La insólita carta del conseller valenciano de Educación a las familias podría vulnerar la ley de protección de datos

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“Una de las motivaciones de la Ley de Libertad Educativa fue la preocupación por el descenso del uso del valenciano, un hecho que pretendemos revertir con un cambio de paradigma: de la imposición a la promoción”. Este es uno de los mensajes con alto contenido político que se pueden leer en la carta firmada el conseller de Educación, el popular José Antonio Rovira, que su departamento ha remitido a través de la base de datos de Ítaca a madres y padres valencianos con motivo de la consulta que se celebra entre el 25 de febrero y el 4 de marzo para la elección de la lengua base en colegios e institutos y a la que están convocadas 570.000 familias.
El envío de esta misiva, algo insólito hasta la fecha, ha generado malestar entre las familias. Así, la Confederación de asociaciones de madres y padres de alumnos de la Comunitat Valenciana 'Gonzalo Anaya' ha tildado de “manipuladora y sesgada” la carta “masiva” remitido a las familias y la ha trasladado a su servicio jurídico por si incumpliera la Ley de protección de datos y la propia orden que regula el procedimiento, tal y como ha confirmado el presidente de la entidad, Rubén Pachecho, a elDiario.es, quien explica que no han dado su consentimiento para el uso de sus datos, que se encuentran alojados en la base de datos de la que dispone la conselleria, para esta finalidad.
Las familias consideran que el escrito que han recibido es “ideológico, incompleto y con juicios de valor”. Además, apuntan que puede incumplir la orden que regula la consulta, “que detalla cómo se tiene que informar a las familias desde los centros sobre el proceso de consulta y donde regula el asesoramiento”. Dicha norma, insisten, “en ningún caso indica que el conseller de Educación utilizará la base de datos de Ítaca para comunicarse con las familias”.
Hasta la fecha, relatan, esta herramienta ha estado al alcance de equipos directivos y docentes para comunicarse con las familias sobre el proceso educativo y académico de los alumnos, “pero en ningún caso, para hacer difusión de proyectos políticos e ideológicos como es la consulta de la lengua base”.
Para la Confederación Gonzalo Anaya, enviar esta carta es “un intento de manipulación y denota la debilidad de una consulta que acumula ya tres recursos pendientes de resolver por los tribunales y que cuenta con el rechazo de la comunidad educativa representada a la Plataforma en defensa de l'Ensenyament Públic y de consejos escolares municipales”.
La organización de AMPA ha enviado a la asesoría jurídica el malestar comunicado por varios padres y madres por un posible mal uso de los datos personales de las familias para que estudie si, además, hay un incumplimiento de la ley de Protección de Datos.
“Como mínimo, tanto la carta como el cauce de comunicación del conseller es más que cuestionable con la misma norma que regula la consulta”, insiste el presidente de la confederación, Rubén Pacheco, quien insiste en que la carta de Rovira “es, como mínimo, una falta de respeto a la inteligencia de las familias, un intento de manipulación y señal clara de debilidad de una consulta ampliamente rechazada”.
Información “parcial y sesgada”
L'Associació de Directors d'Infantil i Primària de l'Escola Pública del País Valencia y la directores de IES también rechaza tanto la consulta como la misiva de Rovira, que “transmite una información parcial y sesgada” sobre el contenido y las consecuencias de un referéndum que consideran “innecesario”.
Además, consideran que constituye una “falta de respeto hacia nuestro trabajo y profesionalidad”. “Estas acciones unilaterales reducen la confianza y la colaboración necesarias entre la administración educativa y los centros escolares, y desprecian los órganos de gobierno de los centros y sus funciones, tal y como recoge la normativa”, resaltan.
Además, denuncian que la Conselleria ha enviado cuestionarios a los equipos directivos para “fiscalizar” el proceso establecido por la consulta. “Consideramos que esta supervisión excesiva es injustificada y erosiona nuestra autonomía profesional, así como la de los órganos colegiados de los centros”, subrayan, para añadir que han observado “un esfuerzo desmesurado” por parte de la Conselleria en promover la consulta.
Carta “meramente informativa” y “completamente neutral”
Desde el departamento que dirige Rovira han justificado que la carta enviada desde la Conselleria de Educación se ha dirigido a las familias “porque son las que han de elegir la lengua de la educación de sus hijos”; reconocían que es la primera vez que se hace un envío masivo desde la Generalitat y lo califican como un procedimiento “pionero y novedoso que nunca antes se había realizado, de manera que se pretende dar la máxima difusión”.
La carta, enviada en valenciano y castellano, aseguran que es “meramente informativa y completamente neutral, no se pide que se elija una lengua u otra, solo se solicita participación y que se ejerza el voto con total libertad”.
El texto firmado por José Antonio Rovira hace varias alusiones a la “libertad” e enfatiza que “sea cual sea el resultado” de la consulta, aspectos que “preocupan a las familias”, como la continuidad del banco de libros, la atención al alumnado con necesidades especiales, las actividades escolares, “y todo lo relacionado con el funcionamiento ordinario está garantizado, independientemente de la lengua base elegida por las familias”.
Es la primera vez, tal y como reconocen desde la Generalitat, que el conseller de Educación de turno utiliza las bases de datos alojadas en el programa Ítaca para remitir una carta, que contiene un alto contenido ideológico, directamente a las familias. En pandemia sí que se habilitaron diversos canales de comunicación que se utilizaban únicamente para transmitir información sobre las diferentes decisiones adoptadas en relación con la escolarización de los alumnos; y, principalmente, esta comunicación se realizaba a través de los propios centros.
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