Entrevista

Paco León: “En la calle me conocen hasta disfrazado”

El actor Paco León se ganó al público imitando a Raquel Revuelta en “Homo Zapping”, y se sigue manteniendo en lo más alto gracias a Luisma, el personaje estrella de “Aída”, que el próximo domingo se casa con La Macu.

¿Qué es lo que más admira de la serie?

Que tiene como seña de identidad lo políticamente incorrecto, pero en el fondo se trasmiten valores muy positivos. Todo el mundo se mete con todos pero, al mismo tiempo, conviven y se quieren. Tiene mucho que ver con el Lazarillo de Tormes o con Mortadelo y Filemón.

¿Qué siente cuando se ve luego en televisión?

Me veo los fallos. Me río más con mis compañeros que conmigo.

¿Qué ha estado haciendo durante el parón de la serie?

Estoy haciendo un espectáculo de monólogos que se llama “Wanted” con Santi Millán y Santi Rodriguez. También estuve rodando una película gore. En primavera, haré otra película y una obra de teatro. No puedo adelantar nada pero voy hacer de persona normal con mujer e hijos.

Suele hacer comedia, ¿no le apetece hacer llorar?

La verdad que no. Me parece más divertido hacer reír y se me da mejor. Esto es muy largo y me dará tiempo a todo.

¿Cree que el papel de Luisma le puede encasillar?

Todos los papeles determinan. Cuando hacía a Raquel Revuelta en “Homo- Zapping” parecía que no iba a poder interpretar otra cosa pero luego se ha visto que podía hacer de Luisma .

¿Le siguen pidiendo que imite a Raquel Revuelta?

Cada vez menos, afortunadamente.

Estaba muy ilusionado con el proyecto “Ácaros” de Cuatro , ¿por qué cree que se cayó de la parrilla televisiva?

Fue algo pequeño y lo quitaron. Era un producto algo extraño. Ha funcionado más en Internet donde tiene un público más friki que entiende más ese humor.

¿Se siente más cómodo haciendo de friki?

Depende de lo que entiendas por frikis. Si Luisma y mi imitación de Raquel Revuelta son frikis, vivan los frikis. Son divertidos.

Parece que está de moda abandonar una serie, ¿usted se cansarás alguna vez de “Aída”?

Yo me aburro pronto de las cosas pero, como tenemos nuestros parones, puedo desconectar. Da gusto tener una casa a la que volver. Aquí nos llevamos todo muy bien, somos una familia.

¿Qué es lo que más odia de la profesión de actor?

La calle, es insoportable salir. Todo el mundo quiere saludarte y hay gente más o menos educada. Lo llevo más o menos bien pero tengo días malos como todo el mundo.

¿Le piden que les cuente chistes?

Sí, se soprenden de que no esté haciendo en todo momento chistes ingeniosos. Son treinta guionistas escribiendo para que hable así, yo no puedo estar a ese nivel.

¿Qué es lo más curioso que le han pedido desde que es famoso?

Me piden que hable y se ríen simplemente al oírme. Me da mucha vergüenza. Tengo mi propia normativa de dónde se puede hacer fotografías y firmar autógrafos. Yo paseo por la calle Preciados y no puedo parar para hacerme fotos porque sino me tiene que llevar la policía.

¿Su vida ha cambiado mucho con la fama?

Intento que mi vida no cambie demasiado. Admito que suelo ir a sitios peligrosos como Ikea o la Puerta del Sol llenos de gente. En el metro no me meto. Me conocen hasta disfrazado. Creo que nunca he salido a la calle un día sin que no me hayan reconocido. El otro día pensé en hacer un documental de cómo vive un famoso con una cámara oculta.

¿Como se ve en el papel de padre?

No he cambiado nunca un pañal pero se va acercando el momento.