Astilleros Balenciaga, en la cuenta atrás para encontrar un inversor que permita mantener el proyecto y el empleo

Astilleros Balenciaga necesita un inversor para garantizar su supervivencia y su empleo y que el concurso de acreedores voluntario en el que está inmerso no tenga como final el cierre de este astillero de Zumaia y el final de 104 años de historia. Este mes, antes del día 24, los acreedores de la empresa deberán comunicar a la administradora concursal la deuda que la empresa acumula con cada uno de ellos y arrancará la cuenta atrás de un proceso contrarreloj para intentar salvar la compañía. En este proceso están inmersas también las instituciones, que han constituido una mesa interinstitucional para intentar buscar soluciones. La mesa se ha reunido una vez desde que en noviembre la empresa anunció el concurso, que se materializó finalmente el 18 de diciembre, justo a las puertas de las vacaciones navideñas. Los trabajadores, que también son acreedores porque se les debe como mínimo cinco nóminas, esperan que este foro vuelva a reunirse en breve y que se impulsen soluciones que permitan una alternativa al cierre.
El Gobierno vasco, que está presente en esta mesa -junto a la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ministerio de Economía y el Ayuntamiento de Zumaia- , asegura que está volcado en la búsqueda de “posibles inversores industriales” para Astilleros Balenciaga que garanticen “la supervivencia del proyecto”, su arraigo en Euskadi y el mantenimiento del empleo. En respuesta a una pregunta planteada por la parlamentaria del PP, Muriel Larrea, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, asegura que el Gobierno vasco está “tratando de remar junto con la dirección del astillero para tratar de alinear a todos los acreedores de forma que apoyen la salida de concurso con continuidad, tratando de preservar la actividad”, además de buscar un inversor que garantice el proyecto. Destaca además que el Ejecutivo vasco ha tenido una “implicación” continua desde hace “varias décadas” con la empresa. “Ha sido históricamente de mucha cercanía, son décadas de seguimiento, de preocupación y de acompañamiento constante”, señala el consejero, que destaca las aportaciones que se han hecho desde el Gobierno vasco a la empresa para apoyar sus inversiones. Pero este apoyo no ha sido suficiente.
Astilleros Balenciaga, anunció su entrada en concurso de acreedores voluntario el pasado mes de noviembre tras la negativa de la Compañía Española de Financiación el Desarrollo (Cofides), dependiente del Ministerio de Economía al plan de reestructuración que había presentado la la empresa al no poder hacer frente a las deuda, un plan que estaba avalado por el juzgado. El pasado 18 de diciembre se materializó ese concurso por parte del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia, por lo que la actividad de la compañía ha pasado a estar supervisada por un administrador concursal, que será el que se encargue recabar por parte de los acreedores las deudas que mantiene la empresa y de buscar las fórmulas para solventar los pagos de forma que se satisfagan a las partes. Esta administración concursal ha recaído en la empresa PKF Attest Servicios Empresariales, que fue casualmente la misma que se encargó del concurso de La Naval de Sestao, otro mítico astillero, en este caso de Bizkaia, que acabó con la disolución de la compañía y la venta de los terrenos a la empresa VGP.
La plantilla compuesta por 71 trabajadores, se encuentra en estos momentos en ERTE que en principio está previsto hasta el día 31 de este mes. “Estamos a la espera de que nos comuniquen si se amplía el periodo de regulación de empleo, que creemos que en la situación actual es lo que pasará”, señala David Tejera, representante de CCOO en la empresa. “De momento estamos a la espera de ver si la próxima semana empieza a haber movimientos después del periodo navideño”, señala, porque de no ser así la intención de la plantilla es empezar a presionar en la calle.
De momento, los trabajadores están en el proceso de recopilar los datos de las nóminas para que se les tenga en cuenta como acreedores, teniendo en cuenta que como mínimo se les adeuda cinco nóminas. “Y a algunos se les debe más”, recuerda Tejera, ya que los trabajadores que no han entrado en el ERTE y están trabajando tampoco se les ha pagado de forma correcta.
El representante sindical recuerda que Astilleros Balenciaga “tiene carga de trabajo”: “Un contrato de dos barcos firmados y la posibilidad de otros dos con el mismo cliente”, pero tal y como están las cosas “no van a esperar”, señala el representante sindical, que urge por eso a que las instituciones busquen pronto una solución.
Astilleros Balenciaga, fundada en 1921, es uno de los pocos exponentes que quedan ya de los astilleros vascos junto a Murueta y Zamakona, y que mueven una importante industria auxiliar. Aunque están en general muy afectados por la crisis y la competencia de los astilleros chinos, en estos momentos estos tres astilleros, integrados en el Foro Marítimo Vasco, cuentan con carga de trabajo hasta 2026, con nueve buques en cartera, a la espera de si Balenciaga puede por fin acabar sus pedidos.
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