Amplio seguimiento, piquetes y cargas policiales en el primer día de huelga educativa en Madrid
La “histórica” huelga indefinida en defensa de la educación pública en Madrid ha comenzado este miércoles con gran seguimiento, según los convocantes, centros parados, un breve corte del paseo de la Castellana en plena hora punta y cargas policiales en la Universidad Complutense contra el estudiantado que se manifestaba frente a la facultad de Físicas.
Aida Millán, secretaria general de la federación de educación y servicios socioeducativos de Madrid de CCOO, ha informado de que el seguimiento en esta primera jornada ha alcanzado el 70%. Adimad, la asociación de directivos de centros públicos de secundaria, también ha constatado “un mayor seguimiento” que en otros paros, aunque ha preferido no dar un dato concreto.
La consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, ha explicado en la Asamblea que la primera jornada de esta huelga está transcurriendo “con normalidad” y con un seguimiento del 44,6% pese a los incidentes aislados que “lamentan” desde el Gobierno regional. La consejera ha subrayado que el único objetivo que buscan los sindicatos con esta huelga es “parar por completo el sistema educativo”, algo que ha enmarcado en el “otoño caliente” del que aseguran que llevan amenazando meses. Su jefa, la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, ha calificado la huelga de “política”.
Tras los piquetes informativos de la mañana y algunas acciones como el corte de la Castellana, el primer plato fuerte del día estaba en la Puerta del Sol, donde centenares de docentes y estudiantes se han concentrado para exigir más recursos y mejores condiciones laborales en los centros educativos madrileños. “Educación pública y de calidad” o “la profe luchando, también está enseñando” han sido algunas de las consignas que se han podido escuchar durante la protesta, que arranca sin una fecha de finalización prevista y llega tras varias reivindicaciones y desacuerdos con la Consejería de Educación.
Los docentes aseguran que “las políticas del gobierno madrileño han provocado la asfixia económica de la educación y la privatización del sector”, y reclaman una subida salarial de 600 euros, la reducción del número de alumnos por aula y de las horas lectivas, más personal especializado para atender al alumnado con necesidades específicas y mejoras en las infraestructuras escolares.
En este sentido, desde la movilización, respaldada por varios sindicatos y plataformas docentes, los manifestantes denuncian la falta de avances en las negociaciones con la Consejería y alertan de que “están solicitando medidas que permitan reducir la carga de trabajo del profesorado y así mejorar la atención al alumnado y garantizar unas condiciones educativas adecuadas”. “Si privatizan todo, acabaremos privados de todo”, ha explicado uno de los participantes.
Antes, durante toda la mañana, los piquetes instalados frente a los institutos han estado informando de los motivos de la huelga a quienes han acudido a trabajar, pero también a las familias que iban a llevar a sus hijos. “Paramos por nosotros, por nosotras, por ti y por tus hijos”, explicaba una docente que prefería no identificarse en un piquete frente a un colegio de Madrid capital. “Por una educación pública de calidad, porque con estas condiciones no podemos atender a los estudiantes como nos gustaría y como se merecen. Es una vergüenza el estado de la educación en Madrid de arriba abajo”, añadía.
“Nos jugamos nuestro futuro, nuestras notas, nuestros salarios. Pero decimos 'basta'. Nos falta material, nos faltan profesores, nos faltan compañeros. Estamos aquí porque sabemos que la educación pública es un derecho que nuestros abuelos arrancaron a pedazos”, proclamaba un portavoz del Sindicato de Estudiantes en un piquete en Leganés.
La mañana ha comenzado tensa en la Complutense, donde un grupo de estudiantes se encerró anoche. Con el amanecer, un grupo se ha manifestado frente a la facultad de Ciencias Químicas. Natalia Lago, estudiante de la agrupación juvenil Contracorriente y de la UCM, asegura que la Policía ha reprimido “brutalmente” a quienes habían pasado la noche de encierro: “Nos han tirado pelotas de goma y apaleado, nos han quitado la pancarta y nos matienen rodeadas. Hay compañeras que necesitan ir al hospital y pedir parte médico por las lesiones, pero la Policía no nos deja salir”. La Plataforma UCM x por la Pública ha informado de al menos cinco personas detenidas y seis heridas.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha solicitado al jefe Superior de la Policía Nacional de Madrid una “investigación de urgencia” sobre las cargas policiales llevadas a cabo la mañana de este miércoles en Ciudad Universitaria en el marco de la manifestación por la Educación Pública en el primer día de huelga. Los huelguistas le han acusado justamente a él de “haber llenado los campus de policía”.
“Se han producido unas imágenes muy duras que creo que nos duelen a todos, por ello he pedido al jefe Superior de la Policía Nacional una investigación de urgencia sobre esta actuación y la adopción de medidas inmediatas que sean pertinentes”, ha manifestado Martín en declaraciones en 'RNE'. El delegado ha recalcado que “igual que no se debe tolerar ninguna agresión a policías”, la respuesta de los agentes en este tipo de situaciones “siempre debe ser proporcionada”, algo que, aparentemente, “no se corresponde con las imágenes” de las cargas y que, por tanto, será “objeto de investigación”.
Un grupo de estudiantes se ha desplazado al rectorado a pedir explicaciones y ha anunciado que no se movería hasta recibirlas. La universidad ha sacado un comunicado poco después en el que ha expresado su “condena y profunda preocupación por las cargas que se han producido esta mañana en la Ciudad Universitaria durante las movilizaciones con motivo de la huelga y el paro académico en defensa de la educación pública”.
Además, el rectorado ha querido “dejar constancia” de que “no ha solicitado ni promovido la presencia o intervención de la Policía Nacional en el campus”. La UCM pasa de esta manera la pelota a la Delegación del Gobierno, que unas horas antes ha anunciado que le ha pedido a la policía una investigación urgente para determinar qué ha sucedido esta mañana en el campus. “La discrepancia y la reivindicación forman parte de la vida democrática y deben poder expresarse libremente en todas las jornadas de huelga previstas”, concluye la nota del rectorado.
La Plataforma UCM x la Pública ha lamentado que el rectorado “en vez de posicionarse claramente contra la brutalidad policial, lanza un comunicado equidistante que condena y agradece al mismo tiempo las actuaciones policiales. Lo de hoy no es violencia desproporcionada, es violencia gratuita”, han lamentado.
Mientras, el profesorado iba formado piquetes informativos por toda la región. Un grupo de docentes tomó la Dirección de Área Territorial (DAT) Norte, en San Sebastián de los Reyes, y otro la plaza de España de Torrejón de Ardoz. En Madrid, un piquete de educadoras infantiles con sus reconocibles camisetas amarillas –este colectivo lleva en huelga desde el pasado mes de abril— ha conseguido cortar brevemente la Castellana bajo el puente de Eduardo Dato. En Rivas, un numeroso grupo de docentes ha tomado la plaza de Constitución al grito de “educación pública”.
Los convocantes (casi 20 organizaciones de todas las etapas educativas e ideologías), exigen a la Comunidad de Madrid más recursos para el sistema con carácter general. Específicamente, además, quieren menos alumnado por clase, menos horas lectivas semanales, medios para gestionar la creciente diversidad en las aulas, una subida salarial que les acerque a lo que ganan los docentes en el resto de España, más oferta de plazas públicas, más profesionales... Desde Infantil hasta la Universidad, desde CGT hasta el CSIF pasando por las familias, todo el mundo tiene algún motivo para ir a una huelga que empezó siendo de la etapa obligatoria, pero a la que se ha sumado la universidad en las últimas semanas.
59