El caso de la consultora tecnológica de Elche que ha apostado por la jornada laboral de cuatro días

El pasado 13 de diciembre, la comida de empresa de Zataca System transcurría con normalidad hasta que los jefes soltaron el anuncio. “Tenías que haber visto las caras, se creían que estábamos de broma”, rememora ahora Pedro Sánchez, uno de los fundadores de esta consultora tecnológica afincada en Torrellano, pedanía de Elche. La noticia no era otra que la apuesta por la jornada laboral reducida de cuatro días, cuya implantación ha comenzado este mes de enero.

Sánchez -cansado por cierto de las bromas que vinculan su nombre al del presidente del Gobierno- nos recibe en la segunda planta de unas oficinas diseñadas con tímidos aires a Silicon Valley: una entrada con zona chill out, rincón para tomarse un café y calentar la comida, sillas estilo gaming… “y poco más”. Un local al que se mudaron el año pasado y que han reformado tras ser ocupado durante años por una empresa de calzado que entró en quiebra, lo que da buena cuenta de cómo la nueva economía está sustituyendo al sector industrial que históricamente ha sido el motor de la provincia de Alicante.   

El estrés de este ingeniero informático es palpable después de varios días en los que han recibido una veintena de currículums “de todo tipo”. Desde que se corriera la voz del horario flexible han pasado de tener que lanzar ofertas laborales en todo tipo de portales de empleo, muchas veces sin éxito, a contratar en dos días a tres nuevos empleados para una plantilla que suma ya 25 trabajadores desde su creación en 2014, cuando empezaron siendo tres.

“Llevamos tiempo intentando facilitar la conciliación”, explica Sánchez. “Tenemos padres o madres separados que necesitan un horario especial que hemos flexibilizado, además de un horario de libre entrada para que puedan dejar a sus hijos”, añade. Aquí, hay empleados que entran a las 7 de la mañana y otros a las 10 de la mañana y se están yendo desde las 16 a las 19 horas.

Como la entrada y salida escalonada “ha funcionado bien” desde su introducción en 2019, la empresa pensó en “darle una vuelta de tuerca e intentar una mayor conciliación”, explica. Así nació la jornada laboral de cuatro días. No surge, como algunos pueden pensar, tras el anuncio -después demostrado falso- del gobierno de Finlandia de apostar por reducir el horario de trabajo a cuatro días, el cual apareció a principios de enero. “Simplemente se nos ocurrió como algo más para fomentar la conciliación familiar”, dice.

De hecho, Pedro Sánchez no sabría decir si Zataca se adelantó a Software DELSOL, empresa tecnológica de Jaén que también ha introducido la jornada de cuatro días recientemente, en concreto el 3 de enero. “Nosotros en teoría empezamos a desarrollarlo antes”, avanza, “pero eso da igual, lo importante es animar a los empresarios a que sean valientes y lo hagan”.

Porque este director asegura que su implantación “ha sido bastante sencilla”. A principios de enero preguntaron a los empleados si querían acogerse a los cuatro días a la semana; también daban la opción de desempeñar cuatro días en las oficinas y el quinto por teletrabajo, es decir, desde casa, o quedarse con la jornada normal de cinco días. De momento, la mitad de la plantilla ha optado por la de cuatro días, y el resto se reparten al 25% cada una en la del teletrabajo y la de seguir como hasta ahora, incluido Sánchez, para jornadas de 30, 35 y 37,5 horas semanales.

En dicha plantilla llaman la atención dos cosas, la juventud -la mayoría ronda los treinta y poco- y las escasas chicas, solo tres. “Es cierto que ahora está cambiando y estamos recibiendo cada vez más solicitudes de mujeres, pero arrastramos los años de mi época”, Sánchez tiene 43 años, de unas carreras de ingeniería donde solo entraban chicos.

Reacciones

Pau Gomáriz es uno de los empleados que se ha acogido a este novedoso horario en todo el mundo. Diseñador gráfico, es padre de un hijo desde hace un año, justo cuando entró a esta consultoría huyendo de otras en las que solo había encontrado el horario continuo que le ocupaba mañana y tarde.

“Cuando llegué a este trabajo hace un año el horario era bueno, ya que tenía las tardes libres, pero ahora con este cambio es mucho mejor”, asegura este ilicitano de 30 años que tenía un horario flexible de entrada y salida de 8 a 15.30 horas. Ahora tiene previsto fichar a las 7 de la mañana y salir a las 4 de la tarde. “No creo que vaya a ser una paliza”, responde a preguntas de este medio, “porque el ambiente laboral es muy bueno, no hay mucho estrés y en general se está bien porque puedes tener tus descansos”.

Preguntado por algún “pero”, asevera que incluso el salario “está mejor que en otros sitios”. “Vine aquí buscando tener un mejor horario, hago menos horas y cobro más”, sentencia.

Por su parte Izhar Sanz es otro ilicitano que también se ha acogido a esta jornada. Veterano en la empresa, empezó a trabajar hace algo más de dos años, cuando solo eran siete empleados. En su caso no tiene hijos, pero va a probar durante un mes. “A ver qué tal”, comenta, “porque no sé si en el día a día voy a sentir que no llego al final de la jornada”.

Como Pau, Izhar también recaló en Zataca huyendo de la precariedad del sector, en el que se ha formado en un ciclo superior de Informática. “Acabé muy quemado en la empresa anterior, una consultora alicantina muy grande y fuerte, y pensaba que era imposible encontrar en el sector informático español un sitio donde se preocupasen por ti”, avanza.

“He visto burradas de gente de estar 24 horas en la oficina sin poder salir para sacar el trabajo adelante y no importarles a los gerentes y aquí sí que se mira por el empleado”, concluye este joven de 30 años.