Huevos rotos, arroces o guisos: cuatro recetas fáciles para saborear la temporada de alcachofas

Las alcachofas destacan por su versatilidad y sus numerosas propiedades.

Aurora López

19 de febrero de 2025 14:32 h

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La versatilidad es una de las características más codiciadas por quienes pasan tiempo en la cocina. Preparar diferentes comidas con el mismo ingrediente principal a veces puede ser el mejor as bajo la manga para la planificación semanal. Una de las reinas indiscutibles en este sentido es la alcachofa. Esta hortaliza la podemos encontrar en tantas elaboraciones con sabores tan variados que la convierten en el ingrediente perfecto para tus comidas. Aunque en ocasiones su limpieza y preparación parezcan algo tediosas, pueden resultar más sencillas de lo que se piensa. Por ello, hemos pensado en una lista de cinco recetas fáciles y saludables con alcachofa para que las disfrutes al máximo durante esta temporada.

La mejor época para hacerse con alcachofas es, aproximadamente, desde el mes de noviembre al mes de marzo. No obstante, a veces la temporada se puede adelantar a septiembre y retrasar hasta mayo y junio. Dependiendo de si la flor de la alcachofera se recolecta en su temporada temprana o tardía, hay diferentes variedades: desde las precoces en otoño o las de ciclo medio en invierno y primavera, hasta las tardías que llegan con el buen tiempo.

Beneficios y propiedades de la alcachofa

Esta flor comestible, que se puede consumir y adquirir en establecimientos en muchas épocas del año, presenta una larga lista de propiedades que la convierten en un superalimento para llevar una dieta saludable y equilibrada. Su alto contenido en fibra, agua e inulina hacen que sea la perfecta aliada en la quema de grasa, la digestión y el control del colesterol. El alto contenido de inulina de las alcachofas contribuye en la regulación de los niveles de azúcar en sangre, lo que quiere decir que estas hortalizas son ideales para las personas con diabetes. Además, la alcachofa es una fuente de minerales, como cobre, calcio, potasio, hierro, manganeso y fósforo.

Según la Fundación Española del Corazón, la alcachofa está considerada como un remedio natural contra la hipertensión debido a su alta concentración en potasio. Gracias a sus propiedades diuréticas permite eliminar el exceso de líquidos en el organismo, lo que ayuda a disminuir la presión arterial. En esta misma línea, un estudio publicado en la editorial académica Springer Nature demostró las cualidades medicinales de la alcachofa como sus efectos antioxidantes y beneficiosos para el hígado y el corazón.

Cómo preparar las alcachofas

Escoger las mejores alcachofas no sigue ninguna ciencia exacta. Sin embargo, existen algunas pautas y consejos para elegir las mejores del mercado y que tus comidas queden riquísimas. Hay que tener en cuenta el color y la forma de la flor.

Una alcachofa fresca debe tener un color verde uniforme y ser firme. Además, cuanto más dura esté, mucho mejor. Su calidad se medirá en función de cómo de cerradas tenga las hojas y de lo rígida que esté. Un truco para saber si están frescas es presionar las hojas. Si al hacerlo escuchamos un leve crujido, puede ser la candidata perfecta para nuestro carro de la compra. En cuanto al tallo, si este tiene un color ennegrecido significa que fue recolectado hace ya varios días y es posible que no esté lo suficientemente fresca.

Una vez elijas las alcachofas más frescas, cuando las conserves en casa puedes hacerlo de dos maneras: una opción es meterlas dentro de una bolsa de plástico cerrada dentro de la nevera o sumergir los tallos en un recipiente con agua. De esta forma, aguantarán un período aproximado de unos siete días. No obstante, aunque la verdura fresca es la mejor opción, siempre puedes optar por las congeladas para ahorrarte unos minutos y también algo de presupuesto.

A la hora de preparar este superalimento, el primer paso a seguir es pelar la parte de las hojas exteriores dejando el corazón. Seguidamente y con la ayuda de un pelador, se quita la parte verde del tallo. Dependiendo de cómo las quieras cocinar, puedes trocearlas o cortarlas en láminas.

Cinco recetas deliciosas y sencillas con alcachofas

Cruda o en ensalada, cocida, rellena, hervida o salteada. La alcachofa es la candidata ideal para todas tus preparaciones. Así que hay que aprovechar que seguimos en temporada para disfrutar de estas recetas tan fáciles como deliciosas.

  • Alcachofas guisadas:

¿A quién no le apetece un plato de cuchara bien caliente para el invierno? Esta es una de las mejores opciones para preparar las alcachofas en guisos. Para aproximadamente dos o tres personas, se necesitan unas diez alcachofas, dos dientes de ajo, un limón, 80 mililitros de vino blanco, una cucharada de pan rallado casero, perejil, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra y sal.

En cuanto a la elaboración, después de quitar las hojas divide cada corazón de alcachofa en dos partes y a medida que las vayas cortando, colócalas en una mezcla de limón. Cuando tengas este paso, pela y lamina los dientes de ajo y dóralos con un chorrito de aceite de oliva en una cazuela. Añade las alcachofas y el vino blanco con el zumo de la otra mitad del limón. Ahora es el turno de espolvorear con el pan rallado y salpimentar al gusto. Una vez has incorporado todos los ingredientes, simplemente quedará añadir el agua sin que se lleguen a cubrir del todo. Tapa la cazuela y cuando empiece a hervir, deja que transcurran de diez a quince minutos a fuego alto.

  • Arroz con alcachofas:

Con esta receta ahora podrás disfrutar de una de las mejores comidas que hayas probado con esta verdura en unos 45 minutos. Las cantidades para cuatro comensales son 300 gramos de arroz, ocho alcachofas, una cebolla mediana, dos dientes de ajo, un tomate maduro, un litro de caldo de verduras, seis cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto.

Comienza limpiando las alcachofas retirando las hojas exteriores y corta el corazón en cuartos. También pela y pica la cebolla junto a los ajos para después proceder a rallar el tomate. Para la elaboración del sofrito, calienta el aceite en una cazuela y sofríe la cebolla, el ajo y el tomate. Si ves que la cebolla ya empieza a estar transparente, esto indicará que es el momento de agregar las alcachofas para rehogarlas durante unos minutos. Después incorpora el arroz y remueve para que coja todo el sabor del sofrito. A continuación, añade el caldo de verduras previamente calentado al fuego o en el microondas, y sazona con sal y pimienta. Déjalo a fuego medio durante aproximadamente 18 o 20 minutos.

  • Crema de alcachofas:

Una forma fácil de comer verduras es prepararla en puré. Para este receta lo ideal serán cinco alcachofas, un calabacín, caldo de verduras, sal, pimienta y aceite de oliva. Saltear las alcachofas y el calabacín después de cortarlos y pelarlos es el primer paso para hacer esta crema. Cuando esté bien pochado, cubre con el caldo de verduras y cocina durante 30 minutos hasta que las alcachofas queden tiernas. Pasado este tiempo, tritúralo todo y ve añadiendo agua de la cocción según el punto que le quieras dar.

  • Huevos rotos con alcachofas:

Si quieres hacer esta versión de los huevos rotos de toda la vida, no te olvides de apuntar en tu lista de la compra un kilo de alcachofas, 100 gramos de jamón serrano, cuatro huevos, aceite de oliva y sal. Cuando cortes las alcachofas en cuartos, ponlas en la sartén a temperatura máxima con un dedo de agua y tapa para que se ablanden. Si el agua se ha evaporado, deja que se haga a la plancha con aceite y sal. Antes de que se terminen de hacer, echa el jamón cortado a trocitos y deja que se cocine ligeramente. Mientras tanto, haz los huevos a la plancha para reducir el exceso de aceite. Una vez terminado todo, emplata las alcachofas y pon los huevos encima.

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