La ruta senderista que une estos dos pueblos malagueños en la Axarquía

En la comarca de la Axarquía, al este de la provincia de Málaga, se encuentra una de las rutas senderistas más emblemáticas que conecta dos pintorescos pueblos: Árchez y Canillas de Albaida. Esta travesía, conocida como la Ruta de los Molinos del Río Turvilla, permite a los caminantes sumergirse en un paisaje natural único, donde la historia y la tradición de la zona se encuentran con la belleza de su entorno.
A lo largo de sus casi cuatro kilómetros, los senderistas pueden explorar la cultura local, descubrir antiguos molinos de agua, atravesar valles rodeados de montañas y disfrutar de la flora y fauna autóctona que caracteriza esta parte de la Axarquía malagueña.
La ruta, que es apta para caminantes de distintos niveles de experiencia, no solo destaca por su atractivo natural, sino también por la singularidad de sus elementos patrimoniales. A lo largo del recorrido, se pueden observar restos de antiguas construcciones hidráulicas, molinos que durante siglos aprovecharon las aguas del río Turvilla para moler el grano.
Estas estructuras, algunas de las cuales han sido restauradas, permiten al visitante viajar en el tiempo, conectando con la historia agrícola de la región. A lo largo del sendero, el río Turvilla ofrece refrescantes vistas y sonidos, creando un ambiente de calma y serenidad que acompaña a los caminantes en todo momento.
El trayecto transita entre los dos pueblos y no solo es una experiencia visual, sino también sensorial, pues permite disfrutar del clima suave de la Axarquía, el aroma de las plantas autóctonas y las vistas panorámicas que se abren ante el viajero. La ruta conecta a los pueblos de Árchez y Canillas de Albaida de manera especial, haciendo de este recorrido una excelente opción para quienes buscan combinar naturaleza, historia y cultura en una única experiencia.

El origen de la Ruta de los Molinos del Río Turvilla
El recorrido de la Ruta de los Molinos del Río Turvilla tiene un origen profundamente ligado a la historia local y la evolución de la vida en la comarca. Durante siglos, la economía de los pueblos de la Axarquía se sustentó en la agricultura, especialmente en el cultivo de cereales. El río Turvilla, que atraviesa este paisaje montañoso, fue fundamental para el desarrollo de la molienda de grano, proceso que se realizaba mediante el uso de molinos de agua.
Estos molinos, construidos a lo largo del cauce del río, eran fundamentales para las labores agrícolas de la zona. A lo largo de la ruta, se pueden observar vestigios de estos antiguos molinos que, aunque en desuso, siguen siendo un recordatorio del importante papel que desempeñaron en el desarrollo de la región.
A lo largo de la ruta, los senderistas pueden apreciar cómo estos antiguos molinos se encuentran casi integrados en el paisaje, entrelazados con la vegetación y las formaciones rocosas. Algunas de las estructuras han sido restauradas por los propios habitantes de los pueblos cercanos, quienes han querido preservar este legado histórico como parte de su identidad cultural.
Caminar por la Ruta de los Molinos es, por tanto, una invitación a adentrarse en la vida de los antiguos habitantes de la Axarquía, cuya relación con la tierra y el río moldeó su forma de vida durante generaciones.
Conexión cultural entre los pueblos de la Axarquía
El trayecto de la Ruta de los Molinos del Río Turvilla no solo tiene un componente natural, sino que también fortalece el lazo entre los pueblos de Árchez y Canillas de Albaida, dos localidades típicas de la Axarquía malagueña.
Ambas, enclavadas en el territorio montañoso de la comarca, conservan una esencia tradicional que se refleja en su arquitectura, sus calles empedradas y su estilo de vida. A través de la ruta, los senderistas tienen la oportunidad de conocer la belleza de los paisajes naturales y de adentrarse en el alma de estos pueblos.
Árchez, conocido por su blanco resplandeciente de las casas encaladas, es un pueblo donde se respira tranquilidad y autenticidad. A medida que los senderistas se acercan a Canillas de Albaida, este último destaca por sus vistas imponentes sobre el valle y su inconfundible arquitectura morisca.
Ambos pueblos comparten tradiciones, festividades y una gastronomía local que se ha transmitido de generación en generación. En el recorrido, los caminantes pueden hacer paradas para degustar algunos de los productos más representativos de la zona, como el aceite de oliva virgen extra, el vino de la comarca y los famosos postres caseros.
La Ruta de los Molinos del Río Turvilla es mucho más que un simple recorrido senderista. Es una puerta abierta a la historia, la naturaleza y la cultura de la Axarquía, que permite a quienes la recorran conocer de primera mano la esencia de dos pueblos malagueños. Con su combinación de patrimonio histórico, belleza natural y tradición local, esta ruta es una de las joyas ocultas de la provincia de Málaga, que sin duda cautivará a todo aquel que decida adentrarse en ella.
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