Hallados huesos humanos en el pozo de Tenoya, uno de los símbolos de la represión franquista en Gran Canaria

Efe

Las Palmas de Gran Canaria —

La empresa que excava en Arucas para el Cabildo de Gran Canaria el pozo de Tenoya (con el objetivo de confirmar si este punto fue empleado para arrojar a varios represaliados por el franquismo al inicio de la Guerra Civil, en 1937) ha encontrado huesos humanos pertenecientes a, al menos, dos individuos adultos.

Se trata de fémures, tibias, vértebras y pelvis pertenecientes, en apariencia, a dos varones, que fueron localizados este lunes, a unos 34 metros de profundidad, en dos galerías laterales, según ha confirmado el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo.

La excavación del Pozo de Tenoya comenzó el 28 de octubre de 2013, en un acto al que asistieron los entonces presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna (PP); alcalde de Arucas, Ángel Víctor Torres (PSOE); y presidenta de la Asociación de Memoria Histórica de ese municipio, Pino Sosa, nieta de un comunista desaparecido que podría estar enterrado en ese lugar.

La empresa que la realiza, bajo supervisión de los servicios de Arqueología del Cabildo de Gran Canaria, es la misma que recuperó 24 cuerpos hace nueve años en el pozo del Llano de Las Brujas, otro de los lugares utilizados por los insurrectos contra la República para hacer desaparecer a las víctimas de la represión, también en Arucas.

Los trabajos en Tenoya se han prolongado varios años porque han resultado bastante más complejos de los que se esperaba en 2013, ya que el pozo se encontraba colmatado casi hasta su superficie por todo tipo de residuos arrojados durante décadas a su interior, así como por los materiales arrastrados y compactados por las lluvias.

Los restos humanos han sido localizados sin orden aparente alguno, sin conexión anatómica y mezclados con huesos de animales, pero en buen estado de conservación.

El Cabildo de Gran Canaria ya ha comunicado el hallazgo al Juzgado número 1 de Arucas, de acuerdo con el protocolo que estableció en 2011 el Consejo de Ministros para las exhumaciones de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, así como a la Guardia Civil, al Ayuntamiento, al Gobierno canario y la Asociación de Memoria Histórica del municipio.

Estos restos óseos han aparecido en la última fase de la intervención que se realiza en el Pozo de Tenoya, cuando se cumplen justo 80 años de la desaparición de un número indeterminado de personas que, según varios testimonios orales, fueron arrojadas a ese lugar en marzo de 1937.

A lo largo de esta legislatura, con gobierno de Nueva Canarias, PSOE y Podemos, y de la anterior, con mandato del PP, el Cabildo de Gran Canaria ha dedicado 253.154 euros al estudio de este pozo.

El descubrimiento realizado este lunes abre una nueva etapa en la que todos los trabajos serán supervisados “a pie de obra” por inspectores de Patrimonio Histórico de la Corporación insular con el objeto de garantizar que no se produzca ninguna afección negativa sobre los posibles restos humanos, subraya el Cabildo.

No obstante, los trabajos se detendrán cautelarmente hasta que se redacte un nuevo proyecto de intervención y exhumación de los restos, para, previsiblemente, retomarlos en abril.