Escapadas en otoño para escapar del bullicio: seis alternativas a principales destinos europeos
Pasada la temporada alta, llega otoño como una época del año perfecta para viajar para los que escapan de la masividad del verano, pero también las altas temperaturas, para buscar diferentes sensaciones, como los distintos colores que ofrece en la naturaleza el paisaje otoñal. Además de eso, si se quiere una escapada que vaya más allá de las ciudades europeas, hay varias alternativas disponibles.
Potsdam en vez de Berlin
La ciudad de Berlín es la reina absoluta del turismo en Alemania, con un promedio de 12 millones de visitantes de forma anual, y con muchos de sus turistas internacionales. Si lo que se busca es escapar del bullicio de la capital, a tan solo 35 kilómetros hay una alternativa ideal, especialmente para los que buscan una ciudad con huella histórica como es Potsdam. En ella sus principales atractivos turísticos son el Palacio de Sanssouci y sus jardines, el Palacio de Cecilienhof, el Barrio holandés o el Puente de los Espías. Se puede llegar en transporte público fácilmente desde la propia Berlín.
Olomuc en vez de Praga
La capital de la República Checa es uno de los destinos más visitados en Europa, con una de las ciudades más destacadas del turismo en Centroeuropa, pero el país tiene muchas más joyas escondidas como Olomuc, a aproximadamente 280 kilómetros de Praga, desde la que se puede llegar en tren. Sus monumentos más destacados son la Columna de la Santísima Trinidad que es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el reloj astronómico de estilo realista socialista, así como la plaza Alta con fuentes barrocas.
Nuremberg en vez de Munich
Inmediatamente después de Berlín, Múnich es la segunda ciudad alemana en visitantes, con aproximadamente 8 millones anualmente, pero en la misma región de Baviera se encuentra una de las ciudades más interesantes a nivel histórico como es Nuremberg, donde tuvieron lugar los juicios a los líderes del nazismo después de la Segunda Guerra Mundial. Más allá de esto, tiene atractivos turísticos como el castillo imperial (Kaiserburg), su casco antiguo, el Museo del juguete o el Centro de Documentación sobre las Reuniones del Partido Nazi.
Liverpool en vez de Londres
Si hablamos de viajar por Europa, Londres es una de las estrellas, pero en Reino Unido y la propia Inglaterra, hay otras ciudades interesantes para visitar y escapar del bullicio de la capital. Una de las más destacadas es Liverpool, cuna de los Beatles, donde se puede visitar museos dedicados a la banda, así como el mítico Cavern Club. Además, también destacan la Catedral o la zona portuaria Royal Albert Dock.
Gante en vez de Bruselas
Como capital de Bélgica y sede de gran parte de las instituciones de la Unión Europea, Bruselas es una de las localidades que muchos turistas visitan en Europa. Pero en el mismo país hay varias joyas como son Brujas o Gante, esta última a tan solo 55 kilómetros y a poco más de 30 minutos. La ciudad conserva gran parte de sus monumentos históricos como el castillo de los Condes de Flandes, así como la Catedral de San Bavón con el mural de ‘La adoración del Cordero Místico’ o el muelle Graslei y Korenlei.
Verona en vez de Venecia
Aunque si hablamos del turismo masivo, uno de los primeros destinos que nos viene a la cabeza es Venecia, pero a poco más de 100 kilómetros se encuentra una de las localidades italianas más interesantes en el norte, Verona, que además es donde William Shakespeare ambientó su mítica ‘Romeo y Julieta’, por lo que ya de por sí el llamado balcón de Julieta es uno de sus principales atractivos turísticos. Tiene otros monumentos destacados como el anfiteatro romano del Arena de Verona, la Piazza delle Erbe, el Castello Vecchio o el puente Scaligero.
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