Spoilers

'La Promesa' vivió el trágico adiós de uno de sus personajes, que fue la inesperada víctima de un plan macabro

La Promesa vivió este martes uno de sus momentos más trágicos en La 1. El capítulo 290 de la serie quedará marcado en la memoria de los fans por su emotivo y doloroso final, que promete marcar un antes y un después en varios protagonistas. El desenlace estuvo condicionado por los acontecimientos de los días anteriores, que ya dejaban abierta la posibilidad de que ocurriera lo que finalmente ocurrió este martes 13 de febrero, día de la mala suerte.

Una fecha que, en lo que atañe a La Promesa, hizo honor al fatídico significado por la que es conocida. Ahora, los personajes afectados por la tragedia deberán seguir adelante mientras que lidian con el dolor que sienten en estos momentos.

(A partir de aquí, SPOILERS)

El capítulo 290 comenzó como el anterior: con Feliciano en una situación muy delicada. El joven sufrió días atrás el disparo del sicario de Lorenzo durante una cacería. El plan inicial, ideado por la marquesa y Lorenzo para que Curro no heredara el título del Barón de Linaja, era matar a este último. Pero el plan no salió como esperaban y Feliciano también recibió un disparo.

La peor parte se la llevó el lacayo. No tanto por el impacto del artefacto, sino por los cuidados que recibieron después. El doctor Sandoval, el mejor cirujano de la zona, atendió a Curro como merecía, mientras que Feliciano fue desatendido en primera instancia. Sin embargo, Petra rogó a la marquesa para que Sandoval también atendiera a su hijo. Y lo hizo, pero deprisa y corriendo, pues no quería perder tiempo con un simple lacayo.

La operación distó mucho de hacerse en las mejores situaciones, lo que dejó al joven en una situación aún más límite. Tanto, que acabó falleciendo entre los brazos de su madre y ante el profundo lamento que Teresa, que lloró tanto como Petra esta dolorosa pérdida. Una enorme tristeza que también sintieron los espectadores de la serie, como bien dieron cuenta de ello en las redes sociales.

Antes de su muerte, Feliciano tuvo tiempo para dedicar unas últimas palabras tanto a su madre como a su amada. “Me hiciste el hombre más feliz del mundo el tiempo que nos hemos querido”, dijo ante una Teresa bañada en lágrimas. “Eres joven, eres guapa, eres lista y eres buena. Mereces ser feliz y vas a serlo. Tienes que serlo. Prométeme que vas a encontrar un buen hombre que te quiera tanto como yo, que te cuide y con el que formes la familia que tanto hemos soñado. Prométemelo o no me moriré en paz, Teresa”, añadió a continuación. “Sin ti no puedo”, respondió su compañera.

En cuanto su madre, Feliciano lamentó que no se hubieran “abrazado más”, pues “es una sensación maravillosa”. “Para mí lo es que me llames así, madre”, respondió Petra, que pidió disculpas a su hijo por no haber estado junto a él en el pasado: “Tenía que haber pensado solo en ti y en mí. Fuiste lo más hermoso que me ha pasado en la vida, Feliciano, y yo no supe verlo. Perdóname, hijo”. “No hay nada que perdonar, madre. Piense que hemos vivido los últimos meses de mi vida juntos. Y han sido los mejores”, contestó Feliciano poco antes de quedarse sin fuerzas y morir en los brazos de su progenitora.