Trihalometanos: ¿existe el riesgo de cáncer por beber agua del grifo?

Vaso de agua.

Jordi Sabaté

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Vem, lector de eldiario.es, nos hace la siguiente petición en un correo electrónico: “hola, soy un lector del diario.es y de vuestra sección que me parece muy interesante. Leí un par de publicaciones vuestras sobre el agua del grifo que me dejaron muy tranquilo porque en casa siempre bebo agua del grifo, pero acabo de leer una noticia de un estudio sobre la relación de beber agua del grifo y el cáncer de vejiga por culpa de los trihalometanos. Además España es uno de los países que peor parados sale. Volvemos a la casilla de salida: ¿qué debemos hacer los consumidores?”.

Un estudio a nivel europeo

Vem se refiere seguramente a la noticia aparecida en El Mundo que lleva por título “El 5% de los tumores de vejiga se asocian a un contaminante del agua potable”. En concreto, dentro de la noticia se explica que ha aparecido un importante y reciente estudio a nivel europeoun importante y reciente estudio a nivel europeo entre cuyos coordinadores se encuentra una científica Española, Cristina Villanueva, del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro que ha liderado el análisis.

En el mismo se define a los trihalometanos como la sustancia tóxica en cuestióntrihalometanos. Los trihalometanos son una serie de componentes resultado de las reacciones entre la materia orgánica que lleva el agua antes de desinfectarse y el cloro que la desinfecta. El cloro, en efecto, elimina los patógenos, pero reacciona con la materia orgánica y forma los trihalometanos, de los que se sabe que tienen un alto poder cancerígeno.

El estudio combina los datos de consumo de agua de la red pública de 26 países europeos con las detecciones de trihalometanos en su suministro, así como con la incidencia de cáncer de vejiga en los distintos países estudiados. Mediante modelos estadísticos el estudio llega a la conclusión de que la presencia de trihalometanos en la red aumenta el riesgo de sufrir cáncer de vejiga.

España e Inglaterra, los países con mayor incidencia

El estudio, que no distingue entre hombres y mujeres, a pesar de que la incidencia de este cáncer es cuatro veces más alta en hombres -es el cuarto cáncer más frecuente en este sexo-, otorga aproximadamente un 5% de los cánceres de vejiga a los trihalometanos, que están presentes en el agua de la red pública de todos los países, aunque en algunos se sitúa por encima de la media europea. En concreto, siendo la media europea de 11,7 microgramos por litro (µg/l), por encima de este valor se encuentran varios países, entre ellos España con 28,8 µg/l , Chipre con 66,2 µg/l, Malta con 49,4 µg/l ), Irlanda con 47,3µg/l o Reino Unido con 24,2µg/l.

Según los datos del estudio, resumido en un artículo en la revista Environmental Health Perspectives, 6.561 de estos tumores de vejiga son atribuibles a la exposición al agua de la red pública, es decir un 5%. Pero lo más sorprendente es que se atribuyen en casi la mitad de los casos a dos países que no son los que tienen los niveles más altos, aunque sí por encima de la media: España y Reino Unido mostraron el mayor número estimado de casos atribuibles, con 1.482 y 1.356, respectivamente.

¿Es cancerígeno beber agua del grifo?

Sin duda los resultados del estudio pueden resultar preocupantes a primera vista, e incluso pueden dar lugar a titulares un tanto ambiguos, que creen una cierta sensación de alarma. ¿Es justificada? Para quedarnos más tranquilos nos hemos puesto en contacto con la doctora Cristina Villanueva para que nos aclare las dudas que surgen al manejar estos datos. Le hemos preguntado directamente y a bocajarro si es cancerígeno beber agua del grifo.

La doctora Villanueva nos deja claro que el tema no va tanto de beber agua del grifo como de la exposición al agua clorada en general: “cuando nos duchamos, cuando nadamos en una piscina, cuando los lavamos las manos, etc., también nos exponemos a los trihalometanos y por tanto el riesgo no se relaciona con la ingesta de agua; no va de beber o no agua del grifo, sino de cómo reducir la presencia de los estos compuestos en el agua de las redes públicas”.

A este respecto la investigadora quiere dejar claro que “el estudio no entra en los sistemas de mejora del tratamiento de aguas para que contenga menos materia orgánica, aunque lógicamente creemos que reduciéndola se reducirá también la incidencia del cáncer de vejiga”. De todos modos aclara que no cree que estemos en una situación de riesgo, ni mucho menos, en la que haya que dejar de beber o ducharse con agua de la red: “no podemos decir en absoluto que sea cancerígeno, el estudio solo establece un vínculo entre los trihalometanos en el agua de consumo y el aumento del riesgo de padecer cáncer de vejiga”.

Otros factores de (mayor) riesgo

Villanueva concluye que consumir agua de la red aumenta el riesgo de padecer cáncer de vejiga, pero en términos absolutos este aumento es pequeño. Según los datos del estudio, se atribuye a los trihalometanos un caso de cáncer de vejiga adicional por cada 78.000 ciudadanos de la Unión Europea, de los que se supone que todos se exponen en algún momento al agua de la red pública.

Respecto a los datos de Inglaterra y España, también quiere matizar que se deben a la confluencia con otros factores también procancerígenos -incluso más- y bien cuantificados como, sobre todo, el tabaquismo o el consumo de alcohol entre otros. También a que son países con un población considerablemente mayor que los otros que están por encima de la media en trihalometanos en el agua de red pública; en datos relativos su incidencia no resulta tan espectacular.

Para terminar, hay que aclarar que según un documento de la OMS, el riesgo de cáncer debido a sustancias tóxicas del agua -mayormente trihalometanos-, aunque existente es bastante bajo: “los valores de referencia se presentan, aplicando un criterio cauteloso, como las concentraciones del agua de consumo asociadas a un valor máximo del riesgo adicional vitalicio de cáncer de un caso adicional de cáncer por cada 100.000 personas que ingieren agua de consumo con una concentración de la sustancia igual al valor de referencia durante 70 años”, puede leerse.

La OMS considera que la desinfección con cloro trae muchos más beneficios que el riesgo adicional que comportan los trihalometanos.

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