Lagarde promete “escuchar a los mercados y entender a la gente” al frente del BCE

Andrés Gil

Corresponsal en Bruselas —

Es un trámite. Los líderes de la UE ya decidieron que Christine Lagarde sea la nueva presidenta del Banco Central Europeo. Pero la ex ministra de Nicolas Sarkozy y ex directora del Fondo Monetario Internacional ha de pasar por el examen de la Comisión de Economía del Parlamento Europeo y su voto. Y, en ese paso preceptivo, la candidata ha explicado sus prioridades.

De momento, ha pasado el primer examen en la Comisión –37 a favor; 11 en contra y 4 abstenciones–; por lo que se espera que pase también el del plenario del Parlamento Europeo en dos semanas.

Lagarde ha llegado este miércoles a la sede de Bruselas de la Eurocámara con el discurso ensayado, con guiños ecologistas y ciudadanistas, reconociendo el legado de Mario Draghi, reivindicando su paso por el FMI, cuyo segundo mandato ha dejado a medias, y prometiendo escuchar.

El papel del BCE en la política monetaria es clave para marcar las tipos de interés, que tienen que ver con el precio de las cosas, incluidos los créditos y los préstamos. Lagarde se ha comprometido este miércoles en intentar seguir el mandato de acercarse al 2% de inflación en Europa.

“Es la institución económica con más poder en Europa y es la primera vez que la dirige una mujer. El BCE fue el que salvó el euro”, ha sentenciado el eurodiputado verde Sven Giegold.

“Hay que fijar prioridades y escuchar a todos”, ha dicho Lagarde, “hace falta que las decisiones se tomen basadas en datos. Tengo tres grandes principios: compromiso al mandato del BCE como establece el tratado; la agilidad a responder a los nuevos desafíos; y la inclusión”.

“Bienestar y estabilidad”

“Un mandato claro de la política monetaria es que haya bienestar y estabilidad”, ha afirmado Lagarde: “El BCE se ha tenido que ajustar, reevaluar, y tuvo que ser innovador en los instrumentos que utilizó y para seguir ofreciendo resultados. La economía se habría encogido un 2% si no hubiera introducido medidas anticonvencionales a partir de 2014. El empleo aumentó en 12 millones a partir de 2013. Voy a aplicar los mismos principios sólidos: compromiso usando la agilidad para adaptarnos al mundo a medida que cambia”.

En respuesta al socialista Jonás Fernández, Lagarde ha apoyado la revisión del marco monetario, que es de 2003, recordaba el eurodiputado: “El Banco de Canadá lo hace cada cinco años, la FED también lo revisa. En mi opinión, bajo la presidencia actual ya se ha ido haciendo de alguna manera”, ha reconocido.

Lagarde también ha apostado, en respuesta al eurodiputado de Ciudadanos Luis Garicano por que “algunos países pueden usar su espacio presupuestario para mejorar las estructuras y luchar contra la recesión. Ahí se encuentran más países, en muchos caso el déficit está en el 0% o muy bajo. Hay margen que se puede usar en políticas presupuestarias”. La candidata no da nombres, pero todos piensan en Alemania.

De igual manera, Lagarde ha afirmado que “las reformas estructurales en muchísimos países son una misión que no se ha completado, deben mejorar su mezcla presupuestaria iniciando reformas estructurales cuando hay cierto crecimiento”. Tampoco ha dado nombres, pero en ese perfil se encuentran países como España, por ejemplo.

Lagarde ha reconocido que “la inflación sigue siendo demasiado baja, una política económica cómoda se tiene que garantizar si la inflación vuelve a cerca del 2%. Hay que tener en cuenta las preocupaciones de los ciudadanos, seguir comprometidos con la estabilidad de precios. Los bancos centrales se encuentran con nuevos desafíos del cambio climático y del cambio tecnológico. La política monetaria tiene que mirar hacia el futuro. Hay que estar atentos a los riesgos y garantizar que la tecnología se dirija al bien público. La innovación debe tener un espacio para el desarrollo estable”.

“Reforzar el orden multilateral”

En cuanto a la inclusión, Lagarde ha afirmado que “el primer aspecto es la cooperación, una red para que se ecologice el sistema financiero. Los bancos centrales son claves para la cooperación mundial y reforzando el orden multilateral. Los bancos centrales tienen que formar una piña por el orden multilateral”.

No obstante, Lagarde, en respuesta al eurodiputado ecologista Giegold y a Manon Aubry, de la Francia Insumisa –GUE, Izquierda Unitaria–, ha reconocido que la ecologización depende “del mercado de bonos verdes. Hay un fondo de pensiones en el BCE que puede decidir dónde se invierte, hay que participar en la red de financiación ecológica y los riesgos de cambio climático. En cuanto a la inversión, el BCE no puede invertir esos 2,6 billones en bonos verdes, pero si podemos estar vigilantes por si hay señales de que pueda aumentar”.

Lagarde ha insistido en que “completar el mercado único es fundamental, salvaguardando el interés de los consumidores y evitando el dumping social. Nos centramos en cuestiones nacionales, por eso barremos para casa. La dimensión europea es crítica si queremos resistir a la desestabilización de un choque externo: hay que simplificar las normas, concluir la reforma del MEDE y el backstop bancario del fondo de resolución único, así como un instrumento presupuestario que pueda usarse de manera reforzada”.

“Paul Valéry dijo: 'Pongamos en común lo mejor de nosotros', y Simone Veil decía que 'la diversidad es fuente de riqueza'. Todos tienen que ser tratados con igualdad, hay que hablar y escuchar, que el diálogo sea clave. El BCE tiene que escuchar a los mercados, no tiene que ser guiado por los mercados, pero también tiene que entender a la gente. Una moneda es un bien público que pertenece a los ciudadanos. Podemos esforzarnos para que la sociedad civil y los ciudadanos se apoderen del euro”.

Opening Statement by Christine Lagarde to the ECON Committee-Original by eldiario.es on Scribd