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La foto del día de la NASA es gaditana

EFE

Cádiz —

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La agencia espacial norteamericana NASA ha distinguido hoy como “foto astronómica del día” una imagen captada por una pareja de aficionados a la astrofotografía en Puerto Real (Cádiz).

“Es como si a un videoaficionado le dan un Óscar a la mejor película. Te da un subidón impresionante y muchas ganas de seguir haciendo fotos”, ha comentado a Efe la ibicenca Maritxu Poyal Viúdez, autora de la imagen seleccionada por la NASA junto a su compañero Jesús Manuel Vargas Ruiz.

Ambos residen en Puerto Real (Cádiz) y llevan diez años tomando fotografías del cielo profundo desde varios puntos de la provincia de Cádiz.

No es la primera vez que una de sus imágenes recibe de la NASA la distinción APOD (Astronomy Picture of the Day), que la agencia norteamericana realiza diariamente para reconocer las mejores imágenes astronómicas entre las miles que recibe desde todo tipo de observatorios, naves espaciales, telescopios de gran tamaño (incluyendo el Hubble) y también astrónomos aficionados.

Hace 4 años la NASA les otorgó otro APOD por una fotografía de la Nebulosa de Orión, hecha desde la sierra de Benamahoma (Cádiz).

La imagen que es hoy APOD de la NASA recoge la nebulosa de emisión de la estrella AE Aurigae, conocida también como la Estrella Flameante.

Ese nombre se debe a que en su interior, la estrella hace brillar intensamente los gases, fundamentalmente hidrógeno, por lo que parece que estuviera ardiendo.

La estrella AE Aurigae, visible cerca del centro de la nebulosa, está tan caliente que es azul, está a unos 1.500 años-luz de distancia y se extiende unos 5 años-luz, según explica la NASA en el comentario que escribe sobre esta foto en su web.

Para sus autores, la veterinaria Maritxu Poyal y el funcionario Jesús Manuel Vargas, la imagen es el resultado de una de las largas noches que, de sol a sol, pasan para capturar estas imágenes, con un equipo que poco a poco han ido mejorando y en el que ahora disponen de una cámara incorporada al telescopio.

“Lo primero que hacemos -indica Poyal- es planificar, seleccionar con un programa especial qué vamos a fotografiar y ver qué gases tiene, porque según el tipo de gases se necesitan filtros distintos”.

La fotografía seleccionada por la NASA, realizada el pasado mes de marzo, fue “un trabajo que no pudimos acabar porque entraron nubes”.

En ella están apiladas dieciséis fotografías de 720 segundos cada una de ellas: diez con el filtro de hidrógeno, cuatro con el de sulfuro y dos con el de oxígeno.

“Cada uno de los filtros se asocia a un color y de cada uno de ellos se obtiene una foto. Luego se unen en una sola fotografía y entonces aparece todo en todo su esplendor”, cuenta Maritxu Poyal.

Lo de los filtros y los colores no es, explica, un mero truco visual: “En el universo no hay colores reales, son infrarrojos, el ojo humano no puede captarlos. Pero sabemos que el hidrógeno emite luz en una longitud de onda parecida al rojo, el oxígeno al verde, el azufre al azul, por eso están así asociados”.

Ella y su compañero suelen mandar todos sus trabajos a la NASA, y no dejan de sorprenderse porque este organismo haya seleccionado uno de ellos entre las “maravillas que pueden hacer” desde los observatorios más importantes del mundo o incluso desde el espacio el Hubble.

“Es increíble sabiendo cómo las hacemos nosotros, sufriendo a los mosquitos y el frío”, cuenta Maritxu Poyal, que “desde pequeña” se ha sentido fascinada por la observación del cielo.

Ahora disfruta porque para tomar las imágenes no necesita buscar un lugar en la sierra alejado de cualquier contaminación lumínica.

Con el equipo del que ahora disponen pueden hacerlas cerca de la ciudad en la que vive, como ha sido el caso de la que hoy la NASA ha calificado de APOD.