Zeekr 9X, el SUV chino de 900 CV que desafía al lujo europeo
La llegada del Zeekr 9X al mercado español supone un nuevo paso en la expansión de los fabricantes chinos hacia los segmentos más exclusivos del automóvil. Después de consolidar su presencia en categorías de mayor volumen, algunas marcas asiáticas comienzan a competir en un territorio tradicionalmente dominado por fabricantes europeos de prestigio. Zeekr, perteneciente al grupo Geely, lo hace con un SUV de grandes dimensiones, una mecánica híbrida enchufable de 897 CV y un equipamiento que pretende justificar un precio de partida de 121.500 euros.
Presentado en Barcelona a comienzos de octubre, el 9X se comercializa inicialmente en la versión Ultra AWD, con tracción total y seis plazas. Sus 5,24 metros de longitud lo sitúan entre los SUV de representación, una categoría en la que el espacio interior y el confort tienen tanta relevancia como las prestaciones. El modelo apunta a un público acostumbrado a propuestas como el BMW XM, aunque con una interpretación diferente del lujo, basada especialmente en la tecnología y la dotación de serie.
El diseño exterior responde a esa voluntad de destacar. El frontal está presidido por una parrilla de grandes dimensiones, acompañada por unos grupos ópticos de trazos elaborados, mientras que una banda luminosa recorre la parte posterior. Zeekr reconoce haberse inspirado en los grandes yates para desarrollar tanto la carrocería como el habitáculo. Más allá de esta referencia estética, el resultado es un vehículo de presencia más que imponente, cuyas dimensiones pueden convertirse en un condicionante para circular y aparcar en entornos urbanos.
La distribución interior resulta tal vez más interesante que su apariencia exterior. En lugar de recurrir a una configuración convencional de siete plazas, Zeekr ha elegido tres filas con dos asientos independientes en cada una. La segunda concentra buena parte de la atención, con dos butacas que se reclinan hasta 145 grados y disponen de reposapiernas eléctricos. La calefacción, la ventilación y el masaje están presentes tanto en estos asientos como en los delanteros, mientras que los de la tercera fila también incorporan regulación eléctrica, calefacción y respaldos reclinables hasta 135 grados.
Este planteamiento permite que las plazas posteriores tengan un papel relevante en la experiencia de viaje, algo que no siempre sucede en los SUV de tres filas. El acceso a la última se facilita mediante el desplazamiento eléctrico de los asientos centrales. Los revestimientos de piel Nappa y las molduras de madera nórdica completan un ambiente en el que Zeekr ha prestado atención tanto a los materiales como a los elementos de confort.
El apartado multimedia refleja otra de las prioridades del fabricante. El sistema de sonido Naim cuenta con 32 altavoces y ocho transductores hápticos que transmiten vibraciones a través de los asientos. Para quienes viajan detrás hay una pantalla OLED de 17 pulgadas integrada en el techo, con resolución 3K y un mecanismo que permite modificar su posición. El denominado modo cine coordina su funcionamiento con las cortinillas de privacidad, el techo panorámico y la iluminación ambiental.
En el salpicadero se han dispuesto dos pantallas OLED de 16 pulgadas, una para cada ocupante, además de un sistema de proyección de información sobre el parabrisas con una superficie equivalente a 47 pulgadas. Pese al protagonismo de las interfaces digitales, Zeekr mantiene mandos físicos para determinadas funciones. El equipamiento incluye además un pequeño frigorífico situado entre las plazas centrales, capaz de enfriar hasta 6 grados bajo cero y calentar hasta 50 grados.
Arquitectura de 900 V
La mecánica constituye, sin embargo, uno de los apartados más singulares del 9X. Su sistema híbrido enchufable combina dos motores eléctricos con un propulsor turboalimentado de gasolina de 2,0 litros cuya función es operar como generador para ampliar la autonomía. El conjunto desarrolla 897 CV y 935 Nm de par máximo, cifras que permiten anunciar una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h. Son prestaciones propias de vehículos deportivos, aunque aquí se aplican a un SUV concebido principalmente para viajar con comodidad.
La batería de 55,1 kWh también se aparta de lo habitual entre los híbridos enchufables. Su capacidad supera incluso a la de algunos coches completamente eléctricos de tamaño urbano y permite anunciar hasta 179 kilómetros de circulación en modo eléctrico. La autonomía combinada alcanza los 737 kilómetros, según los datos facilitados por la marca china.
Otro elemento distintivo del vehículo es su arquitectura eléctrica de 900 voltios, que admite una potencia máxima de carga en corriente continua de 330 kW. Zeekr asegura que puede recuperar del 10 al 80% de la batería en 9,5 minutos, un tiempo excepcionalmente reducido para un vehículo de esta tecnología.
En el apartado dinámico, el 9X utiliza una suspensión neumática adaptativa de doble cámara y amortiguadores electromagnéticos de doble válvula, destinados a controlar los movimientos de la carrocería sin comprometer el aislamiento de los ocupantes. Incorpora también distintos programas de conducción, incluidos modos para circular fuera del asfalto, además de un sistema de asistencia con sensor LiDAR, cámaras y otros dispositivos que hace posible ofrecer control de crucero adaptativo y funciones de mantenimiento y centrado de carril.