico. Han comenzado a encarnarse: la IA se ha hecho &ldquo;carne&rdquo; y ha comenzado a habitar entre nosotros.&nbsp;Queremos incluso m&aacute;quinas con creatividad, con agencia y con juicio moral. Nunca ser&aacute; suficiente mientras pensemos que podemos llegar a&uacute;n m&aacute;s lejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los avances son constantes y algunos, como los modelos grandes de lenguajes, han marcado el que hasta ahora es el logro m&aacute;s grande de la IA. Pero con seguridad el camino recorrido es m&aacute;s f&aacute;cil que el que resta hacia una hipot&eacute;tica IA general.&nbsp;La inteligencia humana est&aacute; profundamente entrelazada con el cuerpo, las emociones, los sentimientos, las normas sociales, el aprendizaje general, la experiencia permanente y la consciencia, y las m&aacute;quinas carecen de todo ello, aunque simulen groseramente algunas de esas realidades humanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La demanda de computaci&oacute;n e inteligencia no responde a un problema concreto o a un conjunto de ellos, sino que cada nuevo paso que damos no hace m&aacute;s que ampliar el espacio de posibilidades y de objetivos. Es como cuando insuflamos aire en un globo y con cada soplido crece a&uacute;n m&aacute;s su superficie. El aumento de la capacidad de c&aacute;lculo y de la inteligencia de las m&aacute;quinas es como el aire que entra en el globo y a medida que lo hace aumenta el espacio de lo posible. Por eso nunca llegaremos al <em>non plus ultra</em>, ni tiene cabida un supuesto&nbsp;<em>finis&nbsp;terrae</em>. Pero hemos de tener cuidado al soplar, ya que a veces los globos explotan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Senén Barro Ameneiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/demanda-computacion-e-inteligencia_129_13309718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 20:02:15 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Un acuerdo ambiguo, incompleto y frágil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdo-ambiguo-incompleto-fragil_129_13306045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0388fbfe-aa69-4d6c-9e59-d8c2d06259b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un acuerdo ambiguo, incompleto y frágil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acuerdo alcanzado hasta ahora es el resultado de la necesidad que tenían de él ambas partes: Trump, por razones de política interna, y los dirigentes iraníes, por el deterioro económico de su país. Pero es enormemente frágil y puede romperse incluso antes del viernes, o cuando se intente poner en marcha la negociación propiamente dicha</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres meses y medio del comienzo de la guerra innecesaria, ilegal, y criminal que el presidente de EEUU, Donald Trump, lanz&oacute; contra Ir&aacute;n, junto con su amigo y aliado, el primer ministro israel&iacute;, Benjamin Netanyahu; tras casi 40 anuncios de que el conflicto hab&iacute;a terminado y la paz era cuesti&oacute;n de horas, o como mucho de d&iacute;as, porque Ir&aacute;n hab&iacute;a perdido y aceptaba todas sus demandas; despu&eacute;s de 67 d&iacute;as de un te&oacute;rico alto el fuego lleno de incidentes armados, durante el cual la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica ha continuado bloqueando el estrecho de Ormuz sin ceder a ninguna exigencia; por fin, en la noche del domingo d&iacute;a 14, se ha logrado consensuar un acuerdo de principio entre Washington y Teher&aacute;n en forma de Memorando de Entendimiento (MOU) que deber&aacute; dar paso a una negociaci&oacute;n en los siguientes 60 d&iacute;as para lograr un acuerdo de paz definitivo. El documento se firmar&aacute; el viernes 19 en Suiza, y entrar&aacute; en vigor ese d&iacute;a, si Trump logra sujetar hasta entonces a Netanyahu, que ha hecho, est&aacute; haciendo y har&aacute; todo lo posible por boicotear un acuerdo que le deja aislado y sin conseguir ninguno de sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, el &uacute;nico resultado tangible del MOU ser&aacute; la reapertura del estrecho de Ormuz, que ya estaba abierto sin ning&uacute;n problema antes de la guerra. Con una diferencia: que este conflicto ha permitido a Ir&aacute;n demostrar su capacidad de cerrar a voluntad, y sin que nadie pueda impedirlo, uno de los puntos de estrangulamiento m&aacute;s importantes del planeta, causando una grave&nbsp;crisis econ&oacute;mica global de la que solo hemos visto el principio. Porque despu&eacute;s de que el Estrecho de Ormuz se abra, cuando pasen las semanas o meses necesarios para normalizar el tr&aacute;fico, incluso una vez que los pa&iacute;ses del Golfo hayan reparado y recuperado sus infraestructuras&nbsp;da&ntilde;adas o destruidas por la guerra, las consecuencias se seguir&aacute;n sufriendo durante meses o a&ntilde;os, tanto en los precios de los combustibles -y por tanto en la inflaci&oacute;n- como en el de los fertilizantes nitrogenados, con la consiguiente reducci&oacute;n y encarecimiento de la producci&oacute;n agr&iacute;cola mundial, que provocar&aacute;n probables hambrunas. Pero, adem&aacute;s, Ir&aacute;n pretende ahora -veremos si lo consigue en la negociaci&oacute;n que seguir&aacute;- tener un cierto control sobre Ormuz que no ten&iacute;a antes de la guerra, quiz&aacute; no mediante el pago de peajes puesto que se trata de una v&iacute;a internacional de acuerdo con el derecho del mar, sino mediante alg&uacute;n tipo de prestaci&oacute;n obligatoria de servicios o suministros a los buques que lo transiten, que le produzcan ciertos beneficios econ&oacute;micos. De cualquier forma, Ir&aacute;n sale de esta guerra reforzado, con un poder -al menos potencial- que no ten&iacute;a antes de ser atacado.
    </p><p class="article-text">
        Si finalmente se consigue una reapertura total y sin incidentes de Ormuz, lo que todav&iacute;a est&aacute; por ver, en los 60 d&iacute;as siguientes se deber&iacute;an resolver los temas m&aacute;s importantes, que a&uacute;n est&aacute;n abiertos, para llegar a un acuerdo definitivo de paz que seg&uacute;n Trump deber&iacute;a ser mejor que el Plan de Acci&oacute;n Integral Conjunto (JCPOA). Un plan promovido por el presidente Obama y firmado en 2015 por los cinco miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, m&aacute;s Alemania y la Uni&oacute;n Europea, que Trump abandon&oacute; en 2018, durante su primer mandato, por presiones de Netanyahu -que era primer ministro de Israel por cuarta vez-, sin que hubiera ning&uacute;n incumplimiento por parte de Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo definitivo no parece nada f&aacute;cil, incluso si aparentemente EEUU ya ha renunciado a dos de las exigencias con las que pretend&iacute;a mejorar el de 2015: la limitaci&oacute;n del programa de misiles iran&iacute;es y el cese del apoyo de Teher&aacute;n a las milicias afines enemigas de Israel, incluyendo a Hamas en Gaza, los hut&iacute;es en Yemen, grupos chi&iacute;es en Irak y Siria, y Hezbol&aacute; en L&iacute;bano. Aunque los negociadores estadounidenses han afirmado en alg&uacute;n momento que Ir&aacute;n aceptaba cortar la financiaci&oacute;n a estos grupos, lo cierto es que la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica mantiene al menos sin fisuras su apoyo a Hezbol&aacute; hasta el punto de condicionar cualquier acuerdo definitivo de paz al cese de las acciones militares de Israel en L&iacute;bano. As&iacute;, los dos asuntos importantes que quedan por resolver son el levantamiento de las sanciones a Ir&aacute;n&nbsp;y el desbloqueo de sus fondos depositados en el extranjero, y el futuro del programa nuclear iran&iacute;. Aunque ambos deben ser negociados en el plazo subsiguiente de 60 d&iacute;as, su formulaci&oacute;n de principio en el MOU ha sido la causa principal del retraso en su aprobaci&oacute;n, junto con los disensos pol&iacute;ticos internos en EEUU y sobre todo en Ir&aacute;n -donde la facci&oacute;n m&aacute;s radical est&aacute; muy descontenta-&nbsp;que todav&iacute;a pueden dar lugar a diferencias de interpretaci&oacute;n muy graves.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, lo que nos llega de fuentes estadounidenses sobre el primero de esos puntos es que el levantamiento de las sanciones y el desbloqueo de los fondos iran&iacute;es congelados estar&iacute;an condicionados al resultado, o al menos al avance, de las negociaciones definitivas de paz, mientras los negociadores iran&iacute;es han declarado que el levantamiento de las sanciones al petr&oacute;leo iran&iacute; ser&aacute; inmediato y que el plazo de 60 d&iacute;as empezar&aacute; a contar cuando Ir&aacute;n reciba la mitad de los fondos congelados, que ascender&iacute;a a 12.000 millones de d&oacute;lares. Trump critic&oacute; severamente que Obama entregara en 2015 a Ir&aacute;n 1.700 millones, que eran parte de una deuda sancionada por el Tribunal de La Haya por una compra de equipo militar realizada por el gobierno del Sha antes de 1979 que nunca se suministr&oacute;, y lo hizo adem&aacute;s despu&eacute;s de que se firmara el acuerdo que permit&iacute;a el control del programa nuclear iran&iacute;. Si ahora Trump acepta que se entregue una cantidad siete veces superior antes de que haya un acuerdo en el tema nuclear, adem&aacute;s de renunciar a limitar el programa de misiles iran&iacute; y a que Ir&aacute;n corte sus relaciones con las milicias antiisrael&iacute;es, ser&aacute; m&aacute;s que evidente que el acuerdo al que llegue ser&aacute; bastante peor que el JCPOA, aunque &eacute;l insista en sostener lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el asunto m&aacute;s importante sigue siendo -al menos oficialmente- el control del programa nuclear iran&iacute;. Aqu&iacute; Trump, y el vicepresidente J. D. Vance que ha promovido el acuerdo, se agarran a un clavo ardiendo, el &uacute;nico que tienen, afirmando con mucho &eacute;nfasis que Ir&aacute;n no tendr&aacute; nunca un arma nuclear, como queriendo hacer ver que no la tendr&aacute; gracias al providencial liderazgo del presidente, que se concret&oacute; en un ataque a la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica cuando precisamente se estaba negociando -con buenas perspectivas- esta cuesti&oacute;n. Pero ni las fanfarronadas infantiles de Trump, ni los intentos de su secretario de Estado, Marco Rubio, de tergiversar sus declaraciones para hacerlas menos estridentes, pueden ocultar el hecho de que para conseguir eso no hac&iacute;a falta ninguna guerra. El r&eacute;gimen iran&iacute; ya hab&iacute;a renunciado a producir armas nucleares cuando suscribi&oacute; JCPOA, en el que se comprometi&oacute; a limitar el enriquecimiento de uranio al nivel del uso civil, disminuir radicalmente sus reservas y reducir en dos terceras partes sus centrifugadoras, adem&aacute;s de autorizar al Organismo Internacional de la Energ&iacute;a At&oacute;mica el acceso a todas sus instalaciones para verificar el cumplimiento de lo pactado. Y mantuvo esa renuncia cuando Trump dinamit&oacute; el acuerdo, si bien reanud&oacute; como respuesta el enriquecimiento de uranio hasta alcanzar -seg&uacute;n estimaciones del OIEA- 441 kilos con una concentraci&oacute;n del 60%, menor de la necesaria para fabricar bombas (&amp;gt; 90%) pero muy por encima de la utilizable en plantas de generaci&oacute;n el&eacute;ctrica (3-5%) o incluso para plantas experimentales o investigaci&oacute;n (&amp;lt;20%).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El anterior l&iacute;der supremo de Ir&aacute;n, el ayatol&aacute; Al&iacute; Jamenei, asesinado el 28 de octubre en los primeros bombardeos, hab&iacute;a emitido una <em>fatwa</em>, un decreto religioso de obligado cumplimiento en un Estado teocr&aacute;tico como Ir&aacute;n, prohibiendo el desarrollo de armas nucleares. Apenas tres d&iacute;as antes del ataque, en la ronda de&nbsp;negociaci&oacute;n que tuvo lugar en Ginebra entre EEUU e Ir&aacute;n, los representantes iran&iacute;es hab&iacute;an aceptado ya, seg&uacute;n declaraciones del mediador -Badr Albusaidi, ministro de Asuntos Exteriores de Om&aacute;n-, no s&oacute;lo reiterar su renuncia a fabricar o adquirir armas nucleares, sino el compromiso de degradar el uranio altamente&nbsp;enriquecido que pose&iacute;a, reducir las reservas del resto,&nbsp;y someter su programa nuclear civil al control no solo al OIEA sino incluso de inspectores de Estados Unidos. Un acuerdo muy similar al JCPOA&nbsp;que deb&iacute;a firmarse a la semana siguiente en Viena. Finalmente, en la propuesta de 10 puntos que present&oacute; Ir&aacute;n el 8 de abril, y que dio lugar al alto el fuego, figuraba expl&iacute;citamente su renuncia a poseer armas nucleares y su compromiso de negociar el programa de enriquecimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, intentar vender como un &eacute;xito, o un logro de la guerra, que Ir&aacute;n no vaya&nbsp;a tener armas nucleares es absolutamente rid&iacute;culo y no tiene ning&uacute;n sentido, pero es lo &uacute;nico que le queda a Donald Trump para poder presentar alg&uacute;n &eacute;xito, por d&eacute;bil que sea, en una guerra que incluso dentro de su pa&iacute;s no ha sido comprendida ni apoyada por una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. A lo m&aacute;ximo que puede aspirar es a reproducir las condiciones del JCPOA, o las que ya se hab&iacute;an acordado en Ginebra. No se va a llevar el uranio altamente enriquecido de Ir&aacute;n, como hab&iacute;a asegurado muchas veces, aunque es muy probable que los iran&iacute;es acepten degradarlo -lo que es tan f&aacute;cil como mezclarlo con uranio natural-, as&iacute; como reducir&nbsp;sus reservas y someter su programa de enriquecimiento a inspecciones internacionales como han hecho en ocasiones anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Para Netanyahu ser&iacute;a un drama que la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica tuviera un arma nuclear, pero no porque piense que la emplear&iacute;a, ya que &eacute;l podr&iacute;a responder con su gran arsenal destruyendo completamente Ir&aacute;n, sino porque su supremac&iacute;a militar se ver&iacute;a disminuida si otro pa&iacute;s de la regi&oacute;n adquiriera esa capacidad, con las consiguientes consecuencias pol&iacute;ticas. Pero aunque ese peligro se aleje ahora un poco m&aacute;s, eso no va a ser suficiente para garantizar una paz duradera. Porque la cuesti&oacute;n nuclear no es el verdadero problema. Netanyahu empez&oacute; a advertir de que Teher&aacute;n estaba a semanas o meses de tener armas nucleares en su primer mandato como primer ministro, en 1996, y de eso hace 30 a&ntilde;os. Cuando se materializ&oacute;, en el JCPOA, el mecanismo de control del programa nuclear iran&iacute; que garantizaba que no llegara a tenerlas, Netanyahu inst&oacute; a Trump a abandonarlo, porque prefiere correr un riesgo que &eacute;l minimiza con bombardeos selectivos o asesinatos de cient&iacute;ficos, que aceptar que el r&eacute;gimen isl&aacute;mico se consolide. Ir&aacute;n es el &uacute;nico enemigo existencial que le queda a Israel en la regi&oacute;n, y el &uacute;nico apoyo de otras amenazas como Hezbol&aacute;. El gobierno de Israel quiere la eliminaci&oacute;n total del r&eacute;gimen isl&aacute;mico, incluso la destrucci&oacute;n completa y la disgregaci&oacute;n del pa&iacute;s, con lo que tendr&iacute;a las manos definitivamente libres para terminar de anexionarse Palestina, y partes del L&iacute;bano y de Siria. Y no va a parar sus agresiones militares hasta conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo alcanzado hasta ahora es el resultado de la necesidad que ten&iacute;an de &eacute;l ambas partes: Trump, por razones de pol&iacute;tica interna, y los dirigentes iran&iacute;es, por el deterioro econ&oacute;mico de su pa&iacute;s. Pero es enormemente fr&aacute;gil y puede romperse incluso antes del viernes, o cuando se intente poner en marcha la negociaci&oacute;n propiamente dicha. Las diferencias de interpretaci&oacute;n del Memor&aacute;ndum, las l&iacute;neas rojas de cada una de las partes, la continuidad de los ataques de Israel en L&iacute;bano, una reanudaci&oacute;n m&iacute;nima&nbsp;de la violencia por un error o por una provocaci&oacute;n pueden dar al traste con la iniciativa, una vez m&aacute;s. Y tambi&eacute;n puede romperse cuando los negociadores entren en los asuntos esenciales, tanto econ&oacute;micos como del programa nuclear, porque las posiciones son muy distantes. Pero tambi&eacute;n se abre una ventana de oportunidad para la paz, a despecho de Netanyahu, que tal vez tenga &eacute;xito y que en todo caso es mejor que los bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; el proceso que ahora empieza prospere y llegue a una paz estable y duradera; es dif&iacute;cil creer en ello, pero no imposible. Lo que es incontrovertible es que esta guerra, adem&aacute;s de ilegal y criminal, era innecesaria e in&uacute;til, y no va a lograr ning&uacute;n avance en la estabilidad de Oriente Medio, ni ninguna ventaja para sus iniciadores -salvo para las empresas de armamento y las grandes petroleras-, sino solo un enorme gasto que pagaremos de uno u otro modo los de siempre, la destrucci&oacute;n de infraestructuras industriales y civiles, y la muerte de miles de personas, incluidos ni&ntilde;os. Para conseguir nada. Como siempre, millones sufren por la megaloman&iacute;a, la estupidez o los intereses espurios de algunos. Como siempre, se impone la fuerza sobre la raz&oacute;n, la violencia sobre el di&aacute;logo, el ego&iacute;smo sobre la solidaridad, ante la indiferencia de muchos y la pasividad de casi todos los que podr&iacute;an hacer algo para evitarlo. Y como siempre, los que no tenemos poder ni capacidad para detener estos cr&iacute;menes seguiremos levantando la voz, lo &uacute;nico que tenemos, con la esperanza de que se vayan uniendo otras y alg&uacute;n d&iacute;a sean tantas que su grito de paz pueda acallar el siniestro estallido de las bombas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique de Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdo-ambiguo-incompleto-fragil_129_13306045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 20:13:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un acuerdo ambiguo, incompleto y frágil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Irán,Benjamin Netanyahu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hipocresía de las joyas de Zapatero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hipocresia-joyas-zapatero_129_13298833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff0416fc-1e65-4f52-b099-b73f8907aae5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145232.jpg" width="1989" height="1119" alt="La hipocresía de las joyas de Zapatero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿En serio se puede considerar “contrabando” aceptar un regalo personal y llevártelo a tu casa? ¿De verdad hay que declarar todos los regalos que se reciban?</p><p class="subtitle">El informe sobre las joyas incautadas a Zapatero: de un collar valorado en 278.000 euros a bisutería sin valor</p></div><p class="article-text">
        Junio de 2008. Apenas llevo 3 meses como ministro de Industria, Turismo y Comercio (adem&aacute;s de Energ&iacute;a y Telecomunicaciones), pero la agenda es enloquecida. Mi colega, el ministro de Asuntos Exteriores (MAE) espa&ntilde;ol me pide que vaya a Arabia Saud&iacute; el fin de semana, para asistir a una reuni&oacute;n internacional de ministros de energ&iacute;a en Jedah. No era un viaje previsto en la agenda, era fin de semana y me resist&iacute; porque mi equipo estaba muy tensionado. El ministro me insisti&oacute;, porque se trataba de un deseo personal del rey Abdal&aacute;, importante para las relaciones de Estado y me ofrec&iacute;a uno de los Falcon para ese viaje, poder estar de vuelta el domingo por la noche y no tener que alterar m&aacute;s la agenda. Y all&aacute; que nos fuimos. 
    </p><p class="article-text">
        El rey, en efecto, estaba muy contento con mi presencia y, cuando &iacute;bamos a despegar de vuelta, un emisario real trae a pie de pista un regalo envuelto en papel de seda. Se trataba de una bonita cartera de piel. Como yo ten&iacute;a varias, le ofrec&iacute; el regalo a los miembros de mi equipo, que se hab&iacute;an sacrificado tanto o m&aacute;s que yo con este viaje. El asesor que se qued&oacute; con la cartera, cuando ya est&aacute;bamos en vuelo, descubri&oacute; que la cartera no estaba vac&iacute;a. Conten&iacute;a diversas joyas: una pulsera, unos pendientes, un anillo, todos de esmeraldas y brillantes, as&iacute; como un reloj de brillantes. Todos ellos aparecen en la foto que encabeza este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro avi&oacute;n aterriz&oacute; en el aeropuerto militar de Torrej&oacute;n, donde me esperaba el coche oficial, tambi&eacute;n a pie de pista, para trasladarme a mi domicilio, pues ya era una hora bastante intempestiva. Ped&iacute; a mi equipo que las joyas las llevaran al Ministerio al d&iacute;a siguiente, para ver qu&eacute; hac&iacute;a con ellas. Y ah&iacute; surgi&oacute; el debate. Mi equipo estaba dividido sobre qu&eacute; hacer con el obsequio, las secretarias me se&ntilde;alaban que todos los ministros se llevaban sus regalos, pues eran personales. 
    </p><p class="article-text">
        Consult&eacute; a mi oficiala mayor, la recientemente fallecida Laura Morso, que me indic&oacute; que lo habitual era que los obsequios se los quedaran los ministros, pues se trataba de regalos a la persona y, m&aacute;s en mi caso, cuyo motivo era satisfacer un empe&ntilde;o personal del monarca saud&iacute;. Me dijo que no hab&iacute;a un protocolo establecido, que no se trataba de renta en especie, porque no era remuneraci&oacute;n por ning&uacute;n trabajo (los ministros nunca cobramos por ning&uacute;n servicio, dentro o fuera de Espa&ntilde;a), por lo que no se ten&iacute;a que declarar y que era una decisi&oacute;n personal m&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nunca pudimos sospechar el valor de esas joyas, a nadie se le ocurri&oacute; pedir <a href="https://www.eldiario.es/politica/1-3-millones-zapatero-joyas-collar-valorado-278-000-euros-bisuteria_1_13297371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una valoraci&oacute;n a Ansorena</a> ni a ning&uacute;n joyero. Tampoco quise elevar el tema al resto del gobierno y, discretamente, mand&eacute; construir una vitrina en la sala de espera de las visitas al Ministerio, donde ir&iacute;amos colocando todos los regalos de un cierto valor y ah&iacute; siguen, propiedad de Patrimonio Nacional y convenientemente registrados. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca he considerado que dejarlos en el Ministerio en vez de llev&aacute;rmelos a mi casa, fuera una decisi&oacute;n &ldquo;moralmente superior&rdquo;. Detesto la moralina puritana que se ha instalado en nuestro pa&iacute;s y nunca he sacado pecho de este gesto. Tampoco lo he mantenido en secreto, pues las joyas est&aacute;n a la vista del que quiera verlas. He guardado un discreto silencio sobre este episodio hasta hoy, en que ya no puedo soportar m&aacute;s las barbaridades que se est&aacute;n diciendo, en medios y redes, sobre las joyas encontradas en el registro del despacho profesional de Zapatero.
    </p><p class="article-text">
        Me repugna escuchar que las joyas estaban &ldquo;ocultas&rdquo;. Curioso lugar para &ldquo;ocultar&rdquo; unas joyas: guardarlas en un despacho. Siempre he considerado &ldquo;ocultar&rdquo; el d&aacute;rselas a otra persona, enterrarlas, esconderlas en un altillo o, si me apuran, llevarlas a una caja de un banco. Pero &iquest;tenerlas a la vista en una caja fuerte de un despacho es &ldquo;ocultar&rdquo;? Es el lugar habitual para guardar, y eso es lo contrario a &ldquo;ocultar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo segundo que me repugna es apelar al &ldquo;origen turbio&rdquo; de las joyas. No hay ning&uacute;n origen turbio. No lo hubo en mi caso y, con toda seguridad, no lo habr&aacute; en el caso de Zapatero. Se tratar&aacute; de un regalo de alg&uacute;n pa&iacute;s &aacute;rabe con motivo de alguno de sus viajes. En cuanto vi sus fotos en la prensa, por cierto, un secreto revelado a toda la poblaci&oacute;n, pese a tratarse de muchas joyas familiares, violentando su derecho a la privacidad, vi que algunas de ellas guardaban una semejanza con las que yo hab&iacute;a recibido en 2008 y que adjunto en la foto. Ni turbio ni remuneraci&oacute;n por ning&uacute;n servicio.
    </p><p class="article-text">
        Y lo tercero que m&aacute;s me repugna es la hipocres&iacute;a de la clase pol&iacute;tica espa&ntilde;ola con respecto a este tema. Sobre todo, del Partido Popular, que ha gobernado 15 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, algunos de ellos con importantes negocios bilaterales con Arabia Saud&iacute;, como, por ejemplo, el AVE de La Meca a Medina. &iquest;Es que hemos sido Zapatero y yo los &uacute;nicos ministros, presidentes de gobierno, alcaldes o presidentes de comunidades aut&oacute;nomas que hemos recibido joyas o regalos valiosos de los pa&iacute;ses &aacute;rabes? Por mis sesgos cuantitativos, s&eacute; que la probabilidad de ese suceso es cero. No hemos podido ser los &uacute;nicos. Por otra parte, &iquest;en serio se puede considerar &ldquo;contrabando&rdquo; aceptar un regalo personal y llev&aacute;rtelo a tu casa? &iquest;Por qu&eacute; no se ha llenado entonces la vitrina ya habilitada en el Ministerio? &iquest;De verdad hay que declarar todos los regalos que se reciban? Es posible que en la actualidad lo sea, lo desconozco, porque llevo 15 a&ntilde;os fuera de la pol&iacute;tica. Pero no lo era en 2008. E insisto, no me parece &ldquo;moralmente superior&rdquo; el dejarlo en una vitrina en el ministerio correspondiente. Es una opci&oacute;n personal tan aceptable como la otra.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, por mis sesgos estad&iacute;sticos, considero imposible que Espa&ntilde;a haya sido el &uacute;nico pa&iacute;s al que los monarcas del Golfo hayan hecho regalos. Pero no conozco ning&uacute;n otro Estado en el que esto haya sido motivo de esc&aacute;ndalo nacional y de vapuleo personal de una familia. Esta hipocres&iacute;a no nos la merecemos como pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hipocresia-joyas-zapatero_129_13298833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:44:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hipocresía de las joyas de Zapatero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Ministerio de Industria,Ministerios,Joyas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso Inmaculada: archivos, verdad y un crimen que el Estado no cerró]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-inmaculada-archivos-crimen-no-cerro_129_13295064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daf126ee-912b-4714-a799-c5d1ecebe659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caso Inmaculada: archivos, verdad y un crimen que el Estado no cerró"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El derecho de acceso no puede aplicarse de forma restrictiva. En ese punto, el papel de los técnicos de archivo resulta decisivo: no se trata de aplicar reglas de forma mecánica, sino de ponderarlas para garantizar el acceso a nuestro Patrimonio Documental</p><p class="subtitle">'Inmaculada': la muerte de una niña en democracia que precipitó el fin de los reformatorios franquistas para mujeres</p></div><p class="article-text">
        Tres historiadoras han sacado a la luz, en el Archivo Central del Ministerio de Trabajo, la documentaci&oacute;n necesaria para entender c&oacute;mo se ocult&oacute; la violencia del Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer. Su libro,&nbsp;<a href="https://www.librosdelko.com/products/inmaculada?srsltid=AfmBOooADRzEAKSELzKFuWtJ0xuRJ6Y7i7GeRuIFyeOr7fWogWa2O4OG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Inmaculada. La muerte que precipit&oacute; el final del Patronato</em></a>, muestra las maniobras burocr&aacute;ticas con las que el Estado intent&oacute; tapar su propio pasado.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de agosto de 2025, Esther L&oacute;pez Barcel&oacute; lanz&oacute; un mensaje en un grupo de WhatsApp de historiadores y archiveros: no llegaban a tiempo con&nbsp;<em>Inmaculada</em>&nbsp;y se hab&iacute;an topado con un callej&oacute;n sin salida. Junto a Marta Garc&iacute;a Carbonell y Mar&iacute;a Palau Gald&oacute;n, buscaba documentaci&oacute;n sobre la muerte de Inmaculada Valderrama en el reformatorio de San Fernando de Henares en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        A la desesperada, preguntaron d&oacute;nde se custodiaba el fondo del Consejo Superior de Protecci&oacute;n de Menores.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta lleg&oacute; enseguida: el fondo est&aacute; en el Archivo Central del Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social. Los t&eacute;cnicos recomendaron formalizar la solicitud cuanto antes, porque una primera b&uacute;squeda ya arrojaba varios resultados vinculados al caso. Con la normativa de acceso en la mano, era posible consultar los expedientes relativos a Inmaculada.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; no se trata solo de localizar expedientes. Sin nombres y apellidos es imposible reconstruir una historia, especialmente cuando se trata de hacer visibles trayectorias hist&oacute;ricamente invisibilizadas.
    </p><p class="article-text">
        El derecho de acceso no puede aplicarse de forma restrictiva. En ese punto, el papel de los t&eacute;cnicos de archivo resulta decisivo: no se trata de aplicar reglas de forma mec&aacute;nica, sino de ponderarlas para garantizar el acceso a nuestro Patrimonio Documental. Las resoluciones que permitieron a estas investigadoras acceder a los datos no son simples actos administrativos; son los instrumentos que hacen posible, o impiden, el Derecho a la Verdad. Hoy pueden consultarse en el reci&eacute;n inaugurado <a href="https://www.mites.gob.es/es/sec_bep/ArchivoCentral/contenidos/Servicios/Servicios.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Repositorio de Resoluciones del Archivo Central</a>, una iniciativa pionera en el sistema de archivos de la Administraci&oacute;n General del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando por fin aparece la documentaci&oacute;n, no emergen solo papeles, sino tambi&eacute;n el relato oficial de lo ocurrido. La muerte de la joven, tras caer por una ventana de la Torre B en circunstancias extra&ntilde;as, apunta a una posible negligencia y a responsabilidades no aclaradas. Los expedientes localizados revelan, sobre todo, la prisa del Patronato por encerrar el caso en la l&oacute;gica administrativa y apartar cualquier exigencia de responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde entra el libro.&nbsp;<em>Inmaculada</em>&nbsp;funciona como una investigaci&oacute;n con ritmo de&nbsp;<em>thriller</em>, no solo por la historia que cuenta, sino por c&oacute;mo la cuenta. Las tres historiadoras convierten la investigaci&oacute;n en una narraci&oacute;n precisa y tensa, que arrastra al lector y lo obliga a enfrentarse a los hechos. No hay distancia c&oacute;moda: hay avance, sospecha y una indignaci&oacute;n creciente.
    </p><p class="article-text">
        El libro ilumina las continuidades del franquismo en los primeros a&ntilde;os ochenta a trav&eacute;s de tres ejes. El primero es una visi&oacute;n punitiva y moralizante, profundamente arraigada en el nacionalcatolicismo, dirigida sobre todo contra mujeres y menores de clase trabajadora. El segundo es una represi&oacute;n institucional apoyada en estructuras externalizadas, como las Cruzadas Evang&eacute;licas. Y el tercero es una constataci&oacute;n dif&iacute;cil de ignorar: la historia de Inmaculada y la de sus compa&ntilde;eras tambi&eacute;n habla del destino de clase y de g&eacute;nero, de vidas marcadas desde el origen por la falta de salida.
    </p><p class="article-text">
        La Torre B de Nuestra Se&ntilde;ora de la Almudena concentra todo eso. El libro logra algo poco frecuente: convertir el espacio en experiencia. El lector recorre sus escaleras con una sensaci&oacute;n constante de opresi&oacute;n. Aun as&iacute;, este lugar sigue fuera del mapa reconocido de la memoria democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        De aquella conversaci&oacute;n inicial en WhatsApp naci&oacute; la necesidad de ampliar el foco. De ah&iacute; se desprende el monogr&aacute;fico que publicar&aacute; pr&oacute;ximamente&nbsp;<a href="https://revistanuestrahistoria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nuestra Historia</em></a><a href="https://revistanuestrahistoria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>(n.&ordm; 22, 2026), coordinado por Mar&iacute;a Palau y por el propio autor de estas l&iacute;neas: &ldquo;Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer. El universo carcelario para ni&ntilde;as y j&oacute;venes del franquismo a la democracia&rdquo;. El proyecto pretende diseccionar un sistema de represi&oacute;n que sigui&oacute; activo entre 1941 y 1985. Tambi&eacute;n busca romper un silencio sostenido por la impunidad y sacar a la luz din&aacute;micas marcadas por la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica, la psiquiatrizaci&oacute;n y la coerci&oacute;n moral. Al incorporar los testimonios de las supervivientes como fuente documental de primer orden, el dossier aspira a situar este legado en el centro del debate sobre nuestro pasado reciente.
    </p><p class="article-text">
        Porque abrir esas cajas y revisar esos expedientes no es solo leer el pasado: es la &uacute;nica forma de evitar que la historia de estas ni&ntilde;as siga escribi&eacute;ndola quienes las encerraron y tiraron la llave.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Gálvez Biesca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-inmaculada-archivos-crimen-no-cerro_129_13295064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 20:27:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caso Inmaculada: archivos, verdad y un crimen que el Estado no cerró]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso Zapatero: ¿son buenas las pruebas ilícitas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-zapatero-son-buenas-pruebas-ilicitas_129_13292494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b32afc7-2dca-489b-8074-1113bb852f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caso Zapatero: ¿son buenas las pruebas ilícitas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando la justicia toma una decisión tan grave como imputar a un expresidente, cualquier alternativa a la condena sería un baldón en el prestigio de unos jueces que, ahora mismo, no tienen crédito para desperdiciar</p></div><p class="article-text">
        En 2013 todav&iacute;a exist&iacute;an c&aacute;maras de video y tel&eacute;fonos p&uacute;blicos. Desde uno de ellos, un ladr&oacute;n llam&oacute; a la polic&iacute;a para decirles que en el bot&iacute;n robado en una casa del vecindario le hab&iacute;a aparecido una c&aacute;mara de video y unas cintas de material pornogr&aacute;fico con menores, que dejar&iacute;a, a disposici&oacute;n de los agentes, bajo un coche all&iacute; aparcado, junto a la direcci&oacute;n del robo. La polic&iacute;a fue al domicilio y detuvo al due&ntilde;o, quien ingres&oacute; en la c&aacute;rcel y meses despu&eacute;s fue condenado.  
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos que corren, a veces se hace dif&iacute;cil sostener que las pruebas obtenidas de forma il&iacute;cita son siempre malas, pero es necesario hacerlo: lo son. El procedimiento penal es un sistema de normas que nos hemos dado para buscar el esclarecimiento de la verdad y el castigo del culpable, respetando siempre los derechos fundamentales, pero no porque estos sean un capricho de garant&iacute;a versallesca, sino porque son precisamente el bien jur&iacute;dico a proteger con el castigo del delito. Es probable que violentando estos derechos pudi&eacute;ramos castigar a m&aacute;s culpables, pero el precio que pagar&iacute;amos ser&iacute;a devastador: si permiti&eacute;ramos a la polic&iacute;a escuchar todas las conversaciones que mantenemos, se descubrir&iacute;an m&aacute;s delitos, pero perder&iacute;amos el derecho a la reserva y al secreto; si se permitiera que los ladrones que entran a robar en nuestra casa, despu&eacute;s de quedarse con el dinero, llevaran nuestros papeles y archivos a la comisar&iacute;a, para que se analizara si somos o no unos delincuentes, vivir&iacute;amos en una pesadilla orwelliana.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que es un tema para el debate. &iquest;Se pueden hacer trampas para condenar a un culpable manifiesto? &iquest;Qu&eacute; hacemos ante una prueba il&iacute;cita pero singularmente contundente? Muchos dimos un respingo de incredulidad cuando vimos a Herv&eacute; Falciani robar datos bancarios de miles de personas, poniendo en la picota una larga lista de defraudadores fiscales; pero, seamos sinceros, lo que hizo no se puede hacer. La ley es muy clara: las pruebas obtenidas violentando directa o indirectamente los derechos fundamentales no surtir&aacute;n efecto. La aplicaci&oacute;n por los jueces de esta previsi&oacute;n legal, recogida en el art&iacute;culo 11 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial, es sin embargo mucho m&aacute;s confusa y oscura, tan inextricable, alambicada y perpleja que uno termina por concluir que los jueces van matizando su jurisprudencia seg&uacute;n el caso concreto. As&iacute;, sin atreverse a establecer unas reglas que pudieran explicarse con sencillez y generalidad, se rinden a la ponderaci&oacute;n de los intereses en juego, que viene siendo tanto como decir que el proceso admitir&aacute; m&aacute;s o menos trampas dependiendo de si el acusado es culpable de algo leve o de algo grave. 
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos de la jurisprudencia, cuando quiere dar validez a una prueba irregular, pueden venir en filigrana: se debate si la vulneraci&oacute;n del derecho fundamental tiene que producirse en el momento de obtener la prueba o en el momento de incorporarla al procedimiento; se debate si la aportaci&oacute;n de documentos recabados en un registro il&iacute;cito lesiona el derecho a la inviolabilidad del domicilio o m&aacute;s bien el derecho a un proceso justo... Para dar validez a la lista Falciani, el Tribunal Supremo aport&oacute; la creativa respuesta de que la prueba era l&iacute;cita porque el ladr&oacute;n era un particular; si la polic&iacute;a hubiese robado los datos del HSBC, la prueba ser&iacute;a il&iacute;cita. Hay siempre una tensi&oacute;n latente en el proceso penal y todos estos vericuetos jurisprudenciales, m&aacute;s ahora que nos adentramos en una instrucci&oacute;n policial, van en la l&iacute;nea de restringir las garant&iacute;as procesales en favor de una supuesta eficacia. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto general hay que situar lo sucedido en el procedimiento que afecta a Zapatero, donde se ha dado una situaci&oacute;n muy particular: en 2021 una agencia policial estadounidense, la HSI, requis&oacute; el m&oacute;vil de un ciudadano venezolano, Rodolfo Reyes, extrayendo y volcando su contenido en el marco de una investigaci&oacute;n por contrabando. No consta que esta requisa y volcado de datos hubiera contado con permiso de ning&uacute;n juez. Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la HSI facilit&oacute; el material a las autoridades policiales espa&ntilde;olas, que lo incluyeron en su investigaci&oacute;n y en las conclusiones del famoso atestado que, meses m&aacute;s tarde, fue transcrito por el juez Calama en el auto de imputaci&oacute;n a Zapatero. Tres semanas despu&eacute;s de dictar aquel auto, el juez inicia ahora un proceso de cooperaci&oacute;n jur&iacute;dica internacional interesando que las autoridades americanas autoricen que se pueda usar como prueba en el proceso espa&ntilde;ol la extracci&oacute;n telef&oacute;nica del m&oacute;vil del ciudadano venezolano. 
    </p><p class="article-text">
        En una primera lectura, llamar&aacute;n la atenci&oacute;n dos cosas, tal vez conectadas entre s&iacute;: la primera, que el juez pida autorizaci&oacute;n para usar como prueba algo que ya ha sido usado como prueba: el atestado policial que implica a Zapatero, y consiguientemente el auto que lo copia, est&aacute; plagado de referencias al m&oacute;vil de Rodolfo Reyes. A todos los efectos, el contenido de este m&oacute;vil ya ha sido incorporado al procedimiento y usado como prueba, no ciertamente en un juicio, pero s&iacute; como elemento para extraer del mismo la prueba indiciaria que ha provocado la imputaci&oacute;n de una persona. Si ahora los Estados Unidos denegaran la autorizaci&oacute;n solicitada, toda la instrucci&oacute;n quedar&iacute;a herida de muerte y la imputaci&oacute;n en el aire. La polic&iacute;a, a trav&eacute;s de sus portavoces habituales, se ha apresurado a aclarar que antes de recibir el contenido del m&oacute;vil ten&iacute;an muchas pruebas contra Zapatero, se&ntilde;al de que el tema les preocupa. 
    </p><p class="article-text">
        La segunda circunstancia de inter&eacute;s, nada inocente, es que Calama dirija su petici&oacute;n de cooperaci&oacute;n a las autoridades de Estados Unidos sin indicarnos exactamente a qu&eacute; autoridad en concreto remite su petici&oacute;n; en particular, no la est&aacute; dirigiendo espec&iacute;ficamente a una autoridad judicial, con lo que cabr&iacute;a deducir que se remite a la propia HSI. De confirmarse este dato, para entendernos, el juez estar&iacute;a pidiendo a la polic&iacute;a estadounidense permiso para usar el material obtenido, con lo que podemos dar el permiso por ya concedido. Claro que cuando se conceda, tal vez se nos quede esa mirada de no entender nada que ponemos ante un juego de trile.
    </p><p class="article-text">
        Lo normal, o lo que entender&iacute;a cualquiera, es que las garant&iacute;as procesales que exigimos para la obtenci&oacute;n de pruebas en Espa&ntilde;a sean las mismas que exigimos a las pruebas que vengan del extranjero: si aqu&iacute; no admitimos la confesi&oacute;n bajo tortura, ser&aacute; lo propio no admitirla tampoco cuando sea obtenida fuera de Espa&ntilde;a, aunque sea l&iacute;cita en el pa&iacute;s del que provenga. En nuestro pa&iacute;s, la extracci&oacute;n y volcado del contenido de un terminal m&oacute;vil requiere siempre autorizaci&oacute;n judicial; por tanto, tambi&eacute;n el volcado que afecta a Rodolfo Reyes deber&iacute;a pasar por esta exigencia, sin que pedir permiso a la polic&iacute;a local, a mi humilde entender, pueda sustituir la necesaria autorizaci&oacute;n judicial que, en este caso, no parece que se haya concedido. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no apostar&iacute;a a que la Audiencia Nacional vaya a anular esta prueba, por nula que parezca. En la l&iacute;nea de lo se&ntilde;alado, la ponderaci&oacute;n de los intereses en juego, la valoraci&oacute;n de las circunstancias del caso concreto, la definici&oacute;n del juicio ponderativo o cualquiera de los circunloquios con los que los jueces resuelven los casos dudosos, hacen muy improbable que excluyan esta prueba estrella contra Zapatero. Cuando la justicia toma una decisi&oacute;n tan grave como imputar a un expresidente, cualquier alternativa a la condena ser&iacute;a un bald&oacute;n en el prestigio de unos jueces que, ahora mismo, no tienen cr&eacute;dito para desperdiciar; si la imputaci&oacute;n se demuestra apresurada o inconsistente, ser&iacute;a un verdadero desastre para Calama. 
    </p><p class="article-text">
        Para mantener la validez de esta prueba, la Audiencia podr&iacute;a explorar alguna teor&iacute;a imaginativa, en la senda comentada. Por ejemplo, como han hecho en otros casos, se&ntilde;alando que el secreto de las comunicaciones es un derecho que solo tenemos mientras hablamos, de tal forma que acceder al contenido de una conversaci&oacute;n ya concluida, como pueden ser unos mensajes de WhatsApp, no atentar&iacute;a al secreto de las comunicaciones sino al derecho a la intimidad, cosa que tiene su miga porque estos expertos en damasquinado jur&iacute;dico se han dado cuenta de que la Constituci&oacute;n requiere en todo caso autorizaci&oacute;n judicial para escudri&ntilde;ar conversaciones pero no siempre para invadir la intimidad. A ver por d&oacute;nde salen. 
    </p><p class="article-text">
        El abogado de Zapatero ha incidido en estas carencias solicitando m&aacute;s informaci&oacute;n al juez; sin duda, parece una baza relevante para que la defensa obtenga el descargo de su imputaci&oacute;n. En todo caso, la eventual anulaci&oacute;n de las pruebas il&iacute;citas no anular&aacute; el da&ntilde;o causado por una imputaci&oacute;n precipitada. Al igual que sucede con la prescripci&oacute;n, esta eventual nulidad dejar&iacute;a en el aire el resquicio de un efecto nocivo: aunque provocase el derrumbe de la acusaci&oacute;n y la anulaci&oacute;n de la causa, dejar&iacute;a imprejuzgada la insidia, condenando al acusado a soportar sobre su cabeza una sospecha perpetua. Dir&aacute;n de &eacute;l que lo salv&oacute; la campana de unas bagatelas formales; nunca ser&aacute; juzgado y nunca ser&aacute; inocente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos López-Keller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-zapatero-son-buenas-pruebas-ilicitas_129_13292494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 20:38:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caso Zapatero: ¿son buenas las pruebas ilícitas?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es ilícita la investigación contra Rodríguez Zapatero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ilicita-investigacion-rodriguez-zapatero_129_13292475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8575a637-f98b-4f8c-9d21-c0e441d7b784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es ilícita la investigación contra Rodríguez Zapatero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Piensen que no hubiera sido EEUU, sino Corea del Norte, quien hubiera practicado ese volcado, y entenderán que en ningún caso un juez español aceptaría una vulneración semejante del derecho fundamental a la intimidad</p><p class="subtitle">Zapatero pide al juez que reclame más información a EEUU sobre cómo obtuvo la prueba clave para su imputación
</p></div><p class="article-text">
        El magistrado instructor del proceso penal iniciado contra el expresidente del Gobierno tuvo un giro ins&oacute;lito el pasado 5 junio. En esa fecha, el juez dicta un auto en el que solicita a la Homeland Security Investigations (HSI) de EEUU, &ldquo;autorizaci&oacute;n para la utilizaci&oacute;n como medio de prueba en el proceso&rdquo; del volcado que este organismo hizo del tel&eacute;fono m&oacute;vil de Rodolfo Reyes, con ocasi&oacute;n de su detenci&oacute;n en un aeropuerto estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Debe explicarse, en primer lugar, que la HSI no es ning&uacute;n juez, sino un organismo del ICE, es decir, del servicio de inmigraci&oacute;n y aduanas que Trump decidi&oacute; hacer tristemente famoso durante los &uacute;ltimos meses por delitos que tal vez nunca sean juzgados, pero que en otro contexto y pa&iacute;s hubieran sido considerados indudablemente cr&iacute;menes contra la humanidad. Connotaciones de esta realidad al margen, lo cierto es que este organismo no es ning&uacute;n juez, y opera a los fines de seguridad y prevenci&oacute;n de propia autoridad, sin autorizaci&oacute;n judicial, cabe insistir, haciendo estos volcados r&aacute;pidos y otras medidas de investigaci&oacute;n por razones, dir&iacute;a que excepcionales, de seguridad nacional.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, algo as&iacute; simplemente no es posible en nuestro pa&iacute;s. La Ley de Enjuiciamiento Criminal, muy claramente, permite estas intervenciones de terminales y memorias de almacenamiento masivo solamente bajo autorizaci&oacute;n judicial. No hay ning&uacute;n matiz al respecto a esta estricta y, por otra parte imprescindible, norma. Lo que EEUU haya decidido hacer en su legislaci&oacute;n por razones de seguridad nacional, es cuesti&oacute;n solamente de los EEUU y sus poderes p&uacute;blicos, entre ellos su Justicia, si lo consiente. Pero el hecho de que en ese pa&iacute;s un clonado semejante sea legal, no lo convierte en admisible en Espa&ntilde;a. Piensen que no hubiera sido EEUU, sino Corea del Norte, quien hubiera practicado ese volcado, y entender&aacute;n que en ning&uacute;n caso un juez espa&ntilde;ol aceptar&iacute;a una vulneraci&oacute;n semejante del derecho fundamental a la intimidad. Los datos que provinieren, por esta v&iacute;a, de Corea del Norte, ser&iacute;an considerados prueba il&iacute;cita y, por tanto, enteramente nula. 
    </p><p class="article-text">
        Y por si acaso lo est&aacute;n pensando, tampoco podr&iacute;an utilizarse esos datos para practicar diligencias legales en Espa&ntilde;a a partir de los mismos, y de esa manera sanar, de alg&uacute;n modo, la nulidad inicial. Justamente semejante martingala es la que intent&oacute; la polic&iacute;a estadounidense a principios del siglo XX, encontr&aacute;ndose con dos sentencias que sancionaron con la nulidad, la prueba derivada de datos obtenidos il&iacute;citamente. Son las sentencias <em>Silverthorne Lumber Co. vs. U.S.</em> (1920) y<em> Nardone vs. U.S. </em>(1939). Es en esta &uacute;ltima en la que se acu&ntilde;&oacute; esta teor&iacute;a como la &ldquo;doctrina de los frutos del &aacute;rbol envenenado&rdquo;, siendo el &aacute;rbol envenenado la prueba il&iacute;cita inicial, y siendo los frutos incomestibles las ulteriores diligencias que se intentaran practicar partiendo de los datos extra&iacute;dos con la inicial prueba il&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        Con esa jurisprudencia, en EEUU ha estado vigente la llamada &ldquo;regla de exclusi&oacute;n&rdquo; desde el caso<em> Weeks v. U.S.</em> (1914), que precisamente prev&eacute; la expulsi&oacute;n del proceso de las pruebas il&iacute;citas. Esa jurisprudencia ha conocido matizaciones y excepciones, algunas conocidas por la jurisprudencia espa&ntilde;ola y otras no, a pesar de que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha recibido un par de varapalos que, desde luego, son coherentes con la deriva autoritaria que, por desgracia, est&aacute;n teniendo muchos sectores del pa&iacute;s y que han infiltrado al Tribunal Supremo, pero que tambi&eacute;n han provocado algunos de los votos particulares m&aacute;s vehementes de toda la historia del tribunal, precisamente para reivindicar la vigencia de los derechos fundamentales, que son nuestro principal escudo protector en democracia frente a los abusos de las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, esa jurisprudencia no se inaugur&oacute; s&oacute;lo porque a muchas mentes bienpensantes y, por lo dem&aacute;s, prudentes, les gusten los derechos fundamentales, sino porque intent&oacute; el Tribunal Supremo crear un efecto disuasorio en la polic&iacute;a de aquella &eacute;poca, brutal y corrupta, con el fin de que dejaran de hacer barbaridades. Pens&oacute; el Tribunal Supremo que si la polic&iacute;a se encontraba con la nulidad de sus investigaciones tras haber vulnerado un derecho fundamental, se abstendr&iacute;an de proceder a semejantes atropellos. Hay que decir que la eficacia de la regla ha sido, por desgracia, titubeante y desigual, pese a que mejoraron, sin duda, los usos de la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay otra raz&oacute;n por la que no aceptamos en los procesos pruebas que vulneren derechos fundamentales, o que sean derivadas de las mismas. El problema es que cuando un polic&iacute;a vulnera un derecho fundamental, crea en torno a s&iacute; en espacio de clandestinidad e impunidad en el que, literalmente, puede hacer lo que le d&eacute; la gana, entre otras cosas, manipular el contenido de lo investigado, incluso de manera que no quede rastro. Por eso no solamente es prudente, sino que en t&eacute;rminos probatorios es imprescindible declarar nulas esas pruebas.
    </p><p class="article-text">
        Honestamente, no s&eacute; lo que va a hacer la justicia espa&ntilde;ola en este caso. La vulneraci&oacute;n del derecho a la intimidad es absolutamente evidente, tanto que ser&iacute;a imposible en Espa&ntilde;a. Y el hecho de que los datos del terminal de Rodolfo Reyes jam&aacute;s podr&aacute;n ser comprobados en cuanto a su autenticidad &ndash;el volcado es de hace cinco a&ntilde;os, adem&aacute;s&ndash;, hacen que partir de estos datos sea, al menos, una imprudencia, cuando no una inconstitucionalidad. Confiemos, por tanto, en el buen criterio de la justicia espa&ntilde;ola, sea quien sea el beneficiado. Incluso aunque sea Rodr&iacute;guez Zapatero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nieva Fenoll]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ilicita-investigacion-rodriguez-zapatero_129_13292475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 20:18:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es ilícita la investigación contra Rodríguez Zapatero?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Justicia,Tribunales,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las garantías de cumplimiento, la clave para la paz en Oriente Medio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/garantias-cumplimiento-clave-paz-oriente-medio_129_13288151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bbc7eac-c279-4f06-94db-fe259ade5936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las garantías de cumplimiento, la clave para la paz en Oriente Medio"></p><p class="article-text">
        La experiencia hist&oacute;rica de los conflictos armados entre 1990 y 2025, ofrece una lecci&oacute;n contundente y dif&iacute;cilmente rebatible: de las 60 guerras registradas en ese per&iacute;odo, el 35% concluyeron con un acuerdo de paz formal, y en todos y cada uno de esos casos, el &eacute;xito o el fracaso posterior del proceso estuvo directamente vinculado a la existencia o ausencia de garant&iacute;as s&oacute;lidas de cumplimiento. Esta evidencia emp&iacute;rica no es un dato menor ni anecd&oacute;tico; es una verdad estructural que deber&iacute;a guiar cualquier proceso negociador serio, especialmente en una regi&oacute;n tan vol&aacute;til y compleja como Oriente Medio. 
    </p><p class="article-text">
        Las palabras, las declaraciones de intenciones y hasta las promesas solemnes firmadas ante la comunidad internacional, han demostrado ser insuficientes cuando no van acompa&ntilde;adas de mecanismos concretos y verificables que obliguen a las partes a cumplir lo acordado. Por ello, en cualquier negociaci&oacute;n, no basta con definir la agenda tem&aacute;tica ni con alcanzar un entendimiento provisional sobre los puntos de fricci&oacute;n; es imprescindible construir simult&aacute;neamente una arquitectura de garant&iacute;as que dote al acuerdo de credibilidad, durabilidad y eficacia real. Sin esa arquitectura, la desconfianza entre las partes no solo persiste, sino que se agrava. La negociaci&oacute;n aut&eacute;ntica no termina cuando se rubrica un acuerdo; empieza precisamente en ese momento, cuando comienza la ardua tarea de transformar compromisos formales en realidades verificables sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        Los tres conflictos actualmente activos en Oriente Medio m&aacute;s medi&aacute;ticos (Ir&aacute;n, Gaza y el L&iacute;bano), presentan agendas negociadoras distintas, pero comparten el mismo d&eacute;ficit estructural, que es la ausencia de garant&iacute;as cre&iacute;bles de cumplimiento que permitan avanzar desde el regateo posicional hacia una negociaci&oacute;n genuina y transformadora. En el caso de Ir&aacute;n, la agenda es deliberadamente corta pero extraordinariamente densa en implicaciones estrat&eacute;gicas: la apertura del estrecho de Ormuz, el establecimiento de un alto el fuego permanente, la definici&oacute;n del papel que Ir&aacute;n podr&iacute;a desempe&ntilde;ar en el control de esa v&iacute;a mar&iacute;tima esencial para la econom&iacute;a global, la garant&iacute;a verificable de que Teher&aacute;n no producir&aacute; armas nucleares, el acceso a los activos financieros congelados y la consolidaci&oacute;n de un cese de hostilidades duradero en el L&iacute;bano. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que se observa en esas negociaciones no es un di&aacute;logo basado en intereses comunes, sino un regateo posicional en el que cada parte trata de maximizar sus ventajas sin ceder en lo esencial, lo que hace a&uacute;n m&aacute;s urgente la introducci&oacute;n de mecanismos externos de verificaci&oacute;n y presi&oacute;n. En Gaza, el problema inmediato es diferente pero igualmente bloqueado, ya que se trata de implementar y completar la primera fase del acuerdo propuesto por la administraci&oacute;n Trump, pero esa implementaci&oacute;n choca contra una realidad pol&iacute;tica incontestable, la de que Hamas no proceder&aacute; a su desarme mientras las Fuerzas de Defensa de Israel permanezcan desplegadas en territorio gazat&iacute;. En el L&iacute;bano, la l&oacute;gica es sim&eacute;trica e igualmente circular. Hezbol&aacute; no suspender&aacute; su actividad militar mientras Israel contin&uacute;e ocupando y bombardeando territorios libaneses. 
    </p><p class="article-text">
        En los tres escenarios, Israel emerge como el principal obst&aacute;culo para cualquier avance sustantivo, ejerciendo una formidable capacidad de bloqueo que convierte al primer ministro Netanyahu en un spoiler, es decir, un actor con incentivos y capacidad para sabotear acuerdos que no se alineen con sus intereses pol&iacute;ticos inmediatos. Ante esta realidad, Estados Unidos no tendr&aacute; m&aacute;s remedio que ejercer una presi&oacute;n decidida y sostenida sobre su aliado israel&iacute;, una presi&oacute;n que hasta ahora ha brillado por su intermitencia y ambig&uuml;edad, pero que se ha vuelto imprescindible si Washington aspira a desempe&ntilde;ar un papel mediador cre&iacute;ble y efectivo en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Comprender la paz duradera exige distinguir con precisi&oacute;n entre dos dimensiones complementarias, pero conceptualmente diferentes: los mecanismos de seguimiento y las garant&iacute;as de implementaci&oacute;n. Los primeros sirven para saber si un acuerdo se cumple; observan, registran, certifican y dan constancia p&uacute;blica de las desviaciones. Las garant&iacute;as de implementaci&oacute;n, en cambio, tienen una funci&oacute;n m&aacute;s profunda y transformadora: sirven para que el acuerdo pueda cumplirse realmente, creando las condiciones institucionales, jur&iacute;dicas, diplom&aacute;ticas y econ&oacute;micas que hacen posible la transici&oacute;n del compromiso formal a la realidad concreta. 
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento mira y certifica; la implementaci&oacute;n transforma la realidad. Los acuerdos de paz m&aacute;s s&oacute;lidos y duraderos de la historia reciente, han combinado ambas arquitecturas: una estructura jur&iacute;dica protegida internacionalmente y un sistema de seguimiento capaz de mantener presi&oacute;n pol&iacute;tica durante a&ntilde;os, incluso cuando la atenci&oacute;n medi&aacute;tica se desvanece y la voluntad pol&iacute;tica de los gobiernos flaquea. Esta distinci&oacute;n es especialmente relevante para los conflictos de Oriente Medio, donde la historia reciente est&aacute; plagada de acuerdos que nunca superaron la fase declarativa, precisamente porque carecieron de mecanismos de presi&oacute;n externos suficientemente fuertes y eficaces. Aunque los gobiernos signatarios son siempre los responsables finales de la correcta implementaci&oacute;n de lo acordado, resulta igualmente imprescindible dise&ntilde;ar una arquitectura externa de presi&oacute;n pol&iacute;tica, diplom&aacute;tica y econ&oacute;mica que sea aplicable con igual rigor tanto a Israel como a Ir&aacute;n, sin excepciones ni dobles raseros que socaven la credibilidad del sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Esta arquitectura debe incluir mecanismos de supervisi&oacute;n internacional con capacidad de intervenci&oacute;n efectiva, incentivos positivos vinculados al cumplimiento progresivo de los compromisos y costes reales y predecibles asociados a cualquier violaci&oacute;n del acuerdo, de modo que los actores m&aacute;s reticentes comprendan que el incumplimiento tiene consecuencias tangibles e inevitables. En este marco, existe adem&aacute;s una soluci&oacute;n t&eacute;cnica potencialmente viable para uno de los nudos gordianos del expediente nuclear iran&iacute;. El problema del stock de uranio enriquecido ya en posesi&oacute;n de Ir&aacute;n podr&iacute;a resolverse si potencias como China o Rusia acordasen adquirir ese material, retir&aacute;ndolo del territorio iran&iacute; bajo supervisi&oacute;n internacional, lo que reducir&iacute;a dr&aacute;sticamente el riesgo de proliferaci&oacute;n sin que Teher&aacute;n tuviese que percibir esa cesi&oacute;n como una rendici&oacute;n unilateral, dado que recibir&iacute;a a cambio compensaciones y el reconocimiento impl&iacute;cito de sus derechos en el marco del Tratado de No Proliferaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esta f&oacute;rmula, ya explorada en versiones anteriores de la negociaci&oacute;n nuclear, tiene la virtud de conjugar los intereses de seguridad de Occidente con los intereses econ&oacute;micos y de prestigio de Ir&aacute;n, ofreciendo adem&aacute;s a Mosc&uacute; y Pek&iacute;n un papel constructivo que podr&iacute;a alinearlos con el proceso de estabilizaci&oacute;n regional, en lugar de mantenerlos en una posici&oacute;n de obstaculizaci&oacute;n estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las soluciones inmediatas y los mecanismos puntuales de verificaci&oacute;n, la sostenibilidad de la paz en Oriente Medio exige una visi&oacute;n de largo alcance que trascienda la gesti&oacute;n de los conflictos individuales para abordar la arquitectura de seguridad regional en su conjunto. Los pa&iacute;ses del Golfo, ahora ya lo tienen claro. A corto y medio plazo, deber&aacute; comenzar a discutirse seriamente la creaci&oacute;n de un sistema de seguridad colectiva para Oriente Medio, inspirado en el modelo que Europa construy&oacute; a partir de 1975 con la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperaci&oacute;n en Europa &mdash;la CSCE, hoy convertida en la OSCE&mdash;, un instrumento que, en plena Guerra Fr&iacute;a y en un contexto de desconfianza mutua profunda entre bloques antag&oacute;nicos, logr&oacute; establecer normas de conducta compartidas, mecanismos de verificaci&oacute;n militar, compromisos sobre derechos humanos y canales de di&aacute;logo pol&iacute;tico multilateral que contribuyeron decisivamente a la distensi&oacute;n y, eventualmente, a la transformaci&oacute;n pac&iacute;fica del orden europeo. 
    </p><p class="article-text">
        Un sistema an&aacute;logo para Oriente Medio tendr&iacute;a que incorporar a todos los actores relevantes de la regi&oacute;n, incluyendo Israel, Ir&aacute;n, los pa&iacute;ses &aacute;rabes del Golfo, Egipto, Turqu&iacute;a y los actores no estatales con representaci&oacute;n pol&iacute;tica reconocida, bajo el paraguas de las Naciones Unidas y con el respaldo activo de las grandes potencias. Este sistema proporcionar&iacute;a garant&iacute;as de seguridad colectiva para todos sus miembros, establecer&iacute;a normas vinculantes sobre el uso de la fuerza, la proliferaci&oacute;n de armamentos y el respeto a la soberan&iacute;a territorial, y crear&iacute;a mecanismos de gesti&oacute;n pac&iacute;fica de controversias que redujesen la tentaci&oacute;n de recurrir a la violencia como instrumento de pol&iacute;tica exterior. La lecci&oacute;n fundamental que la historia del conflicto en Oriente Medio impone con brutal claridad es que ning&uacute;n acuerdo bilateral, por bien dise&ntilde;ado que est&eacute;, puede garantizar una paz sostenible en una regi&oacute;n donde las interdependencias de seguridad son tan complejas y donde los incumplimientos de unos tienen consecuencias inmediatas sobre todos los dem&aacute;s. Solo una arquitectura de seguridad regional multilateral, dotada de instituciones permanentes, mecanismos de verificaci&oacute;n independientes y capacidad real de presi&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, podr&aacute; ofrecer las garant&iacute;as estructurales que los conflictos de Gaza, el L&iacute;bano e Ir&aacute;n requieren para ser no solo gestionados, sino definitivamente resueltos. El momento para comenzar a construir esa arquitectura es precisamente ahora, mientras los conflictos a&uacute;n est&aacute;n activos, porque solo as&iacute; las garant&iacute;as podr&aacute;n ser integradas desde el origen en cualquier acuerdo que aspire a ser duradero y cre&iacute;ble.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicenç Fisas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/garantias-cumplimiento-clave-paz-oriente-medio_129_13288151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 19:42:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las garantías de cumplimiento, la clave para la paz en Oriente Medio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso Leire Díez, un puzle surrealista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-leire-diez-puzle-surrealista_129_13285226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bf141d1-49a1-43c9-b3e2-ce01f7845b8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caso Leire Díez, un puzle surrealista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La descabellada idea de Cerdán y Díez, que necesariamente se podía volver contra el propio PSOE, no se valoró en su verdadera dimensión, lo que demuestra la escasa agudeza mental de los promotores. Si alguien sensato hubiera desaconsejado seguir con esta atrabiliaria idea, estaríamos ante un acto inocuo desde el punto de vista penal</p></div><p class="article-text">
        Bombardeado por las informaciones que recibo sobre el bautizado como Caso Leire, he llegado a la conclusi&oacute;n de que lo m&aacute;s razonable para llegar a una conclusi&oacute;n m&aacute;s o menos ajustada a la realidad es alejarse de la mara&ntilde;a informativa y sentarse tranquilamente, como ante un puzle (rompecabezas), tratando de encajar las piezas para conseguir una figura identificable.&nbsp;Las numerosas anotaciones de la agenda de Leire D&iacute;ez contienen un verdadero torrente de percepciones y objetivos ilusorios&nbsp;que son el producto de una mente llena de imaginaci&oacute;n e inventiva. Lo m&aacute;s desconcertante es que el PSOE, partido centenario que en estos momentos dirige un gobierno de coalici&oacute;n, le comprase semejante quimera y que no se parase a pensar que era irrealizable y peligrosa. En estos momentos est&aacute; sufriendo las consecuencias de tan descabellada decisi&oacute;n.&nbsp;Las actuaciones del juez Pedraz que hemos conocido recientemente se centran en investigar &nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/caso-leire-desnudar-cloacas-pp-desprestigiar-investigaban-dirigentes-psoe_1_13254738.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una trama que buscaba &ldquo;desestabilizar&rdquo; procedimientos judiciales abiertos contra el PSOE o el Gobierno</a>.
    </p><p class="article-text">
        De todos es conocido que, al producirse la investidura de Pedro S&aacute;nchez (23 de julio de 2023) y frustrarse las expectativas de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, se desencadena una ofensiva judicial y medi&aacute;tica sin precedentes con el objetivo de derribar al Gobierno y, concretamente, a su presidente, al que ins&oacute;litamente se le augura en sede parlamentaria que entrar&aacute; en prisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva judicial se centra estrat&eacute;gicamente en su &aacute;mbito familiar, su esposa, Bego&ntilde;a G&oacute;mez, y su hermano David. El detonante de la que pudi&eacute;ramos llamar &ldquo;operaci&oacute;n desprestigio&rdquo; se incentiva cuando el juez Peinado, en un Auto de 24 de abril de 2024, declara a Bego&ntilde;a como investigada por los delitos de tr&aacute;fico de influencias y corrupci&oacute;n en los negocios. L&oacute;gicamente, Pedro S&aacute;nchez, como persona, se sinti&oacute; impactado emocionalmente. Y como presidente del Gobierno tom&oacute; una decisi&oacute;n in&eacute;dita en nuestra democracia: se reserv&oacute; un periodo de reflexi&oacute;n de cinco d&iacute;as sin descartar su posible dimisi&oacute;n. Finalmente decidi&oacute; continuar.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n desencaden&oacute; una reacci&oacute;n a todas luces disparatada en un sector del PSOE encabezado por el entonces secretario de Organizaci&oacute;n, Santos Cerd&aacute;n, con la participaci&oacute;n estelar de Leire D&iacute;ez, que presum&iacute;a de tener informaci&oacute;n comprometedora sobre miembros de la judicatura y la Fiscal&iacute;a relacionados con asuntos que afectaban al PSOE o al entorno de Pedro S&aacute;nchez. Esta descabellada idea, que necesariamente se pod&iacute;a volver contra el propio PSOE, no se valor&oacute; en su verdadera dimensi&oacute;n, lo que demuestra la escasa agudeza mental de los promotores. Si alguien sensato hubiera desaconsejado seguir con esta atrabiliaria idea, estar&iacute;amos ante un acto inocuo desde el punto de vista penal.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, pusieron en marcha sus delirantes estrategias, tomando una serie de decisiones con tantas ramificaciones que es dif&iacute;cil encajarlas para completar el puzle.&nbsp;En la primera pieza que manejo aparece la jueza Beatriz Biedma, que ha instruido la causa contra el hermano del presidente por estimar que un acto administrativo -la decisi&oacute;n de adjudicar una plaza relacionada con actividades musicales a una persona que, entre sus m&eacute;ritos, hab&iacute;a trabajado en la &Oacute;pera de San Petersburgo y dirigido orquestas- es un hecho delictivo en lugar de una posible reclamaci&oacute;n contencioso-administrativa. Como es l&oacute;gico, se presentaron otras  personas, 10 en total, para optar a la plaza que se le adjudic&oacute; el 30 de junio de 2017. El juicio se est&aacute; celebrando en estos momentos con siete acusaciones populares, a las que se les ha permitido duplicar las peticiones de pena sin ninguna actividad procesal que lo justifique. Malos augurios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los muchos dimes y diretes que han surgido en las sesiones del juicio oral destaca el testimonio del teniente coronel Balas, perteneciente a la UCO, grupo org&aacute;nico de la Guardia Civil especializado en la investigaci&oacute;n de la delincuencia organizada de alto nivel. Un inciso: si era p&uacute;blico y notorio desde 2017 que la adjudicaci&oacute;n de la plaza hab&iacute;a sido un apa&ntilde;o, no se explica que los afectados, alg&uacute;n buen ciudadano o la misma juez Biedma permaneciesen impasibles ante semejante crimen. La jueza y sus antecesores nos deben una explicaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la siguiente pieza aparece de nuevo la Guardia Civil.&nbsp;La conexi&oacute;n con la Benem&eacute;rita alcanza su m&aacute;xima cota cuando se conocen las entrevistas entre &ldquo;Anto&ntilde;ita la fant&aacute;stica&rdquo; (ella misma reconoce que es una bocazas) y la Directora General de la Benem&eacute;rita. La UCO no ten&iacute;a que ponerse de perfil, porque en ning&uacute;n caso debi&oacute; intervenir. Cualquiera que se mueva en el mundo del derecho sabe que al cabo de un a&ntilde;o se pueden tramitar miles de reclamaciones judiciales por estimar que se han adjudicado irregularmente las plazas p&uacute;blicas que salen a concurso p&uacute;blico. Me parece necesario y urgente que la Guardia Civil nos informe en cu&aacute;ntos asuntos de esta naturaleza la UCO se ha dedicado a investigar su tramitaci&oacute;n administrativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fijo mi atenci&oacute;n sobre la pieza que se dedica a la Fiscal&iacute;a General del Estado (FGE). Es un tema que no se ha aclarado y me parece urgente que la Fiscal&iacute;a nos informe. Desconozco si se han celebrado reuniones en la sede de esa instituci&oacute;n y su contenido. En todo caso tienen que ser confirmadas, aclaradas o matizadas por la Fiscal&iacute;a y las personas que se mencionan. La cuesti&oacute;n es grave.
    </p><p class="article-text">
        Una pieza que no s&eacute; d&oacute;nde encajar se refiere a la jueza Alaya. No est&aacute; claro cu&aacute;les son las presiones que trataban de utilizar para disuadirla de inculpar a Chaves y Gri&ntilde;&aacute;n por el asunto de los ERE. Por su parte, el Tribunal Constitucional le ha recordado que sus conocimientos de derecho constitucional y del principio de la divisi&oacute;n de poderes son escasos. En ning&uacute;n pa&iacute;s democr&aacute;tico una ley aprobada por un Parlamento puede ser delictiva; en su caso, pudiera ser inconstitucional. Por supuesto, si se lleg&oacute; a presionarla debe ser investigado.
    </p><p class="article-text">
        Aparecen m&aacute;s personajes, pero no debo abusar del lector. La serie sigue. Por mi afici&oacute;n al cine, toda la trama desestabilizadora me recuerda a la pel&iacute;cula italiana de Mario Monicelli, conocida en Espa&ntilde;a como 'Rufuf&uacute;'. Se inspira en un cuento de Italo Calvino, 'Robo en una pasteler&iacute;a'. El plan era disparatado y fue un fracaso. De momento no consigo completar el puzle. Habr&aacute; que esperar acontecimientos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Martín Pallín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-leire-diez-puzle-surrealista_129_13285226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 19:58:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caso Leire Díez, un puzle surrealista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santos Cerdán,Leire Díez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa en la España postsecular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/papa-espana-postsecular_129_13282651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4eb131ec-e331-49dd-bca4-e70cbb23ffc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144778.jpg" width="2998" height="1686" alt="El Papa en la España postsecular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así que la cuestión no es si España vuelve a ser un país católico. No lo es. Tampoco si la Iglesia recuperará la centralidad social que tuvo durante décadas. Probablemente tampoco. La pregunta relevante es quién proporciona hoy marcos de interpretación compartidos en sociedades atravesadas por la incertidumbre y la desconfianza</p><p class="subtitle">Los grupos que se oponen a la visita del Papa: “Hay pleitesía del sistema político español a un líder religioso”</p></div><p class="article-text">
        La visita de Le&oacute;n XIV a Espa&ntilde;a constituye un acontecimiento pol&iacute;tico tan sugerente como revelador. El Papa ha llegado a un pa&iacute;s constitucionalmente aconfesional y cada vez m&aacute;s secularizado, en el que la pr&aacute;ctica religiosa se ha convertido en una opci&oacute;n minoritaria. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos estudios demosc&oacute;picos, apenas uno de cada seis espa&ntilde;oles se considera cat&oacute;lico practicante, mientras crece el n&uacute;mero de quienes se declaran no creyentes o indiferentes.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, pocas visitas internacionales son capaces de generar hoy una expectaci&oacute;n comparable.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n no reside &uacute;nicamente en la importancia hist&oacute;rica de la Iglesia en la tradici&oacute;n pol&iacute;tica de un pa&iacute;s en el que hasta hace no tanto (apenas 50 a&ntilde;os) el catolicismo era religi&oacute;n oficial. Porque para entender el significado pol&iacute;tico de esta visita es necesario tener muy en cuenta las incertidumbres de una sociedad que busca respuestas en medio de profundas transformaciones econ&oacute;micas y sociales.
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n entre autoridad religiosa y autoridad pol&iacute;tica forma parte de la propia construcci&oacute;n de la modernidad democr&aacute;tica. Desde Locke hasta Tocqueville y Max Weber, la teor&iacute;a pol&iacute;tica ha se&ntilde;alado que el nacimiento del Estado moderno comportaba, casi necesariamente, diferenciar claramente poder civil y religioso. La Constituci&oacute;n de 1978 intent&oacute; resolver esa cuesti&oacute;n mediante una f&oacute;rmula singular: Espa&ntilde;a no tendr&iacute;a religi&oacute;n oficial, pero tampoco adoptar&iacute;a el modelo de laicidad militante franc&eacute;s. El art&iacute;culo 16 estableci&oacute; un Estado aconfesional que garantizaba la libertad religiosa. Un siglo antes, la libertad de culto establecida por la Constituci&oacute;n canovista de 1876 levant&oacute; una agria controversia social y pol&iacute;tica, a pesar de proclamar la confesionalidad del Estado.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que puede decirse que la Espa&ntilde;a que recibe al Papa es probablemente la m&aacute;s secularizada socialmente y la m&aacute;s laica institucionalmente de los &uacute;ltimos siglos. Los gobiernos de Pedro S&aacute;nchez han ido ampliando el principio de neutralidad religiosa del Estado. Sin romper los acuerdos con la Santa Sede ni abrir un conflicto frontal con la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, se han producido avances que hace apenas unas d&eacute;cadas habr&iacute;an resultado impensables: la celebraci&oacute;n de ceremonias civiles de Estado, la reducci&oacute;n del peso acad&eacute;mico de la asignatura de Religi&oacute;n, la resignificaci&oacute;n de Cuelgamuros, la investigaci&oacute;n de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia o la recuperaci&oacute;n de bienes inmatriculados.
    </p><p class="article-text">
        Pero, al mismo tiempo, algunas de las grandes promesas del laicismo pol&iacute;tico han quedado pendientes. No se han revisado los acuerdos con la Santa Sede, tampoco se ha aprobado una Ley de Libertad de Conciencia y la financiaci&oacute;n de la Iglesia sigue siendo objeto de debate. El resultado es una secularizaci&oacute;n institucional progresiva, pero incompleta, marcada m&aacute;s por la negociaci&oacute;n que por la confrontaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, reducir la visita del Papa a una cuesti&oacute;n de relaciones Iglesia-Estado ser&iacute;a insuficiente. Hay otros elementos contextuales que resultan decisivos.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n XIV aterriza en una sociedad atravesada por incertidumbres crecientes. La guerra en Europa, la crisis clim&aacute;tica, la revoluci&oacute;n de la inteligencia artificial, la precariedad econ&oacute;mica de las nuevas generaciones, la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica o la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de control sobre el futuro configuran un escenario de inseguridad colectiva que trasciende fronteras e ideolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente aqu&iacute; donde aparece una de las grandes contradicciones de nuestro tiempo: mientras disminuye la pr&aacute;ctica religiosa, aumenta la necesidad de referentes morales y de relatos capaces de ofrecer sentido. El fil&oacute;sofo alem&aacute;n J&uuml;rgen Habermas aludi&oacute; a esta situaci&oacute;n mediante el concepto de &ldquo;sociedad postsecular&rdquo;, en la que la secularizaci&oacute;n no ha eliminado la relevancia p&uacute;blica de la religi&oacute;n, sino que la ha transformado.
    </p><p class="article-text">
        Pero la secularizaci&oacute;n impulsada por la modernidad no ha conseguido paliar la antropol&oacute;gica necesidad de orientaci&oacute;n existencial de los humanos. La ciencia no despacha verdades can&oacute;nicas como la religi&oacute;n, as&iacute; que las buscamos en otras parte: identidades pol&iacute;ticas, comunidades digitales, nacionalismos, discursos tecnol&oacute;gicos o nuevas formas de espiritualidad individual. Y por eso precisamente la audiencia potencial de Le&oacute;n XIV va mucho m&aacute;s all&aacute; de los creyentes. Su capacidad de influencia no depende tanto de la autoridad doctrinal de la Iglesia como de su condici&oacute;n de referente moral global en debates que preocupan al conjunto de la ciudadan&iacute;a: las migraciones, la desigualdad, la guerra, el deterioro democr&aacute;tico o la crisis ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente. El Papa visita una Espa&ntilde;a menos cat&oacute;lica que nunca, pero tambi&eacute;n una Espa&ntilde;a que, como buena parte de las democracias occidentales, parece m&aacute;s necesitada de sentido que hace una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Y es que las democracias liberales han demostrado una extraordinaria capacidad para garantizar derechos y gestionar intereses. Mucho menos &eacute;xito han tenido, sin embargo, a la hora de construir horizontes compartidos en sociedades cada vez m&aacute;s fragmentadas, polarizadas y desiguales. De ah&iacute; que figuras con una fuerte autoridad simb&oacute;lica sigan conservando capacidad de convocatoria incluso entre quienes no comparten sus creencias religiosas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la cuesti&oacute;n no es si Espa&ntilde;a vuelve a ser un pa&iacute;s cat&oacute;lico. No lo es. Tampoco si la Iglesia recuperar&aacute; la centralidad social que tuvo durante d&eacute;cadas. Probablemente tampoco. La pregunta relevante es qui&eacute;n proporciona hoy marcos de interpretaci&oacute;n compartidos en sociedades atravesadas por la incertidumbre y la desconfianza. Y hay que reconocer la habilidad pol&iacute;tica y comunicativa de Robert Prevost, cuyos mensajes est&aacute;n perfectamente construidos para trascender l&iacute;mites confesionales y postulados doctrinales para convertirse en puntos de referencia &eacute;ticos globales, y por eso mismo tambi&eacute;n pol&iacute;tico, de unas sociedades ah&iacute;tas de comodidades materiales pero ayunas de sentido. Quiz&aacute; esa sea la verdadera clave pol&iacute;tica de la visita de Le&oacute;n XIV.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/papa-espana-postsecular_129_13282651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Papa en la España postsecular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salud democrática, antagonismo normativo y redes algorítmicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salud-democratica-antagonismo-normativo-redes-algoritmicas_129_13281632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/848cc5d3-08f8-436a-8902-633f4b11e92e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente chino, Xi Jinping, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en una ceremonia en el Gran Salón del Pueblo para dar la bienvenida al mandatario norteamericano."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las causas del deterioro democrático son menos fáciles de identificar que sus manifestaciones. Los signos de autocratización pueden ser múltiples</p></div><p class="article-text">
        El profesor Levitsky, c&eacute;lebre profesor de Harvard y autor del superventas <em>C&oacute;mo mueren las democracias </em>(Levitsky et al., 2018), profiri&oacute; lo siguiente en una conferencia magistral a la que fui invitado en 2025 en la Universidad Cornell: &ldquo;A pesar del contexto internacional desfavorable, las democracias persisten&rdquo;. Esta frase deber&iacute;a tenerse en cuenta en todos los an&aacute;lisis sobre la crisis actual de la democracia y los procesos que han venido a denominarse de autocratizaci&oacute;n, a fin de no caer en el tipo de fatalismos que hoy prolifera y que capta m&aacute;s f&aacute;cilmente la atenci&oacute;n de las audiencias.
    </p><p class="article-text">
        Las democracias est&aacute;n en crisis, s&iacute;. Pero esta crisis no supone una teleolog&iacute;a negativa que conduce a la inexorable ca&iacute;da de un r&eacute;gimen democr&aacute;tico tras otro &mdash;al igual que la afirmaci&oacute;n de Fukuyama del fin de la historia no implic&oacute; un avance ininterrumpido de los procesos de democratizaci&oacute;n (Fukuyama, 1992) en el mundo&mdash;. Esta crisis, seg&uacute;n V-Dem, una de las tres organizaciones cuyos indicadores sobre calidad democr&aacute;tica son m&aacute;s reconocidos &mdash;junto con <em>Freedom House </em>y <em>The Economist&mdash;,</em> se asocia con tres fen&oacute;menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primero es que la democratizaci&oacute;n mundial experiment&oacute; tres olas que llegaron a su pico en 2016, con 95 pa&iacute;ses democr&aacute;ticos; en cambio, en 2025, hay 87. El segundo es que, a lo largo del siglo XX, tambi&eacute;n hubo dos olas de autocratizaci&oacute;n; y el siglo XXI parece que est&aacute; sufriendo una tercera ola, puesto que en 2004 hab&iacute;a 82 autocracias y, en 2025, 92 (Limberg et al, 2026). El tercero es que esta tercera ola, a diferencia de las dos primeras &mdash;que impactaron sobre sistemas pol&iacute;ticos ya algo autocr&aacute;ticos&mdash;, est&aacute; afectando a las democracias occidentales principalmente (L&uuml;hrmann et al, 2019).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las causas del deterioro democr&aacute;tico son menos f&aacute;ciles de identificar que sus manifestaciones. Los signos de autocratizaci&oacute;n pueden ser m&uacute;ltiples: la politizaci&oacute;n de las instituciones que menoscaba la separaci&oacute;n de poderes; la reducci&oacute;n de las libertades individuales; los intentos de modificar las leyes para ampliar el tiempo en el gobierno; el ataque a la prensa libre y a la libertad de expresi&oacute;n; el recurso excesivo del decreto ley o de las &oacute;rdenes ejecutivas; la realizaci&oacute;n de elecciones sin medidas de seguridad que blinden la libertad de voto; el ejercicio del gobierno bajo el estado de excepci&oacute;n; la corrupci&oacute;n y la poca transparencia; el debilitamiento de los contrapesos; la erosi&oacute;n del Estado de derecho; la persecuci&oacute;n de las minor&iacute;as; o el auge de la polarizaci&oacute;n, del populismo y de la demagogia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las causas, en cambio, de acuerdo con algunas de las teor&iacute;as m&aacute;s consolidadas en la materia (Ziblatt et al., 2024), no son tantas, y tienen mucho que ver con tres compromisos t&aacute;citos entre los partidos: a) respetar a la oposici&oacute;n como adversario leg&iacute;timo, b) comprometerse a no usar las instituciones, cuando se llega al poder, con fines partidistas e interesados, y c) no recurrir a candidatos con tintes autoritarios, aunque supongan un gran tir&oacute;n electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los signos de este deterioro, la polarizaci&oacute;n, brota principalmente como estrategia de movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica inducida por los partidos, que recurren a todo tipo de narrativas para encontrar nichos de votantes &mdash;explotando el potencial de las redes&mdash;, tal como la del rechazo a la migraci&oacute;n, desde&ntilde;ando el conocimiento y la verdad y azuzando las emociones m&aacute;s b&aacute;sicas y las identidades primarias. Sin embargo, hay un contexto cultural e ideol&oacute;gico m&aacute;s sutil y profundo que favorece esta tendencia.
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades modernas occidentales han adoptado, principalmente, sistemas pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos liberales. Incluso aquellos Estados que abogan por una democracia social se han fundido con un tipo de liberalismo que coloca a la libertad individual &mdash;en contraposici&oacute;n al pueblo, la naci&oacute;n o la comunidad&mdash; como el valor m&aacute;s importante alrededor del cual se ha de vertebrar la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y social. Vinculada a la libertad individual, adem&aacute;s, se ha consolidado una noci&oacute;n de excelencia que plantea que la competici&oacute;n logra extraer lo mejor de la sociedad en su conjunto. Es decir, se parte de la base de que los individuos, libres, buscando sus intereses propios, y compitiendo en condiciones de igualdad, logran generar la mejor sociedad posible para todos.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en los tipos de desigualdad que ha propiciado esta ideolog&iacute;a, especialmente en ausencia de regulaci&oacute;n estatal y moral &mdash;los dos marcos que Adam Smith consideraba esenciales para que la mano invisible operara beneficiosamente&mdash;, estos planteamientos han engendrado una din&aacute;mica cultural propia: el antagonismo normativo.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de antagonismo normativo relacional, que no solo describe, sino que prescribe comportamientos, tiene diferentes ramificaciones. Por un lado, los diferentes subsistemas sociales han asumido la competici&oacute;n y el conflicto como principios articuladores de su funcionamiento: el sistema jur&iacute;dico enfrenta acusaci&oacute;n y defensa, as&iacute; como partes enfrentadas, para lograr la verdad y la justicia; la econom&iacute;a se basa en la competencia por los mejores precios, productos y servicios; la pol&iacute;tica de los partidos, tanto la interna como la externa, nutre la competici&oacute;n entre facciones para supuestamente lograr las mejores ideas y propuestas; los medios de comunicaci&oacute;n compiten por audiencias y explotan el conflicto visceral para conectar con el gran p&uacute;blico; la academia se vertebra sobre la competencia para plazas, proyectos y becas; incluso los movimientos sociales hacen de la lucha y la confrontaci&oacute;n su estrategia central para lograr derechos (Karlberg, 2004; Garc&iacute;a-Magari&ntilde;o, 2017).
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, este clima cultural se ha convertido en un caldo de cultivo propicio del que emergen ciertas tendencias que amenazan la convivencia y debilitan la democracia, tales como la xenofobia y otras formas de prejuicios, la desinformaci&oacute;n, la radicalizaci&oacute;n violenta, los discursos de odio y la misma la polarizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, desde la d&eacute;cada de los 60, las estrategias de m&aacute;rquetin pol&iacute;tico han incluido una suerte de polarizaci&oacute;n inducida para encontrar nichos electorales diferenciados. Esta estrategia, cuando las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas eran algo que ocurr&iacute;a cada varios a&ntilde;os por un per&iacute;odo corto antes de las elecciones, se pod&iacute;a absorber como un residuo sin demasiada importancia que el cuerpo social metabolizaba. Sin embargo, desde que, por un lado, se televisan y graban los debates parlamentarios y, por el otro, se reducen los per&iacute;odos entre elecciones y se alargan los per&iacute;odos de campa&ntilde;a, la polarizaci&oacute;n dej&oacute; de poderse asimilar.
    </p><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as basadas en la polarizaci&oacute;n, adem&aacute;s, utilizaban los canales de los medios de comunicaci&oacute;n de masas para ampliar las audiencias. Sin minusvalorar su impacto en la opini&oacute;n p&uacute;blica y su poder de influencia, estos medios, a partir del siglo XXI, han sido desbordados por dos nuevos instrumentos que amplifican casi infinitamente la capacidad de persuadir y de propagar mensajes: las redes sociales y los sistemas de inteligencia artificial. Las primeras enganchan intencionalmente a las personas en entornos de resonancia donde la sugesti&oacute;n crece con el tiempo dedicado a ellas. Los segundos multiplican exponencialmente los mensajes y aumentan quir&uacute;rgicamente la punter&iacute;a para llegar a quien se pretende.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico parece claro. Ahora es necesario un debate p&uacute;blico racional y sosegado para encontrar soluciones. Probablemente, el tono ecu&aacute;nime en s&iacute; sea parte de la soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio García-Magariño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salud-democratica-antagonismo-normativo-redes-algoritmicas_129_13281632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salud democrática, antagonismo normativo y redes algorítmicas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['The Boring Company']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/the-boring-company_129_13280266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5156f2d9-f24c-4206-a4b9-af4acc7f44fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x320y183.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;The Boring Company&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bueno, pues lo han hecho. Ya han firmado el acuerdo entre Estados Unidos y Rusia para que Elon Musk construya el túnel submarino más largo del mundo, cruzando los 88 kilómetros que separan ambas potencias en “conflicto”. ¿Para intensificar las amigables relaciones entre Trump y Putin? Pues va a ser que no</p></div><p class="article-text">
        Bueno, pues lo han hecho. Ya han firmado el acuerdo entre Estados Unidos y Rusia para que Elon Musk construya el t&uacute;nel submarino m&aacute;s largo del mundo, cruzando los 88 kil&oacute;metros que separan ambas potencias en &ldquo;conflicto&rdquo;. Cabe recordar que el Estrecho se ha cruzado hist&oacute;ricamente a pie en invierno, cuando el mar se congela, aunque es extremadamente peligroso e ilegal. Por tanto, hace falta este t&uacute;nel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para intensificar las amigables relaciones entre Trump y Putin? Pues va a ser que no. &iquest;Recuerdan el empe&ntilde;o de Trump en comprar Groenlandia para ampliar su acceso al &Aacute;rtico?. Bueno, pues ya lo tiene m&aacute;s f&aacute;cil. Lo que verdaderamente interesa es el intercambio comercial de recursos, especialmente,&nbsp;minerales y energ&eacute;ticos, de los que Siberia -ergo, Rusia- va sobrada. Porque la compa&ntilde;&iacute;a de ingenier&iacute;a civil de Musk, T<em>he Boring Company </em>-que s&iacute;, que es as&iacute; como se llama-, tambi&eacute;n va a construir un gasoducto y un oleoducto por el mismo precio. &iquest;C&oacute;mo? &iquest;Pero no nos hab&iacute;amos comprometido a sancionar a Rusia no compr&aacute;ndole petr&oacute;leo ni gas? &iexcl;Ah!, que eso queda para los europeos&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya lo adelantamos hace meses en este peri&oacute;dico, cuando comentamos la jugada maestra de la Uni&oacute;n Europea prohibi&eacute;ndonos a nosotros mismos la compra de crudo ruso y sus derivados a Rusia y a otros terceros pa&iacute;ses. Excepto a los amigos, claro. Porque, en el Consejo Europeo del 17 de julio de 2025, sancionamos a Rusia con la decisi&oacute;n de que s&oacute;lo comprar&iacute;amos petr&oacute;leo ruso a nuestros amigos: Estados Unidos, Reino Unido, Canad&aacute;, Suiza y Noruega. Al resto del mundo, no, que nos lo vend&iacute;a m&aacute;s barato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de una m&aacute;s de los centenares de sanciones individuales y colectivas aprobadas entre los 20 paquetes legislativos -en preparaci&oacute;n, el 21&ordm;- que el Gobierno de Bruselas aplica al Kremlin desde la invasi&oacute;n de Ucrania en febrero de 2022. No somos los &uacute;nicos, claro, tambi&eacute;n Estados Unidos o Canad&aacute;, Corea del Sur y Jap&oacute;n est&aacute;n entre los pa&iacute;ses aliados que condenan con sanciones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas la &ldquo;operaci&oacute;n especial&rdquo; rusa. Pero unos lo saben aprovechar mejor que otros. Es el caso de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Bajo una lluvia de drones, Kirill Dmitriev confirm&oacute; la firma de este proyecto en el Foro Econ&oacute;mico Internacjonal de San Petersburgo, donde, pese al incremento de las sanciones estadounidenses a Rusia 48 horas antes, la presencia de enviados de Trump no pas&oacute; desapercibida. &ldquo;Funcionarios rusos y estadounidenses firmar&aacute;n ma&ntilde;ana un acuerdo para la construcci&oacute;n de un t&uacute;nel bajo el estrecho de Bering, entre Chukotka y Alaska&rdquo;, coment&oacute; el enviado del Kremlin.
    </p><p class="article-text">
        Mis fuentes en Mosc&uacute; me acaban de pasar la informaci&oacute;n, que en el mundo occidental tarda en llegar por la censura europea a los medios rusos: &ldquo;El jefe del Fondo Ruso de Inversi&oacute;n Directa (RFPI, por sus siglas en ruso) inform&oacute; sobre la firma de un acuerdo para el dise&ntilde;o de un t&uacute;nel a trav&eacute;s del Estrecho de Bering, que conectar&iacute;a Rusia y Estados Unidos. No proporcion&oacute; detalles sobre el proyecto. Esta ambiciosa idea ya hab&iacute;a sido considerada hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os&rdquo;, seg&uacute;n inform&oacute; RBC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia es muy bonita. Las ideas para conectar Rusia y los Estados Unidos por una carretera de transporte a trav&eacute;s del Estrecho de Bering surgieron a finales de los siglos XIX y XX. Seg&uacute;n publicaba The Telegraph en 1890, el gobernador de Colorado, William Gilpin, propuso construir un puente sobre el estrecho de Bering. The New York Times lo recog&iacute;a tambi&eacute;n en 1906, cuando el emperador ruso Nicol&aacute;s II permiti&oacute; que el sindicato estadounidense, representado por el franc&eacute;s Loic de Lobel, comenzara a trabajar en un proyecto para crear una conexi&oacute;n ferroviaria de Siberia a Alaska con la construcci&oacute;n de puentes y t&uacute;neles a trav&eacute;s de este Estrecho.
    </p><p class="article-text">
        Pero el proyecto se puso sobre la mesa en octubre del a&ntilde;o pasado, tras reanudar ambos pa&iacute;ses las relaciones durante la visita de Putin a Alaska. La siguiente etapa es la preparaci&oacute;n de un estudio de viabilidad del proyecto, al que se ha invitado a los representantes de los pa&iacute;ses asi&aacute;ticos para participar en el dise&ntilde;o. No creo que haya ning&uacute;n problema con Elon Musk, dada la ilusi&oacute;n que le hizo visitar China con su hijo peque&ntilde;o, como parte de la comitiva comercial de Trump en su encuentro institucional con Xi Jinping.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, fue el mismo Dmitriev quien propuso la construcci&oacute;n de un t&uacute;nel a Elon Musk, a trav&eacute;s de un twit en X: &ldquo;Imagina que el t&uacute;nel Putin-Trump conecta a Rusia y Estados Unidos (sic). &iexcl;Construyamos el futuro juntos!&rdquo;. Efectivamente, el sue&ntilde;o de Donald Trump cuando lleg&oacute; de nuevo a la Casa Blanca con una original propuesta para Vladimir Putin: &ldquo;Te ayudo a reparar el Nord Stream -al parecer, sab&iacute;an por d&oacute;nde se hab&iacute;a &lsquo;roto&rsquo;- y, cambio, yo me ocupo de distribuir tu gas por toda la Uni&oacute;n Europea&rdquo;. Es que no tenemos memoria, pero en las hemerotecas podemos hallar esta feliz idea, alrededor de marzo del a&ntilde;o pasado. Aunque parezcan mil a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seguimos con el ambicioso t&uacute;nel. Seg&uacute;n el jefe de RDIF, &ldquo;el proyecto puede implementarse en menos de ocho a&ntilde;os, y su coste no superar&aacute; los ocho mil millones de d&oacute;lares&rdquo;. Una minucia si, con ello, Estados Unidos consigue el petr&oacute;leo y el gas que necesita Europa. Es decir, cumplir&aacute; su promesa de convertirse en el distribuidor de los recursos energ&eacute;ticos que tanto necesitamos desde que decidimos &ldquo;auto sancionarnos&rdquo; no compr&aacute;ndole el petr&oacute;leo y el gas -barato- directamente a Rusia. Aunque, para ello, el gas ruso tenga que dar la vuelta al mundo&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/the-boring-company_129_13280266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['The Boring Company']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Elon Musk,Vladímir Putin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León XIV ante el retroceso de las democracias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/leon-xiv-retroceso-democracias_129_13279690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b743e9b-0e4b-4e01-9190-90bf0022a84d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="León XIV ante el retroceso de las democracias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca un pontífice de una monarquía electiva, la Iglesia, había teorizado de esa forma tan actual lo que es una verdadera democracia. Y ocurre cuando el retroceso de esa democracia en el mundo necesita de una fuerza ética que transcienda una concreta religión o creencia</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses he publicado en este diario digital dos art&iacute;culos sobre el pont&iacute;fice que nos visita en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El primero se llama '<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Los desaf&iacute;os geopol&iacute;ticos de Le&oacute;n XIV</a>'. Se refiere a tres acontecimientos dram&aacute;ticos que adquieren una naturaleza global: las guerras que arrasan el planeta; la cuesti&oacute;n migratoria en nuestro <em>invierno demogr&aacute;fico</em> y la herida en el orden internacional infligida por Trump y Putin.
    </p><p class="article-text">
        El segundo de los art&iacute;culos lleva por t&iacute;tulo: '<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Papa americano contra la arrogancia del dinero</a>&ldquo;. Se centra en la posici&oacute;n n&iacute;tidamente opuesta de Robert Prevost a su n&eacute;mesis, Donald Trump, un presidente que ha deteriorado el sistema constitucional de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        En ambos art&iacute;culos late una actitud de Le&oacute;n XIV que se ha hecho a&uacute;n m&aacute;s expl&iacute;cita y elocuente en su reciente enc&iacute;clica 'Magnifica Humanitas'. Me refiero a la personalidad del Papa que afronta directamente una misi&oacute;n pol&iacute;tica y, a la vez, moral: la absoluta defensa de la democracia. Ello convive con las cr&iacute;ticas que cabe hacer a una instituci&oacute;n, la Iglesia cat&oacute;lica, a la que le cuesta reconocer conductas como la pederastia o la discriminaci&oacute;n interna a la mujer.
    </p><p class="article-text">
        El alma democr&aacute;tica de los mensajes de Le&oacute;n XIV tiene diferentes dimensiones. La m&aacute;s contundente, su discurso contra las guerras permanentes que se desencadenan en un mundo &ldquo;devastado por tiranos&rdquo; (Camer&uacute;n, 16 de abril de 2026). No existe la &ldquo;guerra justa&rdquo; para Le&oacute;n XIV, que considera sobrepasado ese viejo concepto, resucitado absurdamente por el vicepresidente de EEUU Vance.
    </p><p class="article-text">
        El discurso del Papa contra la violencia le lleva a expresar en la enc&iacute;clica la necesidad de &ldquo;desarmar&rdquo; la Inteligencia Artificial, una tecnolog&iacute;a que puede debilitar la democracia misma.
    </p><p class="article-text">
        La democracia en la que cree el pont&iacute;fice se extiende m&aacute;s all&aacute; de la din&aacute;mica electoral. Lo dice as&iacute;: &ldquo;Tiendo a pensar que cuando la Iglesia habla acerca de la moralidad, el &uacute;nico asunto es el sexual. En realidad, creo que hay muchos m&aacute;s grandes e importantes asuntos, como la justicia, la igualdad, la libertad de religi&oacute;n, que deber&iacute;an tener prioridad&rdquo;. Le&oacute;n XIV enuncia, pues, transformaciones m&aacute;s all&aacute; de la econom&iacute;a, a la que no considera ineluctable. Tampoco a la &ldquo;idolatr&iacute;a del beneficio&rdquo; en el orden postliberal.
    </p><p class="article-text">
        La democracia no se desarrolla solo en el interior de la naci&oacute;n. Le&oacute;n XIV propugna el multilateralismo ahora en asedio, entre otras cosas para que peque&ntilde;os grupos no condicionen los procesos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n XIV piensa en una democracia en la que tienen cabida los inmigrantes, &ldquo;s&iacute;mbolo de los rechazados de la sociedad mundializada&rdquo;. Se sit&uacute;a as&iacute; en confrontaci&oacute;n con la racista y creciente ultraderecha. Su interpretaci&oacute;n de las migraciones recuerda al Papa Francisco, que la entend&iacute;a como un resultado de la pol&iacute;tica colonial de los pa&iacute;ses occidentales.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo hambriento de autoridad moral, el Papa americano, opuesto expl&iacute;citamente al presidente americano y a MAGA, deviene, sin pretenderlo, un l&iacute;der global, precisamente cuando el planeta evoluciona de un modo preocupante, retrocediendo desde el orden liberal de la segunda mitad del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Es parad&oacute;jico que la <em>auctoritas</em> papal tenga hoy un liderazgo internacional que transciende a los 1.400 millones de cat&oacute;licos, convirti&eacute;ndose en referencia de los valores democr&aacute;ticos para todas las personas, con independencia de su adscripci&oacute;n ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Ese liderazgo es hoy necesario. Sucede que, por vez primera en el &uacute;ltimo siglo, hay m&aacute;s autocracias que democracias en el mundo (datos del informe de 2025 de V-Dem), y que solo un 7% de los habitantes de La Tierra viven en lo que V-Dem llama &ldquo;democracias liberales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las democracias retroceden y el l&iacute;der de la Iglesia Cat&oacute;lica alza una voz supranacional para ponerse del lado de los derechos humanos. As&iacute; que Le&oacute;n XIV llena ese espacio ahora vac&iacute;o, que est&aacute; siendo aprovechado por la pol&iacute;tica m&aacute;s reaccionaria e involucionista.
    </p><p class="article-text">
        En un mensaje a la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (14 de abril de 2026) Le&oacute;n XIV afirm&oacute; que la concentraci&oacute;n de poder tecnol&oacute;gico es una amenaza a la democracia y a la participaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Esa posici&oacute;n tan definida le ha conducido de modo natural a plantear, como dijimos antes, una deliberaci&oacute;n cr&iacute;tica sobre la Inteligencia Artificial, cuya utilizaci&oacute;n incontrolada ve como una amenaza (posible, no determinante) a la propia democracia. Su enc&iacute;clica expone el peligro que conlleva una concentraci&oacute;n de poder tecnol&oacute;gico como la que ya hay en grandes corporaciones privadas.
    </p><p class="article-text">
        En 'Magnifica Humanitas' no critica la tecnolog&iacute;a basada en Inteligencia Artificial, sino la ausencia de responsabilidad en la propiedad en manos privadas de esa disruptiva tecnolog&iacute;a. Es una cuesti&oacute;n de poder. No de tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n XIV lo dice as&iacute;: &ldquo;La tecnolog&iacute;a tiene el poder para sanar, conectar, educar y proteger nuestra casa com&uacute;n; pero tambi&eacute;n puede dividir, excluir y generar nuevas formas de injusticia&rdquo;. La tecnolog&iacute;a nunca es neutral.
    </p><p class="article-text">
        Cuando tecnolog&iacute;as digitales est&aacute;n en poder de un n&uacute;mero limitado de actores privados, se requieren contrapesos poderosos, que protejan los datos personales y fortalezcan los procesos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Nunca un pont&iacute;fice de una monarqu&iacute;a electiva, la Iglesia, hab&iacute;a teorizado de esa forma tan actual lo que es una verdadera democracia. Y ocurre cuando el retroceso de esa democracia en el mundo necesita de una fuerza &eacute;tica que transcienda una concreta religi&oacute;n o creencia.
    </p><p class="article-text">
        Ese rol lo ejerce de facto en estos momentos Le&oacute;n XIV, nuestro visitante. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego López Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/leon-xiv-retroceso-democracias_129_13279690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León XIV ante el retroceso de las democracias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En defensa (de nuevo) del PSOE y de Pedro Sánchez ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/defensa-nuevo-psoe-pedro-sanchez_129_13275210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7be49e3a-c4d4-4dbf-ad3d-798b02a13981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En defensa (de nuevo) del PSOE y de Pedro Sánchez "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos impedir que los muros de la Constitución y la democracia se desmoronen y lo haremos con determinación. No piensen que bajaremos los brazos, sino todo lo contrario, en defensa de las creencias que profesamos los socialdemócratas</p></div><p class="article-text">
        El verano pasado publiqu&eacute; un art&iacute;culo similar (<em>El Pa&iacute;s</em>, 26/26/2025).Tomo de nuevo la pluma para, sin asomo de esp&iacute;ritu acr&iacute;tico, defender los principios que encarna el PSOE. Entonces nos encontramos con hechos graves protagonizados&nbsp;primero por &Aacute;balos y despu&eacute;s por&nbsp;Cerd&aacute;n (ambos expulsados del partido).&nbsp;Hoy, otros asuntos, de distinto nivel, afectan a mi partido.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar que quienes delinquen (presuntamente) son personas y que las organizaciones s&oacute;lo pueden ser declaradas penalmente responsables si sus dirigentes cometen delitos en su nombre y en su beneficio, directo o indirecto (del partido), lo que, hasta ahora, en modo alguno ha ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        En todos estos casos, lo que se juzga son conductas individuales, no el conjunto de ideas, creencias y valores fundamentales que estructuran la forma en que una persona o un grupo interpretan el mundo. Es decir, la ideolog&iacute;a, que es como la ciencia pol&iacute;tica denomina a los valores descritos. Y la socialdemocracia, que encarna el PSOE, visto el estado del mundo, es m&aacute;s necesaria que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Por importantes y llamativos (medi&aacute;ticamente) que resulten algunos casos, si la responsabilidad es individual, sobre el individuo debe recaer, sean situaciones que tienen m&aacute;s de c&oacute;micas y chapuceras (caso Leire, que parece, seg&uacute;n el auto del juez, una prolongaci&oacute;n del caso Cerd&aacute;n dirigida a protegerse a s&iacute; mismo), o de distinto nivel, como el que afecta al presidente Zapatero (que tiene derecho a su defensa y los tribunales la obligaci&oacute;n, en su caso, de mostrar de forma fehaciente su culpabilidad, lo que, visto el sumario, no creo que ocurra).
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo, pues, en el caso de que la organizaci&oacute;n hubiera obtenido un beneficio directo o indirecto, podr&iacute;a exigirse responsabilidad al PSOE. En todo caso, deben sus dirigentes colaborar estrechamente con la justicia e investigar a fondo las acusaciones para demostrar que jam&aacute;s han sido c&oacute;mplices de esas conductas presuntamente delictivas. En ello, como en tantas otras cosas, nos diferenciamos de las pr&aacute;cticas que utiliza la derecha espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Se habla a menudo de <em>lawfare, </em>contracci&oacute;n de <em>law</em>&nbsp;('ley') y&nbsp;<em>warfare</em>&nbsp;('guerra') y que se traduce habitualmente como la utilizaci&oacute;n abusiva o ilegal de las instancias judiciales manteniendo una apariencia de legalidad, para inhabilitar o provocar el repudio popular contra un oponente. En este sentido, no creo que los tribunales espa&ntilde;oles hayan ca&iacute;do en esa pr&aacute;ctica, a pesar de instrucciones muy defectuosas, casualidades contrarias a la raz&oacute;n o condenas, algunas del m&aacute;ximo &oacute;rgano jurisdiccional, muy discutibles. Y&nbsp;ello porque la Justicia es un conjunto, con mecanismos para depurar los excesos, arbitrariedades e injusticias.
    </p><p class="article-text">
        De otra parte, conviene recordar que &nbsp;el diccionario de lengua inglesa de Oxford define el <em>lawfare</em> como &ldquo;acciones judiciales emprendidas como parte de una campa&ntilde;a en contra de un pa&iacute;s o grupo&rdquo;.&nbsp;En este sentido, es evidente que ello ocurre en Espa&ntilde;a. Desde hace ocho a&ntilde;os, las fuerzas conservadoras (PP y Vox) han negado la legitimidad del actual Gobierno y han procurado, con artes dudosamente democr&aacute;ticas, incluyendo denuncias falsas ante los tribunales, derribarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hay demasiado en juego como para mirar hacia otro lado y adoptar una actitud pasiva. Y a quien afecta es al conjunto de la sociedad espa&ntilde;ola. Las ideolog&iacute;as iluminan nuestra comprensi&oacute;n del mundo y la nuestra resulta esencial para la misma. Escribi&oacute; Borges en un famoso poema: &ldquo;No nos une el amor, sino el espanto&rdquo;. A millones de espa&ntilde;oles nos une el amor a unos principios que, de forma muy resumida, ser&iacute;an estos: queremos la paz, no la guerra; defendemos la radical igualdad de mujeres y hombres; luchamos por una mejor distribuci&oacute;n de la riqueza a favor de la inmensa mayor&iacute;a; queremos cuidar nuestro planeta para que no se extinga, ante las alarmantes muestras que ofrece el cambio clim&aacute;tico. En todos estos campos, la gesti&oacute;n del Gobierno presidido por Pedro S&aacute;nchez ha arrojado resultados muy positivos, a pesar de los problemas que a&uacute;n enfrentamos. Y no habr&iacute;a sido as&iacute; con un Gobierno PP-Vox, como se encargan de recordarnos todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Si tuviera que elegir una sola imagen en la defensa de la gesti&oacute;n del presidente del Gobierno, que&nbsp;mereciera, por s&iacute; misma, el ejercicio del poder durante estos ocho a&ntilde;os, ser&iacute;a esta: las portadas de los diarios&nbsp;nos han mostrado&nbsp;a todos los efectos tr&aacute;gicos de la guerra, injusta e ilegal, en Palestina: varias personas, presumiblemente sus padres o familiares, sosten&iacute;an en sus brazos peque&ntilde;os sudarios blancos de ni&ntilde;os inocentes asesinados. M&aacute;s de 50.000, seg&uacute;n Naciones Unidas, han muerto as&iacute;.&nbsp;Confieso, como Neruda, que he llorado, contemplando esa tragedia. Soy padre, soy abuelo, y cualquiera de nuestros ni&ntilde;os podr&iacute;a haber sufrido esa suerte. No ha sido as&iacute;, pues no nacieron en el lugar equivocado, como los ni&ntilde;os de Gaza. En la terrible oscuridad del dolor, s&oacute;lo queda un consuelo: la voz, primero &uacute;nica, luego con otros acompa&ntilde;amientos, clara, valiente, de Pedro S&aacute;nchez en defensa de los principios universales, los derechos y dignidad del ser humano. S&oacute;lo por ello merece mi reconocimiento permanente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos une el espanto, que dir&iacute;a Borges. El espanto ante lo que puede venir de la mano de la derecha espa&ntilde;ola, la que gobern&oacute; (PP) y ha abandonado sus principios relativamente moderados y reformistas, para abrazar los radicales de Vox y pretende, de nuevo, gobernar con ellos. La de quienes apoyaron descaradamente la guerra ilegal de Trump y Netanyahu o adoptaron posiciones tibias cuando vieron el rechazo de la inmensa mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles a la misma. La de quienes se oponen a los derechos de la mujer o al freno al destructor cambio clim&aacute;tico. En fin, la de quienes imponen eso que llaman la prioridad nacional, lo que nos llevar&iacute;a a ser expulsados de la Uni&oacute;n Europea, pues deber&iacute;an decirnos si restringir derechos fundamentales como el acceso a los servicios esenciales, Sanidad o Educaci&oacute;n, o a ayudas vitales para el desarrollo de la personalidad, de car&aacute;cter social o acceso a la vivienda, se negar&aacute;n a ciudadanos europeos que residen en Espa&ntilde;a, pues la prioridad s&oacute;lo afectar&aacute; a ciudadanos espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Quienes as&iacute; se comportan, no pueden gobernar Espa&ntilde;a. Recuerdo los versos melanc&oacute;licos del soneto de Quevedo: &ldquo;Mir&eacute; los muros de la patria m&iacute;a, si un tiempo fuertes, ya desmoronados&rdquo;. Los muros de mi patria son la Constituci&oacute;n y la democracia, sometidos hoy a la continua tensi&oacute;n de quienes no aceptaron el resultado de las urnas, y se comportan en el Parlamento, &aacute;gora sagrada de la palabra, como artilleros que, primero disparan y despu&eacute;s preguntan. Debemos impedir que esos muros se desmoronen y lo haremos con determinaci&oacute;n. No piensen que bajaremos los brazos, sino todo lo contrario, en defensa de las creencias que profesamos.
    </p><p class="article-text">
        Y, si en relaci&oacute;n a las responsabilidades de mi partido yerro, ser&eacute; el primero en exigirlas con voz clara y contundente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Caldera Sánchez-Capitán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/defensa-nuevo-psoe-pedro-sanchez_129_13275210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En defensa (de nuevo) del PSOE y de Pedro Sánchez ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Justicia,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El silencio también es violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/silencio-violencia_129_13269707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d66a0a6-7776-4305-9518-94a12af98f6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El silencio también es violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Palestina no constituye una excepción. El último informe del secretario general de la ONU sobre violencia sexual relacionada con los conflictos, presentado en abril pasado, verificó 9.788 casos de violencia sexual relacionada con los conflictos en 2025</p></div><p class="article-text">
        Mientras las im&aacute;genes de destrucci&oacute;n de Palestina ocupan portadas y titulares, otra violencia contin&uacute;a creciendo imparable lejos del foco medi&aacute;tico. La violencia sexual y de g&eacute;nero contra ni&ntilde;as y mujeres palestinas aumenta exponencialmente en Gaza y Cisjordania. No es un da&ntilde;o colateral ni una consecuencia inevitable de un conflicto armado. Es una grave violaci&oacute;n de derechos humanos que en este caso adquiere una gravedad especial por el contexto de genocidio, ocupaci&oacute;n ilegal, desplazamiento forzoso, detenci&oacute;n y colapso institucional. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante no es solo que esta violencia exista. Es que el mundo sigue sin responder con la contundencia que exige. Y cuando la comunidad internacional mira hacia otro lado ante violaciones sistem&aacute;ticas de derechos humanos y del Derecho Internacional, cuando ignora la violencia sexual y de g&eacute;nero, el silencio deja de ser neutral para convertirse en complicidad.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones palestinas, particularmente las feministas y las de derechos de las mujeres, llevan a&ntilde;os documentando esta realidad con evidencias y testimonios. Gracias a ello, la Comisi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n de la ONU denunci&oacute;, en marzo de 2025, que la violencia sexual (incluida la tortura sexual) se ha convertido en &ldquo;una herramienta de la ocupaci&oacute;n israel&iacute;, perpetrando genocidio y perpetuando el sistema de opresi&oacute;n mediante la intimidaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina y su desplazamiento forzoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta violencia atraviesa toda la arquitectura de la ocupaci&oacute;n, y se manifiesta en centros de detenci&oacute;n, puestos de control, incursiones militares y ataques constantes. Es ejercida a diario por las fuerzas de seguridad y por los colonos israel&iacute;es, en un contexto de total impunidad. La violencia sexual es empleada sistem&aacute;ticamente para aterrorizar, sobre todo, a mujeres y ni&ntilde;as y perpetuar, un sistema genocida y de opresi&oacute;n de toda la poblaci&oacute;n palestina. Un engranaje integral que infunde miedo, verg&uuml;enza, castigo, aislamiento de las supervivientes, para fracturar y desplazar forzosamente a las comunidades palestinas tanto en Gaza como en Cisjordania, incluido Jerusal&eacute;n Este. Se trata de una de las expresiones m&aacute;s extremas de violencia.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son devastadoras. Seg&uacute;n ONU Mujeres, m&aacute;s de 38.000 mujeres y ni&ntilde;as han muerto en Gaza desde octubre de 2023 hasta finales de 2025 y m&aacute;s de un mill&oacute;n han sido desplazadas. La destrucci&oacute;n deliberada de infraestructuras sanitarias y de protecci&oacute;n ha dejado a cientos de miles de ellas sin acceso a servicios esenciales de salud sexual y reproductiva o de atenci&oacute;n psicosocial. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud estima que m&aacute;s de 500.000 mujeres carecen actualmente de atenci&oacute;n b&aacute;sica. Al mismo tiempo, los refugios improvisados y los espacios superpoblados multiplican los riesgos de violencia sexual y de g&eacute;nero. Un reciente estudio de ActionAid Espa&ntilde;a se&ntilde;ala que el 78% de las mujeres encuestadas en Gaza afirm&oacute; haber sufrido al menos una forma de violencia sexual o de g&eacute;nero.
    </p><h2 class="article-text">Un mismo patr&oacute;n en muchos lugares</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, Palestina no constituye una excepci&oacute;n. Lo que ocurre all&iacute; forma parte de un patr&oacute;n documentado desde hace a&ntilde;os en numerosos conflictos. La violencia sexual se utiliza como arma de guerra, mecanismo de dominaci&oacute;n y herramienta de represi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe del secretario general de la ONU sobre violencia sexual relacionada con los conflictos, presentado en abril de 2026 por la Representante Especial Pramila Patten, verific&oacute; 9.788 casos de violencia sexual relacionada con los conflictos en 2025. La cifra supone m&aacute;s del doble de la registrada el a&ntilde;o anterior y la ONU advierte de que est&aacute; muy lejos de reflejar la verdadera dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno. Violaciones, esclavitud sexual y secuestros siguen utiliz&aacute;ndose como arma de guerra y represi&oacute;n pol&iacute;tica en pa&iacute;ses como Sud&aacute;n, Hait&iacute;, Somalia, Sud&aacute;n del Sur, Myanmar y Rep&uacute;blica Centroafricana. Los casos documentados se caracterizan por una brutalidad extrema y afectan mayoritariamente a mujeres y ni&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        En Ucrania, la ONU document&oacute; al menos 310 casos atribuidos a fuerzas rusas, incluidos abusos contra personas detenidas y prisioneros de guerra. En Sud&aacute;n, la violencia sexual se utiliza de forma generalizada para aterrorizar y desplazar comunidades, con casos de violaciones masivas, esclavitud sexual y matrimonios forzados. En Hait&iacute;, las bandas armadas emplean las violaciones y agresiones sexuales como mecanismo deliberado de dominaci&oacute;n y castigo colectivo en los territorios que controlan.
    </p><p class="article-text">
        El informe incluye adem&aacute;s una lista de 77 entidades gubernamentales y no gubernamentales responsables de perpetrar violencia sexual en conflictos, entre ellas las fuerzas armadas y de seguridad rusas, israel&iacute;es, as&iacute; como militantes de Ham&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el este de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, entre enero y septiembre de 2025, el Fondo de Poblaci&oacute;n de las Naciones Unidas (UNFPA) denunci&oacute; m&aacute;s de 80 000 casos de violaci&oacute;n, lo que supone un aumento del 32 % con respecto al mismo periodo de 2024. Personal militar y grupos armados perpetran ataques contra grupos &eacute;tnicos concretos; secuestros y raptos con fines de esclavitud sexual; y violaciones en granjas y otros lugares de trabajo o mientras las mujeres y las ni&ntilde;as se encontraban en tr&aacute;nsito. Adem&aacute;s, los recortes repentinos de la ayuda internacional de Estados Unidos interrumpieron bruscamente la atenci&oacute;n sanitaria de urgencia y otras formas de apoyo a miles de supervivientes de violencia sexual. Muchas contrajeron el VIH o quedaron embarazadas porque las cl&iacute;nicas y los hospitales del este del pa&iacute;s se quedaron sin existencias de kits de profilaxis postexposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No son, por tanto, casos aislados; responden a un patr&oacute;n de violencia muy espec&iacute;fico que requiere una respuesta pol&iacute;tica igualmente sistem&aacute;tica. La violencia sexual no es exclusiva de un conflicto ni de un &uacute;nico actor armado. Est&aacute; presente all&iacute; donde la guerra destruye instituciones, garant&iacute;as jur&iacute;dicas y mecanismos de protecci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La urgencia de un enfoque feminista</h2><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n de un enfoque integral de paz feminista implica ir m&aacute;s all&aacute; de la l&oacute;gica de conflicto militar, exige medidas claras que garanticen la protecci&oacute;n de la vida, la justicia y los derechos humanos. Exige investigaciones independientes, rendici&oacute;n de cuentas, garant&iacute;a de financiaci&oacute;n sostenida para organizaciones feministas, de mujeres y j&oacute;venes. Y por supuesto, su participaci&oacute;n efectiva en todos los espacios de negociaci&oacute;n, reconstrucci&oacute;n y construcci&oacute;n de paz.
    </p><p class="article-text">
        No puede olvidarse tampoco que explicar la violencia sexual en conflictos exige responsabilidad. Las mujeres y ni&ntilde;as palestinas, sudanesas, ucranianas, yemen&iacute;es o haitianas no son solo v&iacute;ctimas; son defensoras de derechos humanos, periodistas, sanitarias, estudiantes, lideresas comunitarias y sost&eacute;n de sus familias en condiciones extremas. Frente a la violencia que sufren de forma sistem&aacute;tica, es imprescindible escuchar sus voces, proteger su dignidad y evitar narrativas que las revictimicen. Pero tambi&eacute;n lo es acabar con la impunidad: la justicia y la acci&oacute;n pol&iacute;tica deben actuar de manera urgente. La respuesta internacional no puede seguir dependiendo de intereses geopol&iacute;ticos o ciclos medi&aacute;ticos. La protecci&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;as frente a la violencia sexual debe ser una prioridad pol&iacute;tica global y nacional, y una obligaci&oacute;n &eacute;tica innegociable.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene una oportunidad para demostrar ese compromiso. La V Conferencia Ministerial de Pol&iacute;tica Exterior Feminista, que se celebra en Madrid bajo el lema &ldquo;Construyendo Paz y Democracia&rdquo;, no deber&iacute;a limitarse a declaraciones gen&eacute;ricas sobre igualdad. Espa&ntilde;a y los Estados participantes en este encuentro deben abordar de manera expl&iacute;cita la prevenci&oacute;n y respuesta a la violencia sexual en conflictos armados, incorpor&aacute;ndola como una prioridad en sus presupuestos y en su acci&oacute;n exterior, humanitaria y de cooperaci&oacute;n internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a cr&iacute;menes que destruyen vidas, comunidades y generaciones enteras, el silencio alimenta la impunidad. Cuando la violencia sexual se utiliza como instrumento de guerra, callar no es una opci&oacute;n. No actuar tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julissa Jáuregui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/silencio-violencia_129_13269707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 04:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El silencio también es violencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia sexual,Guerras,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despiadada respuesta de Ayuso contra la Memoria Democrática ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/despiadada-respuesta-ayuso-memoria-democratica_129_13269510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cbd45a5-8885-4194-847b-4b148e20a82c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1292y312.jpg" width="1200" height="675" alt="La despiadada respuesta de Ayuso contra la Memoria Democrática "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta madrileña se ha opuesto a la instalación de una placa en la sede de la Comunidad de Madrid en memoria de las víctimas de la dictadura que tanto dolor sufrieron en los calabozos de dicho edificio cuando era la Dirección General de Seguridad. Con la particularidad de que ha sido apoyada por dos magistrados de la Audiencia Nacional</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hemos hecho en este pa&iacute;s la transici&oacute;n a la democracia sobre la bisagra de una reforma cimentada en el silencio y la ruptura de la espiral de la venganza. As&iacute; hab&iacute;a que hacerlo y no hay que arrepentirse de ello. Pero del silencio al olvido y la ignorancia solo hay dos pasos. Y ser&iacute;a pernicioso que muchos los dieran&rdquo; (Francisco Tom&aacute;s y Valiente).</em>
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de la tortura. Y ello nos lleva a recordar, como dijo Josep Fontana, que de las investigaciones realizadas se deduce &ldquo;la brutalidad con que se aplic&oacute; la represi&oacute;n en el territorio franquista, sin ning&uacute;n respeto por los derechos humanos&rdquo;. Desde este presupuesto analizamos lo siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Como, lamentablemente, acaba de ocurrir, la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha opuesto rotundamente a la instalaci&oacute;n de una placa en la actual sede de la Comunidad de Madrid en memoria de las v&iacute;ctimas de la dictadura, que tanto dolor sufrieron por su internamiento en los calabozos de dicha sede cuando era&nbsp;la Direcci&oacute;n General de Seguridad. Con la particularidad de que ha sido apoyada por dos magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional. Una particular muestra&nbsp;y expresi&oacute;n de la &ldquo;parcialidad&rdquo; que vemos en ciertos sectores de la judicatura.
    </p><p class="article-text">
        Parece que ni la presidenta ni los magistrados hayan le&iacute;do el Acuerdo de 20 de octubre de 2025 de la Secretar&iacute;a de Estado de Memoria Democr&aacute;tica. En ella, el Gobierno acord&oacute; instalar una placa en dicha sede que mantuviera la memoria de unos de los espacios m&aacute;s violentos de la dictadura, la Direcci&oacute;n General de Seguridad. Acuerdo que pretende actualizar el papel central de dicha sede en la &ldquo;represi&oacute;n pol&iacute;tica y social durante la dictadura franquista&rdquo;. &ldquo;En sus dependencias se llevaron a cabo interrogatorios y torturas&rdquo;, se&ntilde;ala el texto, a&ntilde;adiendo que &ldquo;uno de los aspectos m&aacute;s oscuros de la actividad de la DGS fue el uso sistem&aacute;tico de la tortura como m&eacute;todo de obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n y castigo&rdquo;, hasta el punto de &ldquo;extraer confesiones, atemorizar y desmoralizar&rdquo; a los detenidos por medio de una &ldquo;extrema brutalidad&rdquo;. &ldquo;La represi&oacute;n desde la DGS tuvo efectos devastadores en la sociedad espa&ntilde;ola&rdquo; y se convirti&oacute; en un &ldquo;s&iacute;mbolo del terror estatal&rdquo; que &ldquo;evocaba im&aacute;genes de brutalidad y sufrimiento&rdquo;. Esta inmensa y dolorosa realidad es la que la presidenta Ayuso y&nbsp;los magistrados tratan de evitar que se difunda.
    </p><p class="article-text">
        Para justificar, a&uacute;n m&aacute;s, la necesidad de instalar en dicha sede la placa que abra a toda la ciudadan&iacute;a la memoria de aquella tragedia, basta recordar las palabras contenidas en el informe del Consejo de Europa -marzo de 2006- que expres&oacute; con toda claridad y detalle lo que en uno de sus cap&iacute;tulos se denomina: 'Balance de los cr&iacute;menes del r&eacute;gimen de Franco'. Informe que subraya que &ldquo;la conciencia de la Historia es una de las condiciones previas para evitar que se repitan los errores del pasado. Adem&aacute;s, la evaluaci&oacute;n moral y la condena de los cr&iacute;menes cometidos juega un papel importante en la educaci&oacute;n de los j&oacute;venes&rdquo;. Parece que las citadas autoridades ignoran este informe.
    </p><p class="article-text">
        Para complementar lo expuesto, considero necesario rememorar lo que signific&oacute; la Brigada Social y Pol&iacute;tica de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Es una evidencia, sobradamente acreditada por la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, la significaci&oacute;n relevante de la violencia y la represi&oacute;n como elemento central del golpe militar de 18 de julio de 1936 y del Estado totalitario definitivamente implantado al fin de la contienda militar. La institucionalizaci&oacute;n de la represi&oacute;n, primero contra las personas fieles a la Rep&uacute;blica y luego contra toda la oposici&oacute;n democr&aacute;tica, dispon&iacute;a de varios instrumentos b&aacute;sicos y necesarios para el ejercicio de su funci&oacute;n. Entre ellos, estaban los diversos Cuerpos policiales y, particularmente, la Brigada Pol&iacute;tico-Social, constituida en todas y cada una de las Jefaturas Superiores de Polic&iacute;a, bajo la direcci&oacute;n pol&iacute;tica de los correspondientes Gobernadores Civiles.
    </p><p class="article-text">
        Sin el concurso, primero, de las Comisar&iacute;as de Investigaci&oacute;n y Vigilancia y, despu&eacute;s, de dichas Brigadas, los Consejos de Guerra y los Tribunales Especiales -como el TOP- no hubieran podido llevar a cabo su cometido. Para ello, contaban con una polic&iacute;a pol&iacute;tica que, carente de todo control judicial y con una constante vulneraci&oacute;n de las garant&iacute;as y derechos de los ciudadanos, investigaban y deten&iacute;an a quienes disintieran o se opusieran por cualquier medio a la Dictadura a la que serv&iacute;an y proteg&iacute;an con todos los medios a su alcance. El aparato policial franquista era la primera e inmediata expresi&oacute;n del terror impuesto por la Dictadura.
    </p><p class="article-text">
        La Brigada Pol&iacute;tico-Social fue creada por Ley de 2 de septiembre de 1941, concentrando, con los servicios de Informaci&oacute;n de la Guardia Civil, todas&nbsp;las competencias sobre represi&oacute;n pol&iacute;tica que practicaban a trav&eacute;s de seguimientos, intervenciones telef&oacute;nicas ilegales, violaciones de la correspondencia privada, investigaciones de las que&nbsp;daban cuenta -o no- a la autoridad militar o al TOP, detenciones arbitrarias e indefinidas en Comisar&iacute;as o Centros de detenci&oacute;n habilitados, sin poner al detenido a disposici&oacute;n judicial, la pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica de la tortura y otras pr&aacute;cticas policiales, como el hostigamiento sistem&aacute;tico de la oposici&oacute;n democr&aacute;tica. Deben tenerse presente dos datos que reflejan el permanente hostigamiento policial de la oposici&oacute;n durante la dictadura. El primero, las detenciones pol&iacute;ticas en Espa&ntilde;a en 1961 fueron 1.335 y, en 1962, llegaron a 2.438. Segundo, el total de presos pol&iacute;ticos en Espa&ntilde;a al iniciarse el 1961 era de 15.202, entre ellos 1.596 mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debe destacarse la trascendental importancia que lleg&oacute; a tener, entre otros medios violentos de investigaci&oacute;n, la pr&aacute;ctica de la tortura, tal como ha quedado ya reflejada en numerosas investigaciones hist&oacute;ricas. Basta acceder a las fuentes documentales de quienes, como espina dorsal del r&eacute;gimen, la practicaron&nbsp;gravemente. Ciertamente, tenemos constancia de ello por el testimonio de sus v&iacute;ctimas. As&iacute; resulta del de&nbsp;Marcos Ana,&nbsp;Elena Cuartero Garc&iacute;a, Mar&iacute;a Salvo Iborra, Heriberto Qui&ntilde;ones, Vicente Cazcarra,&nbsp;Pedro Vicente, Miguel N&uacute;&ntilde;ez, Tomasa Cuevas, Mois&eacute;s Hueso Mateo, Francisco D&iacute;az Iniesta, Carles Vallejo y tantos otros miles. Todos, sin excepci&oacute;n, seg&uacute;n el gran luchador por la democracia, Miguel N&uacute;&ntilde;ez, &ldquo;quedaron destrozados f&iacute;sica y moralmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las actuaciones de estas Brigadas&nbsp;se mantuvieron activas hasta el periodo final de la Dictadura y la Transici&oacute;n; as&iacute; resulta recogido con exactitud en obras recientes sobre ese periodo hist&oacute;rico en la que se da cumplida cuenta del &ldquo;papel estrat&eacute;gico&rdquo; que desempe&ntilde;aban en esa etapa bajo la direcci&oacute;n de Saturnino Yag&uuml;e Gonz&aacute;lez &ldquo;que trabajaba desde 1958 en estos menesteres&rdquo; y la constante y dur&iacute;sima actuaci&oacute;n de Pedro Polo,&nbsp;Eduardo Quintela, Juan Est&eacute;vez, del &ldquo;Comisario Ballesteros en Valencia&rdquo;, el Jefe de Polic&iacute;a de Tenerife Jos&eacute; Matute, de Gonz&aacute;lez Pacheco, de Carlos Dom&iacute;nguez, de Eleuterio Fern&aacute;ndez-Gir&oacute;n, del Inspector Pena, de los hermanos Antonio y Vicente Juan Creix, Eugenio Nicol&aacute;s, etc. &nbsp;Basta examinar las detenciones policiales por razones pol&iacute;ticas y sindicales producidas durante el periodo comprendido entre julio de 1975 y diciembre de 1976-un total de 2.815- para valorar el verdadero alcance de la represi&oacute;n. (Fuente: Gabinete T&eacute;cnico del Ministerio de la Gobernaci&oacute;n). A partir de dichos datos, es razonable asumir la hip&oacute;tesis de que&nbsp;53.500 personas aproximadamente sufrieron represi&oacute;n en el &uacute;ltimo periodo del franquismo. Actividad que exig&iacute;a una amplia y diversificada&nbsp;organizaci&oacute;n que era similar en toda Espa&ntilde;a. Como la de Catalunya,&nbsp;la VI Brigada Regional,&nbsp;que dispon&iacute;a en 1974 de la siguiente estructura. Grupos: &ldquo;Jefatura, Secretaria, Servicio de Guardia-Grupo VI, Servicio de Universidad-Grupo VII, Servicios Extraordinarios Prolongados, Asuntos laborales-Grupo I, Actividades catalanoseparatistas -Grupo II, Actividades comunistas-Grupo III, Actividades Anarquistas, Trotskistas y sociales-Grupo IV y Escoltas y Sectas-Grupo V&rdquo;, disponiendo para esos fines, en dicho a&ntilde;o, de 120 funcionarios de plantilla. Y, desde luego, la relaci&oacute;n directa de dichas Brigadas con los asesinatos cometidos por las Fuerzas de Seguridad con ocasi&oacute;n del ejercicio de los derechos fundamentales de huelga, reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n. Basta con citar los&nbsp;cinco cometidos en Vitoria en 1976.
    </p><p class="article-text">
        En 1975, &ldquo;continuaban a buen ritmo los apaleamientos y las vejaciones a base de palizas con la porra, con cuerdas o con toallas mojadas, quemaduras con cigarrillos, contusiones generalizadas o cortes con cuchillas de afeitar&rdquo;. Torturas que determinaron en su d&iacute;a los Manifiestos contra la misma de 1963 (sobre la tortura en Asturias), de diciembre de 1968 (Documento suscrito por 1.500 intelectuales) y el de la primavera de 1976. En la obra de N. Sartorius se contiene una reflexi&oacute;n, tomada de&nbsp;Antoni Batista,&nbsp;sobre la importancia de que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes conozcan los atestados e informes de dichas Brigadas, porque,&nbsp;lo que hoy puede hacer sonre&iacute;r, &ldquo;por la propia redacci&oacute;n macarr&oacute;nica y ampulosa, llena de esos gerundios policiales que tanto mal hac&iacute;an a los ojos de Salvador Espriu&rdquo;, ocultan una actividad directamente delictiva y represora que no puede ni debe olvidarse.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n de la polic&iacute;a pol&iacute;tica cont&oacute; desde siempre con colaboradores externos, particulares, funcionarios y agencias privadas de informaci&oacute;n, adem&aacute;s de la extrema derecha, para vigilar, informar y, sobre todo, las delaciones, dados los apoyos sociales que el franquismo tuvo desde su inicio. Datos que las autoridades policiales aprovecharon al m&aacute;ximo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a la enorme gravedad de lo expuesto, la Transici&oacute;n, concretada en la Ley de Amnist&iacute;a, impidi&oacute; la persecuci&oacute;n procesal y consiguiente sanci&oacute;n penal de tantos y tantos delitos de tortura. Y, hoy, la Justicia, contin&uacute;a cerrando el paso a una investigaci&oacute;n rigurosa de dichos delitos invocando, err&oacute;neamente, la prescripci&oacute;n de los mismos, cuando no la Ley de Amnist&iacute;a, como as&iacute; ha ocurrido, injustamente, ante la denuncia formulada por Carles Vallejo ante el Juzgado de Instrucci&oacute;n 18 y la Audiencia Provincial de Barcelona, por los 21 d&iacute;as de internamiento&nbsp;en las celdas de la Comisaria de V&iacute;a Layetana, sufriendo toda clase de dur&iacute;simos malos tratos y torturas.
    </p><p class="article-text">
        Estimo necesarias las palabras de Guy Aurenche. &ldquo;La tortura institucionalizada no es solamente la negaci&oacute;n misma del hombre, sino tambi&eacute;n la negaci&oacute;n misma del papel que ha sido confiado al Estado por las sociedades humanas.De ah&iacute;, el car&aacute;cter particularmente tortura institucionalizada&rdquo;.&nbsp;Una grav&iacute;sima realidad que la Presidenta y los magistrados parece que quisieran olvidar.
    </p><p class="article-text">
        Y una observaci&oacute;n necesaria. El art.2.3 de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica dispone lo siguiente: &ldquo;Todas las leyes del Estado espa&ntilde;ol, incluida la Ley 46/1977,de 15 de octubre, de Amnist&iacute;a, se interpretaran y aplicaran de conformidad con el Derecho internacional convencional y consuetudinario y, en particular, con el Derecho Internacional Humanitario, seg&uacute;n el cual los cr&iacute;menes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y tortura tienen la consideraci&oacute;n de imprescriptibles y no amnistiables&rdquo;. Basta ya de excusas vac&iacute;as para no perseguir los cr&iacute;menes de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Jiménez Villarejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/despiadada-respuesta-ayuso-memoria-democratica_129_13269510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:03:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La despiadada respuesta de Ayuso contra la Memoria Democrática ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Memoria Histórica,Policía política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El momento de la verdad de la IA: una lectura de la Encíclica Magnifica Humanitas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/momento-ia-lectura-enciclica-magnifica-humanitas_129_13257031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86d6e60b-1b8b-494d-9994-a30ad9daba7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El momento de la verdad de la IA: una lectura de la Encíclica Magnifica Humanitas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El texto del Papa sitúa a la sociedad entera ante uno de esos momentos: una elección histórica y decisiva entre levantar una nueva torre de Babel tecnológica, cimentada en la uniformidad y el dominio, o asumir la tarea de reconstruir los muros de nuestra Jerusalén compartida, mediante el esfuerzo conjunto, el diálogo y la responsabilidad</p></div><p class="article-text">
        A lo largo de mi trayectoria, he sido testigo de numerosas transformaciones sociales e institucionales. Sin embargo, pocas han planteado una oportunidad y un desaf&iacute;o tan profundos a nuestras estructuras de convivencia como la actual revoluci&oacute;n de la Inteligencia Artificial. En este escenario de cambio acelerado, la reciente enc&iacute;clica <em>Magnifica Humanitas </em>del Papa Le&oacute;n XIV irrumpe con fuerza como un l&uacute;cido tratado de gobernanza y una br&uacute;jula estrat&eacute;gica y moral para nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En LLYC solemos decir que las organizaciones se enfrentan constantemente a su &ldquo;momento de la verdad&rdquo;. El texto del Papa sit&uacute;a a la sociedad entera ante uno de esos momentos: una elecci&oacute;n hist&oacute;rica y decisiva entre levantar una nueva torre de Babel tecnol&oacute;gica, cimentada en la uniformidad y el dominio, o asumir la tarea de reconstruir los muros de nuestra Jerusal&eacute;n compartida, mediante el esfuerzo conjunto, el di&aacute;logo y la responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La Inteligencia Artificial es una herramienta extraordinaria con un inmenso potencial para aportar grandes beneficios, mejorar los servicios, curar y abrir nuevas posibilidades para la humanidad. No obstante, la enc&iacute;clica recuerda que la tecnolog&iacute;a no es moralmente neutra, ya que refleja las prioridades y valores de quienes la dise&ntilde;an y entrenan. Uno de los grandes retos de esta transici&oacute;n es c&oacute;mo afecta al debate p&uacute;blico. Si bien la IA puede dinamizar el conocimiento, tambi&eacute;n puede actuar como un potente multiplicador de desinformaci&oacute;n, difuminando la frontera entre los datos objetivos y las opiniones. En un entorno donde los algoritmos a veces premian el antagonismo y la confrontaci&oacute;n, se corre el riesgo de polarizar a la sociedad y exponer a las instituciones a crisis de legitimidad. La democracia es un ecosistema fr&aacute;gil que se nutre de la confianza, y el conflicto perpetuo bloquea los consensos necesarios para que la innovaci&oacute;n rinda sus mejores frutos. He repetido muchas veces que la democracia no se defiende sola, que no hay una ley natural que obre en favor de la igualdad, la justicia y la verdad, que nos corresponde a todos defenderla todos los dias, a todas las horas y en todos los lugares. Tambi&eacute;n en el espacio digital.
    </p><p class="article-text">
        Ante la complejidad de estos retos globales, desde el sector privado estamos llamados a ejercer un liderazgo constructivo. El propio Le&oacute;n XIV nos interpela a las organizaciones a ir m&aacute;s all&aacute; de la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n para impulsar una verdadera &ldquo;ecolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n&rdquo;. La legitimidad social de las empresas en el futuro depender&aacute; en gran medida de su capacidad para actuar como agentes de cohesi&oacute;n. Debemos asegurar que las tecnolog&iacute;as y las plataformas digitales sirvan para
    </p><p class="article-text">
        crear espacios que fomenten la argumentaci&oacute;n serena, protejan el pensamiento cr&iacute;tico y defiendan la verdad de los hechos como un bien com&uacute;n irrenunciable.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, el desarrollo de la IA requiere un marco &eacute;tico claro que maximice su potencial con criterios de inclusi&oacute;n. La enc&iacute;clica apela directamente al sector empresarial para ir m&aacute;s all&aacute; del cumplimiento normativo, aplicando una rigurosa debida diligencia (due diligence) en sus desarrollos. Las empresas e inversores l&iacute;deres deben adelantarse mediante sistemas de verificaci&oacute;n &eacute;tica que protejan los derechos fundamentales, asumiendo una transparencia total (accountability) en el uso de decisiones automatizadas. El objetivo es asegurar que la tecnolog&iacute;a cumpla su prop&oacute;sito m&aacute;s noble: ayudar y potenciar verdaderamente a las personas y hacer, como dice Le&oacute;n XIV que la ciudad de los hombres se vuelva m&aacute;s habitable
    </p><p class="article-text">
        Para ilustrar el camino a seguir en esta transformaci&oacute;n, el Papa utiliza la potente imagen del l&iacute;der b&iacute;blico Nehem&iacute;as: frente a una ciudad de Jerusal&eacute;n en ruinas, &eacute;l no impuso soluciones desde arriba ni actu&oacute; en solitario; al contrario, convoc&oacute; a las familias, coordin&oacute; los esfuerzos y confi&oacute; a cada sector de la sociedad un tramo de la muralla para su reconstrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la visi&oacute;n estrat&eacute;gica que necesitamos hoy para gobernar con &eacute;xito la Inteligencia Artificial. Ning&uacute;n actor puede resolver la complejidad de estos desaf&iacute;os por s&iacute; solo. En este sentido, como se&ntilde;ala mi amigo y profesor Diego S. Garrocho en otra tribuna sobre este texto, &ldquo;hablar con todos, negociar con todos, dialogar con todos en nombre de la vulnerabilidad humana es el primer paso indispensable para reconstruir un mundo que, a ojos de todos, se encuentra irremediablemente herido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, es el momento de actuar como aut&eacute;nticos constructores de puentes, tendiendo lazos firmes entre el sector p&uacute;blico y el sector privado. Porque s&oacute;lo mediante una colaboraci&oacute;n estrecha, una regulaci&oacute;n inteligente y una innovaci&oacute;n empresarial responsable podremos levantar, como en tiempos de Nehem&iacute;as, esa muralla compartida que proteja la convivencia y garantice que la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica est&eacute; verdaderamente al servicio de las personas y del bien com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ander Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/momento-ia-lectura-enciclica-magnifica-humanitas_129_13257031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:03:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El momento de la verdad de la IA: una lectura de la Encíclica Magnifica Humanitas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevas amenazas, nueva sanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevas-amenazas-nueva-sanidad_129_13266468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8aea2eda-cf7d-4c10-a6de-7de6de9aa8dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevas amenazas, nueva sanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos aceptar que las enfermedades emergentes han dejado de ser episodios excepcionales para convertirse en una amenaza real. La pandemia por COVID-19 no fue un accidente aislado, sino el gran aviso de un nuevo paradigma sanitario</p></div><p class="article-text">
        La sucesi&oacute;n de alertas epidemiol&oacute;gicas ha terminado por normalizar lo que hasta la fecha&nbsp;consider&aacute;bamos excepcional. Hemos vivido c&oacute;mo brotes de enfermedades infectocontagiosas,&nbsp;los m&aacute;s recientes de hantavirus o &eacute;bola, ocupaban los titulares durante unos d&iacute;as para despu&eacute;s&nbsp;diluirse, aunque la advertencia que contienen siga ah&iacute;. Existe la percepci&oacute;n err&oacute;nea de que estas&nbsp;patolog&iacute;as son propias de otros pa&iacute;ses geogr&aacute;ficamente lejanos y no del nuestro, pero debemos&nbsp;tener en cuenta que con relativa frecuencia se atienden en nuestro pa&iacute;s casos de enfermedades&nbsp;de este tipo como la fiebre del Nilo, el Chikungunya o la infecci&oacute;n por el virus Zika. Todas estas&nbsp;alertas son s&iacute;ntomas de un cambio mucho m&aacute;s profundo. Debemos aceptar que las&nbsp;enfermedades emergentes han dejado de ser episodios excepcionales para convertirse en una&nbsp;amenaza real. La pandemia por COVID-19 no fue un accidente aislado, sino el gran aviso de un&nbsp;nuevo paradigma sanitario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, muchos sistemas de salud se han dise&ntilde;ado pensando fundamentalmente en el&nbsp;envejecimiento poblacional, las enfermedades cr&oacute;nicas y la mejora progresiva de la esperanza&nbsp;de vida. La idea de una crisis infecciosa global capaz de paralizar pa&iacute;ses enteros parec&iacute;a&nbsp;pertenecer m&aacute;s al terreno de la ficci&oacute;n que a la realidad cotidiana. Hasta que todo cambi&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pandemia tension&oacute; los hospitales, agot&oacute; a sus profesionales y puso frente al espejo las&nbsp;debilidades de sistemas sanitarios que, pese a su desarrollo tecnol&oacute;gico, no estaban preparados&nbsp;para responder a una emergencia de semejante magnitud. Se puso de manifiesto la falta de&nbsp;recursos materiales, pero tambi&eacute;n de planificaci&oacute;n, coordinaci&oacute;n y capacidad de adaptaci&oacute;n. Y&nbsp;aunque la emergencia m&aacute;s aguda haya quedado atr&aacute;s y ahora la percibamos como lejana, las&nbsp;sucesivas alertas epidemiol&oacute;gicas demuestran que la amenaza sigue vigente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo globalizado donde un brote localizado puede extenderse r&aacute;pidamente a&nbsp;escala mundial. El cambio clim&aacute;tico, la deforestaci&oacute;n, la movilidad humana y el contacto cada&nbsp;vez m&aacute;s estrecho entre personas y animales favorecen la aparici&oacute;n de nuevos pat&oacute;genos o la&nbsp;expansi&oacute;n de otros ya conocidos. La consecuencia es evidente, las necesidades sanitarias est&aacute;n&nbsp;cambiando. Hoy ya no basta con disponer de buenos hospitales, sino que es imprescindible&nbsp;contar con sistemas sanitarios flexibles, capaces de anticiparse, resistir y responder con rapidez&nbsp;ante crisis sanitarias complejas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese escenario, hay un &aacute;mbito que se ha convertido en un aut&eacute;ntico term&oacute;metro de la&nbsp;fortaleza sanitaria de un pa&iacute;s: la medicina intensiva. Durante la pandemia por COVID-19, las&nbsp;unidades de cuidados intensivos dejaron de ser espacios desconocidos para la mayor&iacute;a de&nbsp;la poblaci&oacute;n y pasaron a simbolizar, no solo la esperanza de la supervivencia, sino tambi&eacute;n el&nbsp;l&iacute;mite entre el colapso y la resistencia del sistema sanitario. Las cifras diarias de camas de UCI&nbsp;ocupadas se transformaron en un indicador colectivo del estado de la emergencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, reducir la medicina intensiva a un conjunto de respiradores, EPIs y tecnolog&iacute;a ser&iacute;a&nbsp;un error. Detr&aacute;s de cada unidad de cuidados intensivos hay profesionales altamente&nbsp;especializados que trabajan bajo presi&oacute;n constante y est&aacute;n entrenados para tomar decisiones&nbsp;cr&iacute;ticas en cuesti&oacute;n de minutos. M&eacute;dicos intensivistas, personal de enfermer&iacute;a, auxiliares,&nbsp;fisioterapeutas y otros especialistas sostuvieron durante meses una presi&oacute;n asistencial in&eacute;dita,&nbsp;muchas veces en condiciones extremas y con un enorme desgaste f&iacute;sico y emocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia reciente deber&iacute;a haber dejado una lecci&oacute;n clara, reforzar la medicina intensiva no&nbsp;es &uacute;nicamente prepararse para futuras pandemias, sino fortalecer la capacidad global de&nbsp;respuesta del sistema sanitario. Porque las UCI no solo atienden infecciones graves, tambi&eacute;n&nbsp;representan la &uacute;ltima l&iacute;nea de defensa ante m&uacute;ltiples emergencias m&eacute;dicas y cat&aacute;strofes&nbsp;colectivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, existe una tendencia colectiva a olvidar r&aacute;pidamente las crisis una vez desaparece la&nbsp;sensaci&oacute;n inmediata de amenaza. Pasado el impacto social de la COVID-19, el debate sanitario&nbsp;ha vuelto en muchas ocasiones al redil de la urgencia presupuestaria, de las listas de espera y&nbsp;del corto plazo pol&iacute;tico. Y, sin embargo, todo apunta a que las enfermedades emergentes&nbsp;&nbsp;seguir&aacute;n formando parte de nuestro horizonte durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gran cuesti&oacute;n ya no es si volver&aacute; a producirse otra emergencia sanitaria global, sino cu&aacute;ndo&nbsp;ocurrir&aacute; y c&oacute;mo de preparados estaremos. La respuesta depender&aacute;, en buena medida, de la&nbsp;capacidad para entender que la sanidad del siglo XXI necesita nuevas prioridades: inversi&oacute;n&nbsp;sostenida en salud p&uacute;blica, en la formaci&oacute;n de sus profesionales, en investigaci&oacute;n biom&eacute;dica y&nbsp;en el desarrollo de sistemas hospitalarios resilientes donde la medicina intensiva ocupe el lugar&nbsp;estrat&eacute;gico que realmente tiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas amenazas sanitarias han cambiado las reglas del juego. Ahora falta decidir si&nbsp;los sistemas de salud tambi&eacute;n est&aacute;n dispuestos a cambiar con ellas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Suberviola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevas-amenazas-nueva-sanidad_129_13266468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 04:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevas amenazas, nueva sanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ébola,UCI,Enfermedades infecciosas,Epidemias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, liderando en política exterior feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-liderando-politica-exterior-feminista_129_13266658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d7142e0-3082-427b-9bc5-f1a12d80c117_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, liderando en política exterior feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España recoge hoy el testigo de esta Conferencia tras Berlín, La Haya, Ciudad de México y París para consolidar el paso de una fase declarativa de la Política Exterior Feminista a una fase de aplicación, de financiación y rendición de cuentas</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as Espa&ntilde;a acoge, en la sede del ministerio de Asuntos Exteriores, Uni&oacute;n Europea y Cooperaci&oacute;n, la V Conferencia de Pol&iacute;tica Exterior Feminista. Madrid se convierte as&iacute; en capital mundial de la igualdad y el feminismo, valores que se encuentran en el centro de nuestra pol&iacute;tica exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Una cita en la que m&aacute;s de 60 pa&iacute;ses, ministras y ministros de Exteriores, organizaciones internacionales y representantes de la sociedad civil nos reunimos para reflexionar y avanzar en igualdad de g&eacute;nero en todo el mundo. Para decir bien alto que la igualdad es la causa m&aacute;s justa de la humanidad y que la democracia no est&aacute; completa si no lo es para todos y para todas. 
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n de esta edici&oacute;n de la Conferencia de Pol&iacute;tica Exterior Feminista en nuestro pa&iacute;s es una muestra del compromiso de Espa&ntilde;a con la promoci&oacute;n de la igualdad de g&eacute;nero. Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses del mundo m&aacute;s avanzados en igualdad de g&eacute;nero y nuestra pol&iacute;tica exterior feminista es ya referente en el mundo. Nuestra voz en favor de los derechos de las mujeres y las ni&ntilde;as en todo el mundo inspira a otros a seguir nuestros pasos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta Conferencia tiene lugar en un momento internacional marcado por la inestabilidad, la conculcaci&oacute;n del derecho internacional, el regreso de la violencia y la guerra como forma de resolver conflictos, y el retroceso en derecho. Por ello, es una cita imprescindible. Porque necesitamos espacios para unirnos y trabajar juntos por la paz, por el di&aacute;logo, por la igualdad, y por los derechos humanos. Somos muchos m&aacute;s los que estamos comprometidos con estos valores, y nuestra voz y nuestra acci&oacute;n es m&aacute;s necesaria que nunca. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy m&aacute;s que nunca necesitamos una pol&iacute;tica exterior feminista porque derechos que nos ha costado d&eacute;cadas conseguir vuelven a ser cuestionados, y porque en muchas regiones del mundo mujeres y ni&ntilde;as no tienen garantizados sus derechos m&aacute;s b&aacute;sicos: la salud, la educaci&oacute;n, la seguridad, la participaci&oacute;n en la vida p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos una pol&iacute;tica exterior feminista para cambiar el mundo, para hacer de &eacute;l un lugar m&aacute;s pac&iacute;fico, m&aacute;s democr&aacute;tico y m&aacute;s justo. Precisamente, esta Conferencia lleva por t&iacute;tulo &ldquo;Paz y Democracia&rdquo;, porque esos valores tan b&aacute;sicos est&aacute;n cuestionados y debemos defenderlos m&aacute;s que nunca. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a sit&uacute;a estos principios en el centro de su pol&iacute;tica exterior. Lo hacemos a trav&eacute;s de nuestra cooperaci&oacute;n internacional para el desarrollo, de nuestra acci&oacute;n humanitaria, de nuestra participaci&oacute;n en las organizaciones multilaterales, y de nuestro di&aacute;logo con nuestros socios en todo el mundo. Asumimos nuestro compromiso con los derechos de las mujeres y las ni&ntilde;as en todo el mundo con acciones concretas: situando la Pol&iacute;tica Exterior Feminista como una prioridad de nuestra acci&oacute;n exterior; manteniendo el apoyo al Fondo para la Mujer, la Paz y la Acci&oacute;n Humanitaria de Naciones Unidas en este momento cr&iacute;tico porque sin financiaci&oacute;n suficiente resulta dif&iacute;cil impulsar nuestra agenda; con la creaci&oacute;n, junto a otros pa&iacute;ses iberoamericanos, de la&#8239;Red Iberoamericana de Mujeres Mediadoras para fortalecer la presencia de mujeres en los &aacute;mbitos diplom&aacute;ticos y de resoluci&oacute;n de conflictos; con la adopci&oacute;n de la primera Estrategia de Cooperaci&oacute;n Feminista y de un nuevo Plan Nacional de Acci&oacute;n de Mujeres, Paz y Seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a recoge hoy el testigo de esta Conferencia tras Berl&iacute;n, La Haya, Ciudad de M&eacute;xico y Par&iacute;s para consolidar el paso de una fase declarativa de la Pol&iacute;tica Exterior Feminista a una fase de aplicaci&oacute;n, de financiaci&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas.&nbsp;Es el momento de ampliar la base pol&iacute;tica y geogr&aacute;fica de la pol&iacute;tica exterior feminista, alej&aacute;ndola de percepciones excluyentes o regionalizadas. Abordaremos asuntos como la financiaci&oacute;n para la igualdad, un multilateralismo m&aacute;s inclusivo, c&oacute;mo contribuir a mejorar la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n, el papel de los hombres y los ni&ntilde;os como agentes de cambio y tambi&eacute;n como beneficiarios de sociedades m&aacute;s igualitarias, el papel de las mujeres y las ni&ntilde;as en la construcci&oacute;n de la paz, c&oacute;mo la pol&iacute;tica exterior feminista debe contribuir tambi&eacute;n a la gobernanza democr&aacute;tica del espacio digital y al desarrollo &eacute;tico de la inteligencia artificial
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Madrid ser&aacute; estos dos d&iacute;as mucho m&aacute;s que la sede de una conferencia de ministras y ministros de Exteriores. Ser&aacute; el lugar desde el que juntos y juntas reivindiquemos seguir avanzando en pol&iacute;tica exterior feminista. Porque la igualdad y la inclusi&oacute;n son fundamentales para construir un presente y un futuro m&aacute;s pac&iacute;fico, justo, democr&aacute;tico e igualitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Albares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-liderando-politica-exterior-feminista_129_13266658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:35:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España, liderando en política exterior feminista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre la corrupción y el lawfare, ¿nosotros qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/corrupcion-lawfare_129_13264142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92ad1be8-0f92-4552-9b8e-30a5e232df3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x954y346.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre la corrupción y el lawfare, ¿nosotros qué?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No encontraremos soluciones rápidas ni infalibles contra la corrupción, pero exigir con tesón terminar con ella es un paso indispensable y frente al que nunca debemos bajar los brazos</p></div><p class="article-text">
        Desde hace unos d&iacute;as estamos viviendo un torbellino de noticias desde el esc&aacute;ndalo de Zapatero, las nuevas informaciones sobre el caso Leire D&iacute;ez que apuntar&iacute;an a una red de miembros del PSOE que intentaba dificultar acciones judiciales y las acusaciones del uso de la justicia con la intenci&oacute;n de derrocar al gobierno de coalici&oacute;n progresista. Todo esto, por si fuera poco, con el tel&oacute;n de fondo de las sesiones del juicio del caso Kitchen, una red de corrupci&oacute;n policial orquestada por el PP para sacarle al tesorero Luis B&aacute;rcenas la documentaci&oacute;n que pudiera tener vinculada a la caja B del partido.
    </p><p class="article-text">
        El contexto solamente llama al desconcierto y el des&aacute;nimo. El alud de informaci&oacute;n proveniente de medios de comunicaci&oacute;n hace dudar sobre si existen tramas de corrupci&oacute;n impensadas en los dos grandes partidos del bipartidismo o si efectivamente existe una operaci&oacute;n de los sectores m&aacute;s poderosos del pa&iacute;s para acabar con un gobierno que les es inc&oacute;modo. Seguramente hay parte de ambas cosas pero, en cualquier caso, el ambiente deja poca esperanza de que la integridad p&uacute;blica y el estado de derecho efectivo no sean m&aacute;s que una quimera en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Frente a todo esto, en primer lugar, se requiere un an&aacute;lisis sosegado, completo y que acepte que la duda, no solamente es humana, sino parte indisociable del an&aacute;lisis de las cuestiones pol&iacute;ticas y sociales. Sin embargo, la duda sobre hechos que solo podemos conocer parcialmente no debe llevarnos a olvidar algunas certezas pol&iacute;ticas que son indispensables.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la respuesta social m&aacute;s evidente a todo este contexto es la desesperanza, el distanciamiento (a&uacute;n mayor) de la pol&iacute;tica y el convencimiento de que solamente el inter&eacute;s personal mueve a las personas que se dedican a la cosa p&uacute;blica. Pero no hay que dejar de pensar, en primer lugar, que hay muchos ejemplos en nuestro pa&iacute;s de pol&iacute;ticos que han ejercido cargos de relevancia y nunca han estado envueltos en casos de corrupci&oacute;n y, por supuesto, de otros pa&iacute;ses donde los niveles de corrupci&oacute;n son mucho menores debido a la existencia de instituciones y normas que han creado y reforzado una cultura de integridad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Debemos romper este c&iacute;rculo vicioso de la corrupci&oacute;n donde las noticias de esc&aacute;ndalos generan desafecci&oacute;n y nos llevan a distanciarnos de la pol&iacute;tica e incluso a ser menos exigentes con ella. Los argumentos del &ldquo;son todos iguales&rdquo; no valen. Por una parte, porque ninguna generalizaci&oacute;n es cierta y, como dec&iacute;amos, seguro que todos podr&iacute;amos pensar en ejemplos de pol&iacute;ticos dignos de admiraci&oacute;n por su inquebrantable dedicaci&oacute;n al inter&eacute;s general. Por otra parte, porque este c&iacute;rculo de desafecci&oacute;n profundiza la degradaci&oacute;n de nuestras instituciones. Una ciudadan&iacute;a activa, atenta y exigente en el cumplimiento de las responsabilidades p&uacute;blicas con integridad es parte fundamental de una democracia plena, es decir, sin corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, nuestro pa&iacute;s ha vivido lamentablemente casos flagrantes de lawfare donde la justicia se ha usado para intentar socavar proyectos pol&iacute;ticos molestos para sectores que siguen considerando que la cosa p&uacute;blica es su feudo. Ha pasado claramente con el ayuntamiento de Barcelona bajo los mandatos de la exalcaldesa Ada Colau, con M&oacute;nica Oltra en la Comunitat Valenciana o con dirigentes de Podemos, as&iacute; como en el &aacute;mbito de la justicia en casos como el del fiscal general &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la evidencia de este reiterado uso torticero de los procedimientos judiciales no debe hacernos bajar nuestro nivel de exigencia con los servidores p&uacute;blicos y quienes lo han sido. Al mismo tiempo, debemos autoanalizarnos tambi&eacute;n con exigencia y saber que estudios acad&eacute;micos han demostrado que tendemos a ser m&aacute;s tolerantes con la corrupci&oacute;n si viene de sectores o l&iacute;deres pol&iacute;ticos que nos son afines. Hay que estar atentos, en este sentido, a no buscar excusas para comportamientos execrables y que destruyen nuestra democracia, sean aprovechar un cargo p&uacute;blico para el beneficio privado o el desv&iacute;o de la justicia para destruir a adversarios pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de corrupci&oacute;n, un pa&iacute;s donde las instituciones p&uacute;blicas funcionen con integridad, es decir, movidas solamente por el inter&eacute;s p&uacute;blico y no por el particular, no es solamente posible y socialmente deseable, como lo demuestran pa&iacute;ses de nuestro entorno, sino que es indispensable para una democracia real, s&oacute;lida y socialmente justa.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la abrumadora realidad que mezcla evidencias claras de corrupci&oacute;n, dudas indiscutibles sobre comportamientos pol&iacute;ticos al menos poco &eacute;ticos y certezas del repetido uso de la justicia con objetivos privados, no debemos dejar de exigir a pol&iacute;ticos y servidores p&uacute;blicos la m&aacute;s absoluta integridad en sus comportamientos. No existe democracia ni justicia social con corrupci&oacute;n. No existen tampoco recetas m&aacute;gicas para terminar con ella, sino reformas legales e institucionales necesarias que deben generar un c&iacute;rculo virtuoso de cultura de integridad, donde todos los ciudadanos seamos part&iacute;cipes y controladores de una democracia &iacute;ntegra. No encontraremos soluciones r&aacute;pidas ni infalibles contra la corrupci&oacute;n, pero exigir con tes&oacute;n terminar con ella es un paso indispensable y frente al que nunca debemos bajar los brazos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Júlia Miralles de Imperial]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/corrupcion-lawfare_129_13264142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre la corrupción y el lawfare, ¿nosotros qué?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,José Luis Rodríguez Zapatero,Leire Díez,Operación Kitchen,Lawfare]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexiones sobre el procedimiento contra Zapatero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reflexiones-procedimiento-zapatero_129_13262467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3d3567d-64e6-485e-9d37-3bbe7dc6bfb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144182.jpg" width="5212" height="2932" alt="Reflexiones sobre el procedimiento contra Zapatero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Cuando el martes 19 de mayo se conoci&oacute; la imputaci&oacute;n de Zapatero, con la formidable repercusi&oacute;n pol&iacute;tica que provoc&oacute;, hubo a quien extra&ntilde;&oacute; que el magistrado retrasara su convocatoria a declarar hasta el 2 de junio lo que, como era imaginable, ha mantenido en un limbo insoportable la agon&iacute;a medi&aacute;tica del expresidente, condenado a sufrir los insultos de Fortuna y los golpes y dardos diarios de la prensa, en silencio. El plazo parec&iacute;a fiado muy largo si la intenci&oacute;n era &uacute;nicamente permitir que el implicado pudiera tomar conocimiento de las actuaciones. Pasados unos d&iacute;as, se vislumbra una hip&oacute;tesis bastante plausible de esta demora: dando estas dos semanas de margen, el magistrado habr&iacute;a querido dar tiempo a que la UDEF terminara un an&aacute;lisis preliminar del material requisado en las entradas y registros realizados el mismo d&iacute;a 19, de tal manera que Zapatero no solo afrontar&iacute;a en su declaraci&oacute;n preguntas sobre los supuestos indicios que justificaron su imputaci&oacute;n inicial sino tambi&eacute;n por todo aquello que la polic&iacute;a hubiera encontrado, en su caso, en los registros de los despachos.  
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia acreditar&iacute;a tres cosas: la primera, mirando hacia el pasado, que la gesti&oacute;n del gotero medi&aacute;tico que marca nuestra vida p&uacute;blica y la manija de la Justicia siguen estando en manos de las fuerzas de seguridad. Instruyen procedimientos, redactan resoluciones, llaman a declarar a testigos... Ya no hay jueces en Madrid. Tom&eacute;moslo con humor: cuando se han conocido los atestados de los que se nutri&oacute; Calama al redactar su auto, me result&oacute; inevitable recordar a Borges, quien nos dir&iacute;a que el juez no copi&oacute; ni transcribi&oacute; el original; su admirable ambici&oacute;n habr&iacute;a sido el producir unas p&aacute;ginas que coincidieran palabra por palabra con el atestado, asumiendo el misterioso deber de reconstruir literalmente una obra espont&aacute;nea. Es probable que, como Pierre Menard, el juez haya multiplicado los borradores, corregido tenazmente y desgarrado miles de p&aacute;ginas manuscritas para elaborar un auto verbalmente id&eacute;ntico pero casi infinitamente m&aacute;s rico que el atestado.
    </p><p class="article-text">
        La inicial decisi&oacute;n del juez de fijar la declaraci&oacute;n de Zapatero para el 2 de junio tendr&iacute;a una segunda lectura, mirando al presente. Y es que anticipa un asombroso cambio de enfoque en la investigaci&oacute;n. De repente, el rescate de Plus Ultra parece haber quedado en un segundo plano para convertir el procedimiento, sin mayor sorpresa de nadie, en una causa general contra Zapatero. Las noticias que se van sucediendo, en buena medida mediatizadas por su origen, nos ofrecen un escenario dantesco que incluyen el sondeo de toda la actividad profesional del expresidente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, dejando flotar en el aire interrogantes sobre la totalidad de sus clientes, ingresos y haberes, sin excluir collares, con dudas que se extienden a la empresa de sus hijas. El hecho investigado, en principio, resultar&iacute;a bastante concreto y delimitado en sus perfiles, pero en un abrir y cerrar de ojos se ha puesto en la picota toda la vida mercantil del expresidente y sometido todos sus contratos, comunicaciones, reuniones y llamadas al cedazo de la indagaci&oacute;n policial, no tanto para ver qu&eacute; ha pasado, sino m&aacute;s bien para ver qu&eacute; pasa, en expresi&oacute;n de un l&uacute;cido magistrado. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, donde ya no se investigan hechos, sino que se investiga a una persona, el contenido del escrutinio se desboca y durar&aacute; a&ntilde;os, como asume sin alarma la prensa otrora sensata. &iquest;C&oacute;mo podr&aacute; prolongarse tanto tiempo si la ayuda a Plus Ultra es un simple expediente administrativo? Quiz&aacute;s tenga millones de folios, no lo he visto, pero no da esa impresi&oacute;n. Durar&aacute; a&ntilde;os porque se investigar&aacute;n otras cosas. Y no solo eso: tengo el p&aacute;lpito de que, como en todas las causas generales, cuanto menos encuentren, m&aacute;s durar&aacute;, porque a medida que pasa el tiempo m&aacute;s insufrible ser&aacute; asumir por la Justicia el desastre de un proceso vac&iacute;o, condenado a realimentarse con m&aacute;s y m&aacute;s iniciativas que servir&aacute;n &uacute;nicamente para justificar las anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, si llega a haber pruebas s&oacute;lidas contra Zapatero, cosa que no descarto en absoluto (siempre estamos a un suspiro de que se descubra un mensaje revelador), no duden de que la investigaci&oacute;n ser&aacute; bastante breve. En definitiva, y si me permiten la tonter&iacute;a, las causas generales son como el coseno de un &aacute;ngulo: al irse reduciendo, tienden al infinito y&eacute;ndose por la tangente. 
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia derivada de ello es que Zapatero, l&oacute;gicamente, ha tenido que pedir un aplazamiento de su declaraci&oacute;n con la idea --presumo sin saber-- no solo de estudiar la causa con detenimiento, sino sobre todo de valorar lo que va llegando y lo que est&aacute; por llegar, para declarar solo cuando pueda saber con un cierto margen de concreci&oacute;n los hechos por los que se le preguntar&aacute;. Mientras tanto, la torrentera de informaci&oacute;n que a diario nos cae sobre la cabeza con reuniones, facturas, relojes, llamadas, radiadores, cacheos, joyas, dimes y diretes va minando una opini&oacute;n p&uacute;blica espantada y reduciendo irremisiblemente el margen de maniobra pol&iacute;tico. Porque esperar en un portal a que escampe, como bien sabemos los compostelanos, tiene un serio riesgo: a medida que llueve, se multiplican los charcos que tendremos que sortear cuando finalmente nos decidamos a dar el paso y levantarnos en armas contra el oc&eacute;ano del mal. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la decisi&oacute;n del juez mueve a otra reflexi&oacute;n, ya enfocada al futuro. El cambio de perspectiva de la instrucci&oacute;n, para convertirse en una causa general, ofrece la paradoja de vaciar el objeto procesal que le es propio, de tal forma que, al abarcarlo todo, deja sin apretar el hecho que lo origin&oacute;. Por ello, es previsible que el procedimiento vaya olvid&aacute;ndose poco a poco del expediente de Plus Ultra, que habr&iacute;a servido de anzuelo para descerrajar el proceso, y siga su derrota sobre aspectos que nada tienen que ver con aquella ayuda. Se admiten apuestas, pero las recientes informaciones que nos van llegando, y que nos alertan de las graves deficiencias del auto de Calama, con errores de fechas, saltos argumentales y contradicciones internas, apuntar&iacute;an en esa direcci&oacute;n: el procedimiento puede estar prepar&aacute;ndose a dejar caer esta imputaci&oacute;n concreta, de tal forma que aun cuando se demuestre que Zapatero no tuvo nada que ver con el rescate de la aerol&iacute;nea, ni influy&oacute; en nadie con poder de decisi&oacute;n para concederlo, no servir&aacute; de nada. La bomba de racimo de una causa general ya se ha activado --era inevitable-- a trav&eacute;s de la decisi&oacute;n del juez de abrir piezas separadas, ese fascinante artilugio que funciona a modo de cambio de agujas procesal que permite acomodar la investigaci&oacute;n, desviarla de lo que vas encontrando y centrarla en lo que quieres encontrar.
    </p><p class="article-text">
        El auto de este Pierre Menard ya anticipaba parte de esta deriva. En particular, en lo relativo a la empresa de unos hermanos, de la cual se ignora qu&eacute; relaci&oacute;n puede tener con Plus Ultra y qu&eacute; vela sostiene en este entierro pol&iacute;tico. Se nos dice que la empresa se utiliza como caja para pagar unos servicios que, lejos de ser inexistentes, son de tan alto calado que, seg&uacute;n el auto, trascienden &ldquo;con mucho el &aacute;mbito de una transacci&oacute;n mercantil ordinaria&rdquo; y donde el pecado de Zapatero habr&iacute;a sido demostrar &ldquo;acceso directo a personas situadas en los m&aacute;s altos niveles de responsabilidad pol&iacute;tica&rdquo; de otros pa&iacute;ses. &iquest;Qu&eacute; delito ser&aacute; esto? 
    </p><p class="article-text">
        En fin, tal vez lo m&aacute;s sugerente de esta empresa de la que hablo sea su propia denominaci&oacute;n que, por esas arrebatadas casualidades que nos ofrece la iron&iacute;a del azar, podr&iacute;a ser el exacto y certero nombre del equipo policial encargado de seguir la pista de la vida del expresidente: Inteligencia Prospectiva. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos López-Keller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reflexiones-procedimiento-zapatero_129_13262467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexiones sobre el procedimiento contra Zapatero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
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