Israel no descarta imponer un “gobierno militar en Gaza” mientras sigue con los ataques

Israel no está dispuesto a dar marcha atrás en su decisión de dinamitar el alto el fuego en Gaza tras haber retomado los ataques sobre el enclave, que han dejado centenares de muertos en las últimas semanas, al no aceptar el paso a la segunda fase previamente pactada con Hamás. El Gobierno del ultraderechista Benjamin Netanyahu va a seguir adelante con la ofensiva militar, que está avalada por Donald Trump, y no descarta ir un paso más allá e imponer un “pleno gobierno militar” en la Franja de Gaza, a pesar de que es un territorio que correspondería al estado palestino.
“La respuesta simple a su pregunta es que no se ha decidido todavía por nuestro Gobierno”, ha contestado el ministro de Exteriores, Gideon Sa'ar, a una periodista que le ha preguntado si Israel tiene planes de imponer un gobierno militar en Gaza y si es un asunto que pondrán sobre la mesa en las conversaciones con la Administración Trump la próxima semana. La idea, por tanto, sobrevuela en el Ejecutivo de Netanyahu, que no tiene ninguna intención de parar los ataques sobre la población civil gazatí.
“La guerra puede terminar mañana, con la liberación de nuestros rehenes, la desmilitarización de Gaza y la retirada de las fuerzas armadas de Hamás y la Yihad Islámica”, ha dicho el jefe de la diplomacia israelí, que ha asegurado que, en caso contrario, continuarán con sus “esfuerzos militares”. “No nos dejaron otra opción”, ha dicho el ministro, que ha acusado a Hamás de rechazar la extensión de la primera fase del alto el fuego, que expiró a principios de marzo. Lo cierto es que fue Israel el que se negó a pasar a la segunda fase de la tregua, tal y como se había pactado, y que debería haber entrado en vigor el 2 de marzo y que contempla la entrega del resto de rehenes vivos en el enclave, la retirada de las tropas y el fin definitivo de la guerra.
También mantiene la narrativa de que luchan una batalla por los valores occidentales. “Ahora estamos librando la guerra del mundo libre. Irán, los Houthis, Hamás y Hezbolá nos atacan porque estamos cerca. Pero no se equivoquen, su guerra es contra la civilización occidental. Contra sus valores y su forma de vida”, ha dicho Sa'ar en una rueda de prensa junto a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, que ha viajado a Israel y Palestina en pleno recrudecimiento de los ataques. El ministro ha pedido “más apoyo” a Europa.
La jefa de la diplomacia europea ha emplazado a las partes a “retomar las negociaciones como única forma de acabar con el sufrimiento en los dos lados” y a reinstaurar el alto el fuego con la liberación de rehenes y la reactivación de la llegada de ayuda humanitaria que Israel ha vuelto a bloquear bajo la premisa de que la utiliza Hamás. “Estamos viendo una escalada peligrosa”, ha dicho Kallas, que también ha cuestionado los ataques de Israel en Siria y Líbano.
Kallas, que estuvo este domingo en Egipto, suscribió un comunicado conjunto con los países árabes en el que condenaban la ruptura del alto el fuego y los ataques aéreos e instaban a pasar a la segunda fase de la tregua. También reiteraba el apoyo al plan árabe de paz, que “garantiza que el pueblo palestino permanecerá en su territorio”, y rechazaba categóricamente “cualquier desplazamiento o expulsión del pueblo palestino fuera de su territorio, Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este” advirtiendo de “las graves repercusiones que se derivarían de tales acciones”.
Plan de deportación
Sin embargo, el Gobierno ultranacionalista de Israel sigue adelante con su plan de limpieza étnica, a pesar de las advertencias de la ONU y otras instituciones respecto al desplazamiento forzoso de más de 2 millones de gazatíes. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, –uno de los más radicales del Ejecutivo– ha ofrecido financiación para la expulsión de 10.000 palestinos cada día.
Durante el fin de semana, el Gobierno israelí confirmó la creación de la Oficina de Emigración Voluntaria para aplicar y supervisar su plan de expulsión y deportación de los palestinos de Gaza, con base en la idea esbozada por el propio presidente de EEUU, Donald Trump, para vaciar la Franja de sus habitantes. Esa oficina operará bajo el Ministerio de Defensa, según dijo el ministro Israel Katz, y se coordinará con organizaciones internacionales para facilitar el traslado de los gazatíes por aire, tierra y mar, informó el periódico The Jerusalem Post.
Más de 50.000 muertos en Gaza
Además, Israel bombardeó anoche el Hospital Nasser, el principal en el sur de Gaza, y mató a al menos dos personas, además de provocar un incendio, según ha denunciado el Ministerio de Sanidad palestino. El Ejército confirmó el ataque contra un “terrorista clave en la organización de Hamás”, acusando una vez más al grupo islamista de operar en infraestructuras civiles y de poner en riesgo a la población.
Hamás ha admitido la muerte de Ismail Barhoum, un miembro de su buró político, que estaba recibiendo tratamiento en el Hospital Nasser. Mientras el Ministerio de Sanidad ha informado de que el otro fallecido es un chico de 16 años.
Los hospitales y otros centros médicos han sido blanco repetidamente de ataques israelíes directos y están muy dañados después de casi un año y medio de conflicto, en los que el sistema sanitario de la Franja prácticamente ha colapsado.
El número de fallecidos en Gaza desde octubre de 2023 ha superado los 50.000, aparte de 113.000 heridos y miles de desaparecidos bajo los escombros, según las autoridades locales, que calculan que entre los muertos hay más de 15.000 menores (más del 36% de ellos, tenía entre 6 y 12 años).
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