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WWF afirma que cambio climático causa incendios cada vez más incontrolables

EFE

Madrid —

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El cambio climático hace que los incendios forestales sean cada vez más peligrosos e incontrolables, una situación que exige la adopción de medidas “urgentes y ambiciosas” para prevenirlos, según asegura WWF en su informe “El planeta en llamas”.

La organización ecologista analiza los incendios ocurridos en 2019 en España y Portugal (el país europeo más castigado por el fuego) en un año que consideran de una “actividad incendiaria excepcional” en términos de severidad y emisiones, y en el que han ocurrido siniestros de enorme magnitud en lugares tan distintos como el Círculo Polar Ártico o Australia.

Advierten de que el cambio climático representa “una amenaza global”, pero también lo son los incendios forestales pues, según recuerdan, estos siniestros hicieron que el año pasado se liberaran 7.800 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, “el equivalente a unas 25 veces las emisiones totales de ese gas en España en un año”.

Según datos de WWF, los grandes incendios forestales representan sólo el 0,18% de la superficie quemada en España, pero en ellos arde el 40% de la masa total afectada y cada año se incrementa el riesgo de sufrir este tipo de siniestros, que son muy impactantes y peligrosos para la población.

Aseguran además que en los últimos diez años los incendios en España se han reducido un 36% respecto a la década anterior y también ha disminuido un 27% la superficie quemada.

Para WWF el origen de estos incendios está en la combinación de olas de calor prolongadas, sequías acumuladas y baja humedad que, junto a una vegetación muy seca, bosques sin gestión y periodos de riesgo cada vez más largos, hacen que cada vez el fuego sea “más rápido y de una virulencia nunca vista”.

El informe pone de manifiesto la relación directa que hay entre los incendios, la deforestación y las pandemias, “porque la destrucción de los bosques, en especial los tropicales como la Amazonia, Indonesia o el Congo, posibilita que los seres humanos entren en contacto con poblaciones de fauna silvestre portadoras de patógenos”.

Entre los incendios más devastadores de 2019, la organización ecologista cita los que se produjeron en Australia, “auténticas tormentas de fuego de más de mil grados de calor que acabaron con la vida de decenas de personas y de más de 1.200 millones de animales”, o los de la Amazonia o Indonesia, ambos “con un claro trasfondo socioeconómico, el de la deforestación”.

En este último caso atribuyen el origen de los incendios al cambio de usos del suelo, debido sobre todo al “insostenible” sistema alimentario predominante que, aseguran, “es la causa del 75% de la deforestación mundial”.

WWF dedica una atención especial a los incendios del Círculo Polar Ártico, donde se acaba de registrar récord de temperaturas con 38 grados centígrados, porque “no hay precedentes en la historia por su intensidad, duración y latitud” y porque ardieron 5,5 millones de hectáreas que emitieron 182 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Para Lourdes Hernández, experta en gestión de incendios en WWF España, es urgente que el Gobierno y las autonomías pongan en marcha las medidas ya aprobadas para la gestión de incendios forestales, que dediquen los fondos para la reconstrucción económica a reducir estos siniestros y que a nivel global se luche contra el cambio climático y la deforestación de los bosques tropicales.

Según datos recogidos en el informe, el fuego ha destruido más del 18% de la selva amazónica y casi el cien por cien de los incendios de Indonesia los ha provocado el ser humano al cambiar el uso del suelo para elaborar aceite de palma, papel y pasta de celulosa.

El estudio revela además que África central concentra el 70% de los focos de incendios del mundo; que el fuego destruyó casi 100.000 hectáreas de terreno en California y en Australia acabó con más de 12 millones de hectáreas, muchas de las cuales eran bosques húmedos, lo que provocó numerosos fallecidos y grandes daños ambientales.