Ayuda en una residencia de ancianos durante la pandemia

Nerea Barros cuenta cómo ha aparcado temporalmente la interpretación para volver a ser enfermera

Redacción

La actriz y directora Nerea Barros ha dejado aparcado el mundo de la interpretación, el “motor” de su vida, para ejercer su segunda profesión como enfermera ayudando en plena pandemia de coronavirus. Llevaba 14 años sin enfundarse en la bata de los sanitarios y, ante la gravedad de la situación, hace unas semanas se ofreció para trabajar en una residencia de mayores.

Aunque está especializada en “cuidados intensivos y neonatos”, Barros sintió una especial empatía con los ancianos: “Si he ido a la residencia ha sido por una cuestión moral y de corazón, porque sentía que tenía que ayudar allí”, ha explicado la actriz en una entrevista con Vanity Fair.

A pesar de los momento difíciles, Barros también se está impregnando de buenas sensaciones gracias al “amor y la memoria” que le trasladan los ancianos y sus familiares. Y se siente admirada por sus “compañeros sanitarios que han dado la vida por cada una de las personas que entraban por la puerta del hospital y sobre todo mis compañeros aquí en la residencia”.

“Mi trabajo como enfermera dependerá del tiempo que me necesiten”

Nerea Barros, conocida en la pequeña pantalla por su participación en El Príncipe (Telecino) y Apaches (Antena 3), además de por otros papeles en series de la televisión pública gallega, volverá a situarse delante y detrás de las cámaras cuando deje de ser necesaria en esta residencia de mayores. Justo antes de que comenzara la crisis sanitaria estuvo rodando en Uzbekistán su primera película como directora: Memoria.

Preguntada por su opinión respecto a quienes no han respetado el confinamiento, la actriz responde a Vanity Fair que el Estado de Alarma se percibe de distinta manera por quienes han padecido de cerca la enfermedad. “Es muy delicado vivir esa situación tanto tiempo si no hay nada cercano que te enseñe y te toque para que entiendas lo dolorosa que es esta situación”.

Como Nerea Barros, otros rostros conocidos de la pequeña pantalla han sumado su aportación contra la pandemia. Lo hizo Lorenzo Caprile nada más comenzar la crisis sanitaria ofreciéndose a fabricar mascarillas; lo hizo Paz Padilla montando su propio taller de confección; y más recientemente conocimos el caso del actor Víctor Palmero (La que se avecina), que se unió al equipo de Cruz Roja que atiende a personas sin hogar que han visto agravada su situación durante este tiempo.