El Cabildo, a través del Área de Cooperación Municipal, ha finalizado las obras de recogida de pluviales de la avenida Venezuela, en Santa Cruz de Tenerife, “cumpliendo así el plazo establecido en el proyecto y con el compromiso adquirido con el sector comercial de la zona”, según ha manifestado el vicepresidente y consejero de Cooperación Municipal, Aurelio Abreu.
El presupuesto total de estas obras ha superado el millón de euros.
Aurelio Abreu ha señalado que las obras, que se han realizado en coordinación con el Ayuntamiento de Santa Cruz, “han solventado las deficiencias que existían en la zona para asumir las aguas pluviales, y que provocaban incidentes cuando se registraban fuertes lluvias”.
Así, ahora la avenida cuenta con una infraestructura preparada para derivar el agua de lluvia, sobre todo en caso de temporales de especial magnitud.
El proyecto de drenaje de aguas pluviales de la avenida Venezuela, que se incluye en el Plan de Cooperación Municipal 2007-2010, ha sido financiado en un 70 por ciento por el Cabildo y en un 30 por ciento por el Ayuntamiento.
La obra fue adjudicada a la empresa Dragados SA por un importe de casi 900.000 euros y contó con un plazo de ejecución de 6 meses. A esta partida se sumó una cantidad adicional de 200.000 euros para la ampliación del proyecto, debido al traslado de una subestación eléctrica situada en los bajos de dicha avenida.
De igual modo, comenzó el pasado 6 de mayo, y en el mes de diciembre se realizaron los últimos trabajos para la instalación de pasos de peatones elevados que mejoraran la seguridad de los ciudadanos, así como la rehabilitación de las aceras.
En el acto de presentación a los medios de comunicación, el consejero de Comercio, Efraín Medina, apuntó que “aunque las obras siempre son molestas, ahora toca ilusionarse y continuar apostando por revitalizar el comercio de la zona, con campañas que impliquen a sus comerciantes”.
Por su parte, el concejal de Infraestructuras, José Alberto Díaz Estébanez, hizo especial hincapié en que “se ha solucionado un gran problema de acometidas de aguas, y con ello garantizamos la seguridad de los habitantes e infraestructuras de la zona”.
Los trabajos
Las obras han consistido en la instalación de elementos de recogida de la escorrentía superficial urbana (principalmente rejas), y de colectores de gran diámetro (de 500 a 1.500 milímetros) bajo los viales urbanos, con capacidad para captar y evacuar la escorrentía superficial urbana.
Además, se han instalado canales imbornales iguales a los que ya existían, en varias zonas como la avenida Venezuela cruce con la calle Princesa Guacimara; en las proximidades del cruce de la avenida con las calles Nivaria, Juan Álvarez Diego, Agustín Espinosa y Ramón Trujillo Torres, y en los accesos de estas calles, acompañado, en caso de no estarlo actualmente, de la elevación de los pasos de peatones existentes, incluido en su cruce con la avenida Islas Canarias.
En el punto más bajo de la avenida Venezuela se ha colocado un canal imbornal doble de 21 metros de longitud, a partir del cual parte el colector hasta su conexión con el encauzamiento del barranco de Macario, que discurre bajo la rotonda que da acceso a la avenida del Barranco de Santos. También se han colocado dos canales imbornales dobles radiales, conectando todo ello directamente al encauzamiento del barranco de Macario que discurre bajo la rotonda.
Cerca del cruce de las calles Guía de Isora y San Juan de La Rambla (por donde discurre el barranco de Macario), se ha llevado a cabo la recogida de la escorrentía superficial que discurre por estas calles y su conducción a dicho barranco.
Para impedir la entrada de la escorrentía superficial procedente de la avenida Islas Canarias a la altura de la plaza Cruz del Señor, se han elevado los dos pasos de peatones existentes, así como las aceras anexas, junto con la reposición de los pavimentos y elementos urbanos.
Además, para incrementar la capacidad de recogida en las calles Antequera, Bobadilla y Garachico, se ha instalado un canal imbornal.