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Qué es Hacoo, cómo funcionan las tiendas de enlaces en redes sociales y por qué son tan populares entre los jóvenes

Muchos usuarios se han lanzado a comprar artículos de imitación a través de Hacoo

Elisa M. Almagro

3 de febrero de 2025 10:25 h

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¿Por qué consumir algo si sabemos que es falso? Tras la salida al mercado español de Hacoo, esta pregunta es más relevante que nunca. Se trata de una aplicación que se ha hecho viral por su catálogo de falsificaciones de artículos de lujo: “Me la descargué porque buscaba unas zapatillas, las originales valen 120 euros. Pensando en lo poco que me las iba a poner, decidí jugármela y comprar una imitación por 25”, explica Alberto (25 años). Un razonamiento que prevalece en los usuarios de esta aplicación.

Con este planteamiento, miles de jóvenes se han lanzado a adquirir imitaciones en Hacoo: “La falsificación ha abandonado su connotación marginal o clandestina, y ha pasado a visibilizarse en un espacio que simula una compra real”, explica Gaspar Brändle, doctor en sociología por la Universidad Complutense de Madrid. “Las falsificaciones, como un sucedáneo de la realidad, tienen cabida en la sociedad en la que vivimos, en la cultura del simulacro. Muchos procesos sociales se caracterizan precisamente por ser estas imitaciones de la realidad”, abunda.

Para el sociólogo, en los últimos años se ha redefinido el concepto de lujo que, en cierto modo, se ha “democratizado”. “Ahora todo puede ser replicable. Por la facilidad de obtener un sucedáneo de ciertos artículos, podríamos decir que se ha devaluado el concepto de lujo en los objetos”, expone Brändle, que apunta a que el lujo se está decantando en otras direcciones, “ya no se trata de la posesión de un objeto, sino de la experiencia, algo mucho más difícil de replicar”.

En otras palabras, surge la cuestión de que, si algo parece real o se comporta como algo real, ¿qué importa que no lo sea? Para Miguel Ángel Serrano, directivo y miembro del equipo jurídico de FACUA, las falsificaciones deberían preocuparnos: “Un comprador de esta plataforma [Hacoo] no tiene la certeza de que los productos que adquiere tengan todas las garantías de seguridad. Por ejemplo, los productos pueden no cumplir la normativa en materia de tintes o tóxicos”, advierte. También recuerda que no todos los usuarios de Hacoo pueden estar comprando imitaciones de forma consciente: “Muchos compradores pueden estar adquiriendo productos falsificados en esta aplicación pensando que son auténticos”.

Si dudas de la legitimidad de una web de compra, Serrano aconseja revisar si, por ejemplo, consta su domicilio social: “Si sospechamos de una aplicación lo mejor es no comercializar con ella, porque el posible ahorro que tengamos frente a la competencia nos puede salir muy caro”.

Compradores que se convierten en prescriptores en TikTok

Aunque es posible comprar falsificaciones en Hacoo, algunos productos específicos pueden ser muy elusivos. La aplicación no ofrece imitaciones ni en la barra de búsqueda ni en la herramienta de búsqueda por imagen. Esto podría ser una forma de eludir futuras responsabilidades legales: “Hacoo es una plataforma que se califica como intermediario del servicio de la información. La normativa les permite eludir responsabilidades punitivas salvo que sean conocedores de que se está cometiendo algún tipo de acto ilícito. La plataforma no puede tener conocimiento de todos los vendedores que comercian a través de ella, pero sí tiene conocimiento de que se están vendiendo productos ilegales o productos falsificados. Tiene que proceder a retirarlo si no, puede incurrir en distintas responsabilidades”, detalla Serrano.

Ante la imposibilidad de buscar un artículo de forma directa, los usuarios se ayudan mutuamente a encontrar falsificaciones en Hacoo. “Chavales, sudaderas, zapatillas, tenéis de todo para elegir”, “Adidas Gazelle x Bad Bunny x Messi”, “¿alguien tiene el código para estas Nike?”, son algunos de los apoyos y peticiones de los foros y chats dedicados solo a la búsqueda de imitaciones en esta aplicación. En Telegram hay varios grupos de ayuda en castellano, algunos con más de 15.000 usuarios. Incluso varios usuarios han creado hojas de cálculo con enlaces a imitaciones de zapatillas de marca, separadas por precio y disponibilidad. “Los comentarios en Hacoo van genial, son muy útiles para asegurarte de que no estás comprando una mala imitación”, abunda Miriam, otra compradora (26 años).

Para el sociólogo, el ámbito digital genera elementos de altruismo y horizontalidad entre los usuarios. “La gente se asocia o agrupa dentro de las redes sociales, tiene un sentido de comunidad. Esto hace que muchas personas dediquen tiempo a ofrecer sus conocimientos o sus contactos para que otras personas se aprovechen de ello”.

Brändle matiza que no todos los usuarios en redes sociales obran de manera puramente altruista. Con Hacoo han llegado haul de productos de la aplicación, vídeos subidos a redes sociales donde un usuario muestra todo lo que ha adquirido de una o varias tiendas. En esta aplicación pueden aportar enlaces o incluso descuentos para que sus seguidores compren los mismos productos. Hacoo permite que un particular recomiende productos desde su cuenta, y además facilita códigos de descuento dentro de numerosos perfiles. “Hay personas que en este sentido buscan rentabilidad, que puede ser económica o de otro tipo, como ampliar sus seguidores o su capital relacional”.

Un delito difícil de perseguir

Desde FACUA lamentan que, por las características de Hacoo, las infracciones que puedan cometer los vendedores de esta aplicación son difíciles de perseguir:“Es complicado iniciar un procedimiento de instrucción contra una empresa que tenga su domicilio fuera de España y la Unión Europea”, lamenta Serrano, que apunta a que la batalla contra estas imitaciones reside en nuestras fronteras. “En la práctica el ámbito de actuación de las autoridades españolas es interceptando en la frontera productos que no cumplen la normativa de seguridad europea. Por suerte la Unión Europea es bastante más exigente que otros países del mundo”, celebra el directivo de FACUA.

Serrano anima a los consumidores a comunicar a las autoridades si sospechan que han adquirido por error un artículo falso: “Si además de sospechar de que el producto es falsificado, observamos que pueda presentar cualquier tipo de riesgo para nuestra integridad lo mejor es no utilizarlo de manera cautelar. Es necesario dirigirse a la plataforma donde se ha adquirido el artículo, y exigir la devolución del dinero”.

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