Un posible nuevo planeta enano en el Sistema Solar sorprende a los astrónomos tras permanecer oculto más allá de Plutón
Un equipo de astrónomos ha identificado un posible nuevo planeta enano en los confines del Sistema Solar, más allá de la órbita de Plutón. El objeto, denominado provisionalmente 2026 ED138, fue localizado en los datos del Observatorio Vera C. Rubin, situado en Chile, y podría encontrarse entre los mayores cuerpos transneptunianos descubiertos hasta ahora. Las primeras estimaciones sitúan su diámetro entre 600 y 1.500 kilómetros, aunque todavía se necesitan nuevas observaciones para precisar sus dimensiones y confirmar su naturaleza. El hallazgo, anunciado el 27 de octubre por investigadores del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y la Universidad de Washington, supone el primer candidato a planeta enano identificado mediante los datos de este observatorio.
El descubrimiento se produjo el 13 de octubre, cuando el astrofísico Matthew Holman analizaba observaciones realizadas durante 2026 mediante un programa informático desarrollado junto con su colega Kevin Napier. El sistema examina miles de millones de detecciones de objetos en movimiento para determinar cuáles corresponden a un mismo cuerpo celeste. Al localizar 2026 ED138, Holman advirtió que su brillo y distancia apuntaban a unas dimensiones poco habituales. Para comprobar el resultado, Mario Jurić, profesor de astronomía de la Universidad de Washington y responsable del equipo de investigación del Sistema Solar de Rubin, revisó los registros del observatorio y encontró otras 20 observaciones del objeto que se remontaban a marzo.
Los investigadores también recuperaron imágenes anteriores captadas por otros programas de observación astronómica, algunas correspondientes a 2016. Estos registros han permitido reconstruir más de diez años de la trayectoria orbital de 2026 ED138, pese a que hasta ahora no había sido identificado. Actualmente se encuentra a unas 46 unidades astronómicas del Sol. Cada unidad astronómica equivale aproximadamente a la distancia media entre la Tierra y nuestra estrella, mientras que Plutón orbita a una distancia media cercana a las 40 unidades astronómicas. Por su ubicación, el nuevo candidato pertenece a los objetos transneptunianos, que giran alrededor del Sol a distancias superiores a la de Neptuno.
Un mundo helado que podría incorporarse a la lista de planetas enanos
Los astrónomos han calculado las posibles dimensiones de 2026 ED138 a partir de su distancia, el brillo observado y una estimación de la capacidad de su superficie para reflejar la luz solar. Se espera que los cuerpos helados de este tamaño tengan suficiente masa para que su propia gravedad les confiera una forma aproximadamente esférica, una de las condiciones necesarias para ser considerados planetas enanos. Sin embargo, todavía no se ha comprobado que el objeto presente esa forma ni se ha determinado su diámetro exacto. Por ese motivo, los investigadores mantienen su clasificación como candidato y consideran necesarias nuevas observaciones antes de establecer definitivamente su naturaleza.
Si se confirmara su clasificación, 2026 ED138 podría incorporarse al grupo de cinco planetas enanos reconocidos oficialmente por la Unión Astronómica Internacional: Plutón, Ceres, Eris, Haumea y Makemake. Según Jurić, el objeto tendría un diámetro aproximado de 1.000 kilómetros y sería el mayor cuerpo transneptuniano descubierto en unos veinte años. El investigador destacó que encontrar un objeto de estas dimensiones es un acontecimiento poco frecuente y que el observatorio lo detectó cuando todavía se encontraba en la fase de puesta en funcionamiento de su telescopio. El hallazgo pone de manifiesto que incluso algunos de los cuerpos más grandes de las regiones exteriores del Sistema Solar pueden haber pasado inadvertidos en las observaciones anteriores.
Por qué había permanecido oculto hasta ahora
Una de las claves del descubrimiento es la región del cielo donde se encontraba 2026 ED138. El objeto fue identificado cerca del plano de la Vía Láctea, una zona que concentra millones de estrellas y en la que resulta especialmente difícil distinguir los cuerpos pequeños y distantes del Sistema Solar. Su señal había pasado inadvertida entre numerosas fuentes luminosas de fondo, lo que probablemente explica por qué no se había reconocido antes. La observación repetida del cielo austral mediante el telescopio Rubin, combinada con algoritmos capaces de relacionar detecciones realizadas en distintos momentos, permitió localizarlo en ese campo estelar tan poblado.
El descubrimiento se suma a los resultados obtenidos por el observatorio durante sus primeras campañas. En abril de 2026, antes del inicio formal de su programa Legacy Survey of Space and Time (LSST), el equipo dedicado al Sistema Solar anunció observaciones de más de 11.000 nuevos asteroides, entre ellos aproximadamente 380 objetos transneptunianos. El programa LSST comenzó en junio y está diseñado para observar repetidamente el cielo durante diez años. Esta continuidad permitirá buscar cuerpos difíciles de identificar mediante observaciones aisladas y recuperar registros anteriores de objetos recién descubiertos para reconstruir sus órbitas con mayor precisión, una capacidad que ya ha resultado decisiva en el caso de 2026 ED138.
Más allá de su posible incorporación a la clasificación oficial de planetas enanos, el nuevo objeto puede aportar información sobre la formación y evolución del Sistema Solar. El estudio de los cuerpos transneptunianos ayuda a investigar cómo cambiaron las órbitas de los planetas gigantes y de qué manera se dispersaron los objetos menores durante ese proceso. Las próximas observaciones deberán determinar con mayor precisión las características de 2026 ED138, mientras el seguimiento sistemático del cielo podría revelar otros cuerpos que hayan permanecido ocultos en regiones poco exploradas. Para los investigadores, el hallazgo constituye una muestra de las posibilidades que ofrece el Observatorio Vera C. Rubin para ampliar el conocimiento de las zonas más lejanas de nuestro entorno planetario.
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