Señor, por qué me has abandonado

Hasta los curas han dejado de creer. Hasta los cardenales han perdido la fe. La Conferencia Episcopal ha abandonado la fe mariana, la fe en Mariano. Libre ya del intrigante y vanidoso pájaro espino de mal agüero, Rouco Varela, que descansa entre oropeles en su ático, la curia española ha empezado a sacudirse la caspa de las sotanas como pedía el Papa Francisco y le ha echado la cruz al gobierno de Rajoy, aunque sin nombrarlo. Pero “el que tenga ojos para ver, que vea y el que tenga oídos para oír, que oiga”, que decía Jesucristo. En su último documento público, han negado el milagro de la recuperación y han reconocido, por fin, que hay una España que se muere, como escribió Machado. Con la Iglesia se ha topado el PP, eso sí que es un milagro.

Los obispos han entrado en Génova como Cristo en el templo, con el látigo, y le han soltado una filípica al gobierno de padre y muy señor mío. Le han dicho a Rajoy que la crisis no se habrá terminado hasta que no salgan de ella “los más necesitados”, que defienda “el estado social del bienestar dotándolo de recursos suficientes”, que no basta con acabar con el paro si no se crea empleo “digno y estable”, que proteja a las personas de la “avaricia personal” y la “codicia financiera” de los bancos, que ponga en marcha políticas de “redistribución de bienes” para acabar con la pobreza, que ataje “lo antes posible” la corrupción y la “grave deformación del sistema político” con “transparencia y honradez” y que acoja a los inmigrantes que vienen huyendo del horror, a quienes reconoce su aportación a nuestra sociedad. Los curas se han vuelto del 15M. Poco más y se hacen de Podemos. Aunque yo les veo más de Ciudadanos.

A dios rogando, le han dado con el mazo a los recortes de Mariano, a su reforma laboral, a sus casos de corrupción, al rescate a la banca, a la subida de impuestos, a la falta de transparencia y al maltrato y expulsión de inmigrantes. Si fueran un partido, esto era una moción de censura. También han hecho acto de contricción los prelados y han reconocido que no han sabido “responder con prontitud a los lamentos de los más necesitados”. Siguen sin hacerlo. No basta con confesar, hay que hacer propósito de enmienda. Hasta que no les vea abrir sus puertas para dar cobijo a los desahuciados, cumplir el Concordato y renunciar a vivir a costa del Estado, devolver los inmuebles de los que se siguen apropiando y repudiar el lujo asiático del ático de Monseñor, no me lo creo. Hasta que no lo vea no lo creo. Soy como Santo Tomás, hombre de poca fe en estos hombres de fe.

El que no se lo cree es Mariano que debe de estar preguntándose: “Señor, por qué me has abandonado”. Sin duda porque él les abandonó antes a ellos al no completar la reforma del aborto que pactaron. También se lo recuerdan los obispos, que “el derecho a la vida es innegociable”. El presidente les dio el beso de Judas y le han crucificado. No le viene bien al PP que le dé la espalda, a las puertas de unas elecciones, un aliado con tanto púlpito y predicamento entre su electorado más viejo. Rajoy se queda más solo que Cristo en el monte de los olivos. Él es el único que sigue creyendo en sí mismo: viendo las orejas al lobo, ayer aclaró que sigue siendo el candidato. Habrá que ver si el PP soporta el calvario.

Habrá que ver si el oprobio de la Iglesia tiene efecto en los votantes. De momento las encuestas muestran que a algunos no les afecta ni lo de Rato, como tampoco antes les afectó la Gürtel, Bárcenas, Bankia, las tarjetas black, las preferentes o los recortes. De momento el PP sigue siendo el partido más votado, lo cual no es sólo un milagro, es un pecado. Volver a votar a los partidos de la corrupción y las puertas giratorias, cuando hay otras opciones, es aprobar su gestión de recortes, rescates, reformas y robos. No tiene perdón de dios. No les perdones, Señor, porque saben muy bien lo que hacen.

Javier Gallego es el director del programa de radio Carne Cruda que se emite los martes y los jueves de 12h a 14h en www.carnecruda.es y en www.eldiario.es. Hoy hablan del negocio de las farmacéuticas.www.carnecruda.eswww.eldiario.es