Lorena Castell confía en 'CQC': “Hay mucha gente que derriba el programa antes de que empiece”

Lorena Castell en la presentación de 'Caiga Quien Caiga'

Marcos Méndez

Este domingo Caiga Quien Caiga ofrece la segunda entrega de su nueva etapa en Telecinco. Tras volver la semana pasada quince años después de su adiós en Cuatro, el formato producido por Warner Bros. ITVP España ha demostrado que quiere respetar su esencia y no cortarse con nadie, sea La Revuelta, El Hormiguero y hasta Ana Rosa Quintana.

Su debut en audiencias fue complicado (9% y 1.128.000) frente al regreso de Lo de Évole en laSexta además de la infalible Película de la semana en La 1 de RTVE y la fidelidad del público de la serie turca Una nueva vida en Antena 3. Pero para su presentadora Lorena Castell, lo más preocupante era el ambiente previo que algunos querían generar contra él: “Hay mucha gente que ya está derribando el programa antes de que empiece”.

Aprovechando la presentación del nuevo CQC, verTele y el resto de medios pudimos hablar con su única conductora femenina, que gobierna el plató junto a Santi Millán y Pablo G. Batista. Asumiendo como “un orgullo” ser la que ahora se enfunda el traje de un programa “referente” para ella, valora que no puede evaluarse como el Caiga original: “No podemos comparar lo que se hacía hace 15 años con lo que pasa ahora”, y celebra la vuelta del formato: “Nos va a venir muy bien para saber quiénes son las personas que nos gobiernan”.

Castell incide en la importancia del guion y de los reporteros, principales encargados de hacer preguntas incisivas que “desestabilicen un poco” al entrevistado para así “descubrir realmente cómo es”. También a los políticos, sobre los que opina: “Si eres un político y te hacen una pregunta que te incomoda pero que interesa a la sociedad, tendrás que estar preparado para ello”.

A nivel personal se muestra encantada con su vuelta a Telecinco en una faceta más marcada por la actualidad, y no sólo por el entretenimiento. Cree que su naturalidad le ayuda, porque para ella “lo que se premia hoy en día en la tele es que no seamos muñecos”, y reflexiona sobre su evolución personal y profesional: “Si fuese la misma Lorena que hace 20 años, presentando un programa, pues perdonadme, pero tendría un problema”.

El modelo es el CQC original, pero al vuestro llegan las mujeres.

Pues eso, es que hablamos de diferencias, y una muy clara es que por fin está repartido y somos seis chicas y seis chicos.

La edición de Cuatro eran mujeres todas, tres chicas.

Sí, pero bueno, como estamos todo el rato haciendo referencia al original, es verdad que no es lo mismo uno solo de chicas, que en este que está repartido. Y de hecho, es algo muy destacable, las chicas van a sorprender muchísimo, igual que los chicos, en los reportajes. Es un reporterismo bastante incisivo, pero está tan tratado desde el humor, que al final va a ser el enganche. Sobre todo en muchos contenidos.

Por ejemplo a mí me gusta mucho Ana [Francisco] en todos los contenidos que hace de investigación, pero Violeta [Muñoz] también está muy guay porque la juventud está muy desinteresada con la política, y figuras como Violeta nos va a acercar a esos personajes políticos que estamos acostumbrados a ver, pero que vamos a desmontar con otro tipo de preguntas que no van a ser solo de política. Nos va a venir muy bien para saber quiénes son esas personas que nos gobiernan, porque hay mucha gente joven que no tiene ni idea. Lo mismo, por ejemplo, con la desinformación de Alba [Moreno], que creo que también al ser un target más joven, generacionalmente nos va a acercar a un público que le va a interesar mucho.

¿Apuntáis más a los jóvenes, entonces?

Es el típico programa, como decía Irene, que puedes ver con tus padres. Es un programa familiar, por fin un programa familiar informativo, que no solamente habla de política, vuelvo a repetir, sino que habla de cultura, que nos va a acercar a las alfombras rojas, que nos da una parte divertida como es el CQTest... Que a mí me encanta, aunque me gustaría apostillar que yo le llamaría 'Humillar al famoso', porque lo decimos así como un poco de risa, pero a ver a quién le ponen un test de repente en un sitio en el que está pensando 'voy a hablar de mi película', y te ponen a preguntarte: ¿Qué prefieres, Velázquez o Picasso? Está muy guay tocar todos los palos.

CQC nos va a venir muy bien para saber quiénes son las personas que nos gobiernan

Lorena Castell

¿No te da cierta envidia no estar en la calle, no estar en el Congreso?

Pues eso estaba diciendo, que claro, yo al final mis orígenes son también de reporterismo, y he hecho muchas alfombras, y he hecho mucho Congreso a las 7 de la mañana pasando frío. Entonces hay un punto en el que sí, porque cuando ves los reportajes se te ocurre: '¡Ay! Aquí hubiese hecho esto'. Pero al final la progresión de mi carrera ha sido llevar mi figura a presentadora, y estoy feliz siendo la presentadora de este programa que es tan mítico y que yo tantas veces he visto con mis padres en casa. Ahora la que lleva el traje soy yo.

Los copresentadores antes salían a hacer algún reportaje. ¿A ti te gustaría, entonces?

Hombre, no voy a decir que sí, que luego me toman la palabra [ríe]. Pero si me preguntas si me gusta la calle, por supuesto que sí. Como buena reportera, que ha sido reportera de calle en sus inicios, siempre tienes ahí una cosa que te mola. Yo creo que a cualquier presentador que ha pasado antes por el reporterismo, si le preguntas, te diría que una alfombra es un caramelo.

Y ahora, ¿cómo vamos a verte en plató con Santi Millán y Pablo G. Batista? ¿Cómo os repartís?

Los tres tenemos una personalidad muy marcada. A Santi ya se le conoce mucho, porque encima es marca de la cadena. A Pablo también se le ha podido conocer en Todo Es Mentira, que es como la parte más 'seria', podríamos decir. Y conmigo han puesto la parte como un poco más canalla. Que es también como estaba el Caiga en sus inicios. Siempre había, por decirlo así, uno que estaba más como de 'jiji jaja', y el otro como más serio. Aquí está mucho más repartido todo. Todos tenemos nuestra parte un poco graciosa y más banal, y luego nuestra parte más seria. Porque desde plató nosotros también tenemos nuestras propias secciones.

¿Te dan un poco de respeto las expectativas, al ser un formato muy mítico?

Bueno, no es tanto la expectativa, sino que como bien decía Jaime Guerra [director de Producción de Contenidos de Mediaset España], estamos en una televisión que está tan polarizada, que creo que hace falta algo que reparta el juego sin ningún tipo de pretensión. CQC lo que pretende es simplemente hacer un resumen semanal de noticias, por si tú no te has enterado de nada, porque suele pasar que la gente está muy ocupada con sus vidas o sus trabajos, y hay muchas veces que ha pasado algo y no te has enterado. Aquí te vamos a poner al día de absolutamente todo. Todo es todo: todo cultura general, todo eventos, todo deportes...

Por ejemplo, yo no soy una erudita de los deportes, y a mí me encanta el rollo que tiene Irene [Junquera]. Me parece interesante, con un futbolista de Primera, no solo ver las declaraciones que hacen después de un partido, que puede no interesarte si no te gusta el fútbol, sino ver cómo es el día a día de un deportista de élite. Y no sólo fútbol, que he dicho fútbol, pero es deportes en general.

¿Has hablado con algún miembro de anteriores Caiga Quien Caiga?

No me ha hecho falta a mí llamar a nadie, porque todos me han llamado, la verdad. En plan: 'Oye Lore, qué guay'... Pues mensajito de Wyoming, mensajito de Arturo, mensajito de Manel... Todos al final se han puesto muy contentos. También, como digo, es la primera vez que, quitando el Caiga que se hizo solamente de chicas, se hace una representación un poco más completa. Todos me han deseado muchísima suerte, y no podemos comparar lo que se hacía hace 15 años con lo que pasa ahora. Partiendo de la base que la repercusión en medios no tiene absolutamente nada que ver. Ahora mismo una noticia que nadie tiene ni idea, que no ha salido ni en prensa, de repente te enteras antes por redes sociales.

Yo creo que esto es un hype para el programa, porque debemos estar conectados a la actualidad, y la actualidad ahora mismo son las redes sociales. Tenemos la parte buena de la televisión, que es informar y tener un espacio en una hora que me parece que está muy guay, la verdad, un domingo por la noche que qué vas a hacer si no ves este programa, es que no vas a estar informado. Y luego, además, las redes sociales. Todo suma.

¿Contar con gente que está en redes sociales puede daros también ese enganche para la gente joven?

Yo no creo que sea tanto la guerra esta de 'si ves la tele o no ves la tele, o lo ves en redes sociales'. Creo que todo suma, como digo. Al final, estamos viendo con la televisión de hoy en día que hay muchos programas que eran más virales que televisivos, o que estaban en plataformas, y que ahora mismo se han sumado también al mundo de la televisión. Por lo tanto, creo que CQC es un programa, vuelvo a repetir, familiar; en el que cualquier persona que ve redes sociales y se informa a través de Twitter, Instagram, Tik Tok... sobre todo Tik Tok, porque la verdad que hay mucha gente que me dice: 'Pues lo he visto en Tik Tok', y digo: 'Joder, pues qué pasada'. Pero nosotros estamos en una plataforma que es la tele, y es más fácil expandirse desde aquí a todo el resto. No da miedo, yo creo que al final, de verdad, la frase es “todo suma”.

No podemos comparar lo que se hacía hace 15 años con lo que pasa ahora

Lorena Castell

¿A quién le pondrías las gafas, y a quién se las quitarías?

Bueno, ya la promo del programa era que se las quitarían al rey, porque yo decía que se las íbamos a dar a todas las personas respetables del panorama actual español. Aquí viene ya el criterio de cada uno, según quién ha recibido las gafas, que a lo mejor yo se las quitaría a alguien y tú se las quitarías a otra persona. Yo creo que aquí lo que mola es que no entremos a juzgar, sino que entremos a hacer un contenido que sea válido para todo el mundo y que la gente en su casa tome las conclusiones. Que hay mucha gente que ya está derribando el programa antes de que empiece y dices: 'Espérate, que te va a sorprender'. Los contenidos son muy interesantes porque hay pequeños formatos dentro del formato.

Por ejemplo, lo de Alba es un pequeño formato. Ella viene de redes sociales, y no cogemos a Alba porque queremos captar a la gente que la sigue solamente, o a la gente que sigue Internet. No, es que el contenido que hace ella es un contenido muy guay y muy válido, y dentro de la desinformación es muy informativo. Por lo tanto, se suma a nuestro contenido. Por ejemplo, el reportaje de Ana del fentanilo me parece también muy interesante porque estamos siempre viendo vídeos en YouTube de cosas que pasan en Estados Unidos; y a lo mejor es una cosa que está creando una problemática bastante interesante aquí en España. Pues tenemos nuestro minireportaje de periodismo de investigación. O Carles Tamayo, que acaba de recibir un Iris porque su documental en Prime es una pasada. Pues tenemos a esta persona, que es un referente ahora mismo, que viene de redes sociales, pero viene a hacer un contenido para televisión. ¿Cuántas estafas hay para que tenga una cada semana? Solo pensad en eso. ¿Qué está pasando en España para tener tanto contenido? [Ríe].

Cuando desestabilizas un poco a una persona para que te cuente otras cosas, descubres realmente cómo es

Lorena Castell

¿Ahora es más difícil sacar a los políticos de su zona de confort, porque tienen todas sus palabras medidas al detalle?

Hay muchas cosas que pasan en el Congreso que lamentablemente no nos enteramos hasta que vemos un programa como este. Porque tenemos los titulares que se dan a prensa pero, como bien decía Andy [Kusnetsoff], al final tú cuando coges a una persona y le desestabilizas un poco para que te cuente otras cosas, descubres realmente cómo es. Con preguntas mucho más banales y mucho más terrenales, de cosas ordinarias que pasan, y dices: 'Guau, ¿y esta persona es la que me está representando?'. Pues ahí, una vez más, es el público el que tiene el poder de juzgar el contenido que ve. Pero el contenido es, obviamente, real, interesante, y que a más de uno le va a hacer cuestionarse muchas cosas de los personajes a los que se está entrevistando.

Ya que habéis jugado con esta idea para el programa, ¿tú qué consideras muy mosca cojonera?

No, yo la verdad que no. Soy una persona bastante fácil. Pero sí que es verdad que no me importan las preguntas incómodas, porque creo que al final depende del tema que estés tratando. Y sobre todo si eres un político, si es una pregunta que te incomoda pero que interesa a la sociedad, pues tendrás que estar preparado para ello. Si eres una persona que está estrenando una película y te incomoda algo que te están preguntando acerca de la trama, no lo sé. Es decir, cualquier persona en su campo. Pero creo que es interesante un programa que te ponga un poco en la balanza las dos partes, la buena y la mala, del cargo que estés ocupando.

¿Y qué supone para ti volver a Telecinco con un registro tan distinto al que muestras en el 'Bingo para señoras'?

Ay, me encanta. Ella es presentadora del Caiga y vedette, no lo olvidéis [ríe]. Bueno, aquí voy a estar vestida, y sin cuerpo de baile. Pero sí es verdad que tengo algunos bailarines increíbles, que son los reporteros, que van a dar ese juego que yo tengo en el Florida Park. Para mí es una faceta más que demostrar. En el mundo de la televisión he pasado por muchísimos trabajos, he presentado otros programas...

En este te va a poder ver tu hijo.

Sí, me va a ver mi hijo, aunque no sé si va a entender mucho porque todavía es pequeño. Porque claro, yo cuando le pregunto: '¿Qué hace mamá?', él dice: 'Mamá es presentadora y vedette'. O sea que por lo menos él lo tiene claro [ríe]. Es verdad que al final lucir el traje, para mí que el Caiga ha sido un referente como creo que para la mayoría de la gente de nuestra edad, de 40, que en la adolescencia hemos tenido la suerte de vivir este programa; es un orgullo. Es una maravilla.

¿Con qué vas a compaginar CQC, además de con el show?

Pues si me cargas algo más, muero [ríe]. Espero que con nada más. Ahora mismo solo presentadora y vedette. Me voy a plantar ahí, por lo menos este 2025. El 2026, nunca se sabe.

Si fuese la misma Lorena que hace 20 años, perdonadme, pero tendría un problema

Lorena Castell

¿Te has inspirado en alguien? Porque claro, no había tantos referentes femeninos en lo de antes.

Rechaza imitaciones. Lo mejor es ser uno mismo. Yo creo que han cogido a tres personas con tres personalidades, como he dicho, muy marcadas, y cada uno va a hacer su rollo. Y el guion está escrito increíble, y cada uno lo va a defender a su manera. Creo que la naturalidad y lo que se premia hoy en día en la tele es que no seamos muñecos, sino que sea Lorena Castell con todas sus consecuencias. Y que se pueda ver a una Lorena Castell que en su vida profesional externa es una vedette, pero cuando está con un traje es una persona que informa sobre cualquier tipo de contenido. Y también creo que esa es la versatilidad que nos da la profesionalidad de llevar tantos años en televisión.

¿Va a verse entonces un perfil muy distinto de Lorena? ¿Te has tenido que preparar para esa parte más “seria” e informativa, tras verte más en el entretenimiento?

Al final, tú piensa que en cada programa tienes marcado dentro de tu persona cómo es tu 'personaje'. Y obviamente es que ya la madurez que me da la edad me hace ser otro tipo de persona. Si fuese la misma Lorena que hace 20 años, presentando un programa, pues perdonadme, pero tendría un problema. He evolucionado en todos los aspectos, pero sigo siendo la misma persona ociosa, divertida, canalla, que yo creo que eso no lo tengo que perder, porque es que me encanta, y es mi personalidad [ríe].

.

Etiquetas
stats