La presidenta del Congreso defiende que “la contribución de los migrantes a nuestras sociedades es vital”

La presidenta del Congreso, Francina Armengol (PSOE), ha defendido este lunes en la reunión que celebra en Lanzarote la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo que “la contribución de los migrantes a nuestras sociedades es vital y lo seguirá siendo”.
España ha asumido este año la presidencia rotatoria de la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo y ha elegido la inmigración como el tema fundamental de su mandato.
Con ese enfoque, el Congreso y el Senado han reunido este lunes en Costa Teguise a presidentes y vicepresidentes de los Parlamentos del sur de la Unión Europea, además del Parlamento Europeo y de Cámaras legislativas de los países de norte de África que tienen suscritos acuerdos sobre inmigración con lo Veintisiete
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Y ello con objetivo de abordar los retos de la inmigración entre los países de origen, tránsito y destino más afectados.
La presidenta del Congreso ha recordado en la apertura de este foro que, en los años sesenta del siglo XX, emigraron dos millones de españoles y la mitad de ellos de forma irregular.
Francina Armengol ha destacado que la única forma de afrontar este fenómeno consiste en llevar a cabo una gestión “más humana y ordenada”, promoviendo vías legales y pasando de un enfoque solo económico o comercial a un enfoque más humano.
Además, ha subrayado que, sin la inmigración, se hundirían algunos sectores económicos en los que la mayoría de sus trabajadores son extranjeros y ha pedido espacios para coordinar esos elementos de migración regular a través de convenios y permitir que cualquier persona que no quiera migrar pueda quedarse en su país y trabajar, gracias a la cooperación internacional.
La presidenta de Congreso cree importante compartir esta visión con países como Egipto, Marruecos o Turquía y considera que el documento final de esta conferencia de Lanzarote servirá para potenciar el discurso positivo de las migraciones y evitar los populismos y los discursos de odio, de racismo y de xenofobia.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort (Coalición Canaria), había abierto la sesión destacando el gran esfuerzo que hace la isla para afrontar la llegada de migrantes desde las costas de África, en particular de menores no acompañados.
“Somos la frontera sur de Europa, donde convergen esperanzas y desafíos, pero nuestra lejanía no puede convertirse en sinónimo de olvido. Europa debe asumir su responsabilidad”, ha demandado.
Por su parte, el vicepresidente del Parlamento Europeo, Younous Omarjee, miembro del Grupo de la Izquierda por La Francia Insumisa, ha recalcado que la respuesta que debe ofrecerse a la inmigración debe “basarse siempre en los valores que caracterizan a la Unión Europea” y ha resaltado la importancia del Pacto sobre Migración y Asilo, que tiene dos objetivos principales: mantener las fronteras seguras y luchar contra la trata de seres humanos.
“Debemos tomar soluciones comunes y repartir la carga de forma justa”, ha dicho Omarjee, quien entiende que “no hay respuestas inmediatas ante esta situación y hay que mantener políticas coherentes”.
El vicepresidente del Parlamento Europeo ha calificado de “incoherente” la postura del nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, que rechaza la emigración, pero al mismo tiempo pretende salirse de los Acuerdos de París contra el cambio climático. Porque, ha recordado, “si no luchamos contra el cambio climático, la sequía es una de las causas que está provocando mayor migración”.
“Por tanto, seamos coherentes, si no queremos agravar aún más la situación y obligar a muchos seres humanos a partir hacia los países desarrollados. Necesitamos respuestas globales”, ha insistido.
El vicepresidente del Senado, Javier Maroto (PP), ha argumentado que hay tres elementos que caracterizan esta época de cambios sin precedentes: la vulneración de los derechos humanos de las personas que migran, el esfuerzo de recursos en los países receptores “que siempre son escasos” y la polarización en la política.
Maroto ha advertido de que el crecimiento de partidos políticos extremistas y populistas hace difícil alcanzar mayorías sólidas para gestionar asuntos relevantes.
Ha dicho que estos partidos exageran los problemas que conllevan las migraciones o falsean la realidad y transforman el recelo de los ciudadanos en odio. A su juicio, estos partidos “realizan muchos discursos incendiarios pero ninguna propuesta realista”.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes de Marruecos, Rachid Talbi Alami, ha señalado que la inmigración es un fenómeno muy complejo que afecta a la seguridad, la economía y la dignidad humana y que se debe abordar desde sus causas más profundas, como la pobreza, la desigualdad o el cambio climático.
Alami ha apostado por reforzar vínculos con los países europeos e invertir en educación y facilitar mecanismos de emigración legal.
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