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¿Es mejor el agua en tetrabrik?

Brik de agua de la compañía Agua en caja

Sara Acosta

Ha surgido una alternativa a la botella de agua que se ve cada vez más en hoteles, salas de reuniones, restaurantes y también en coches VTC como Cabify para tener un detalle con los clientes: el agua en tetrabrik. Una de las empresas promotoras de este nuevo tipo de envase incluso lo ha convertido en su imagen de marca, como una garantía de cuidado ambiental. En el lomo del brik se lee ‘Agua en caja mejor’. ¿Hasta dónde esto es realmente así?

No hay ninguna duda de que para el medio ambiente lo mejor no es ni el agua embotellada ni la del brik, sino la de grifo, pues no requiere usar recursos para envasarla ni quemar combustible para transportarla en un camión. La compañía start-up que vende su agua en tetrabrik, Agua en caja, comenta que su negocio es el agua mineral que obtiene del manantial de Gormaz (Soria) y que para envasarla “optamos por lo menos malo de lo que ofrece la tecnología”, comenta Carlos Murillo, gerente de la joven compañía.

Con “menos malo”, Murillo se refiere a los materiales que componen su brik, aunque ellos lo llamen caja; en la web de la marca se pone en valor que el 75% son “recursos renovables”. Un brik tiene seis capas de tres materiales distintos: el 75% es cartón, el cual efectivamente puede considerarse renovable porque se recicla varias veces para convertirse de nuevo en cartón; un 20% es plástico polietileno y el 5% restante es aluminio, necesario en este caso para aislar el agua de la luz y que esta se mantenga en buenas condiciones durante largo tiempo. El gerente de la compañía Agua en caja, Carlos Murillo, incide en que la empresa está trabajando en conseguir que la parte de polietileno sea plástico de origen vegetal.

El problema es que hoy resulta imposible reciclar en España el 100% de un tetrabrik, no existe la tecnología capaz de separar el otro 25% de aluminio y polietileno, que termina en el vertedero. Sin embargo, en la separación está una de las claves de que cualquier producto de consumo se pueda reciclar y convertirse realmente en nueva materia prima que, idealmente, generará el mismo producto que se desechó. Así se evitará usar recursos nuevos. Una botella de vidrio cumple esa condición, pues tras el proceso de reciclaje vuelve a ser una botella de vidrio. Y ya se han dado pasos para reciclar al 100% una botella de plástico PET.

Es cierto que, como comentan en la empresa Agua en caja, el transporte de briks tiene un menor impacto ambiental en el transporte, pues las cajas viajan plegadas, lo cual reduce su peso y caben más en el mismo trayecto, necesitando quemar menos combustible. En cualquier caso, ¿era realmente necesario un nuevo tetrabrik, cuando una parte termina en el vertedero y lo que en general sobra son, precisamente, envases? Ante la duda, mejor agua de grifo.

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