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Huelga general, del “éxito” de los sindicatos a la “normalidad” del Gobierno

EFE

Madrid —

La huelga general transcurre, como es habitual, con disparidad de opiniones, ya que si bien el Gobierno habla de normalidad y de incidencia limitada, los sindicatos señalan que es un éxito y consideran que su seguimiento es mayor que en la huelga del pasado 29 de marzo.

El Ejecutivo y los sindicatos tampoco se ponen de acuerdo en el análisis de consumo eléctrico, una de las referencias habituales para calibrar el seguimiento de una huelga.

El Gobierno se ha apoyado en este indicador para juzgar la repercusión de la huelga, que según Red Eléctrica Española, situaba a las 12.30 horas era un 12,5 % inferior a la alcanzada a la misma hora del miércoles de la semana pasada y 8,6 puntos por debajo de la tasa registrada a esa misma hora en la anterior huelga general.

Por su parte, CCOO y UGT sostienen que el dato que ofrece el Gobierno comparándolo sólo con la huelga de marzo último no es significativo porque no se puede comparar el consumo eléctrico de hoy con el de la huelga de marzo “porque entonces era primavera y ahora es otoño, ha habido un cambio horario y la actividad industrial y empresarial ha descendido”.

En cualquier caso, admiten que según avance el día el porcentaje de seguimiento del 80 % que ofrecían a primera hora de la mañana -con especial influencia en la industria- pueda disminuir por el menor respaldo de los trabajadores de la administración pública y local y del pequeño comercio.

Otro de los puntos de desacuerdo entre el Gobierno y las centrales sindicales es el hecho de que la información relacionada con la huelga la ofrezca el Ministerio del Interior y no el de Empleo.

CCOO y UGT aseguran que esto se debe a que el Gobierno quiere tratar la huelga como un conflicto de orden público y no como un problema social.

La directora general de Política Interior, Cristina Díaz, ha destacado que todos los ciudadanos están ejerciendo su derecho a la huelga y al trabajo con plenas garantías.

En declaraciones a los medios en el Congreso, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha subrayado la normalidad con la que está transcurriendo la jornada, pero ha dejado claro que, en opinión del Gobierno, la huelga no es el camino adecuado para reducir la incertidumbre que afecta al país.

Por su parte, los secretarios generales de UGT, Cándido Méndez, y de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, han incidido en que se trata de una huelga “ibérica” prácticamente total y han hecho un llamamiento a que la convocatoria se cierre esta tarde con una masiva presencia en las distintas manifestaciones.

Méndez ha reiterado su petición al Ejecutivo de que rectifique para no se vaya el país al “precipicio” y Toxo ha señalado que el “éxito” de la huelga muestra que los trabajadores están convencidos de que hay alternativas a las políticas que profundizan en la recesión y condenan al paro.

Desde la patronal, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha dicho que no es el momento de “crispar el ambiente” y ha mostrado su esperanza de que no se repita “cada dos por tres” una convocatoria como ésta, “inoportuna e innecesaria”.

Hasta las 13.00 horas se han producido 82 detenciones, 56 menos que a esta misma hora en la huelga de marzo, un dato que los sindicatos atribuyen a “un elemento de normalidad democrática” y a su “responsabilidad” en los servicios mínimos, y a pesar de la “provocación” de algunos policías.

La discrepancia en los datos también se produce incluso entre las mismas organizaciones de autónomos.

Así, mientras UPTA indica que la incidencia de la huelga es más elevada que en la de marzo, ATA subraya que la repercusión es escasa.

Por su parte, el sindicato de funcionarios CSIF, que no se ha sumado a la convocatoria de la huelga, ha subrayado el “escaso” seguimiento del paro y el comportamiento ejemplar de los empleados públicos.

En el ámbito de la cultura, un grupo de actores encerrado en el Teatro Español ha pedido la dimisión del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, mientras que la Alhambra de Granada ha cerrado por falta de personal en el departamento de control e información.

Santi García Bustamante